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Alimentación y cáncer

Por Bruce A. Chabner, MD, Harvard Medical School;Massachusetts General Hospital Cancer Center ; Elizabeth Chabner Thompson, MD, MPH, New York Group for Plastic Surgery

En muchos estudios se ha intentado determinar si el consumo de determinados alimentos aumenta o disminuye el riesgo de padecer cáncer. Desafortunadamente, a veces, se obtienen resultados contradictorios en distintos estudios, por lo que es difícil saber cómo influye la alimentación o los suplementos alimenticios en el riesgo de cáncer. Un problema habitual es que cuando en los estudios se determina que ingerir ciertos alimentos parece dar lugar a tasas más bajas de un determinado cáncer, es difícil saber si también existen diferencias en otros factores de riesgo (por ejemplo, la región geográfica, la cantidad de tabaco y de alcohol que se consume, etcétera). A menudo, al llevar a cabo un ensayo controlado (ver Qué deben saber los participantes sobre los ensayos clínicos) y dar al azar un alimento o un suplemento aparentemente útil, no se observa ningún efecto beneficioso. Algunos alimentos y suplementos se han estudiado más que otros, y hay numerosos ensayos en curso.

Aunque no se conocen con exactitud los efectos que los alimentos y los suplementos específicos tienen en el riesgo de padecer cáncer, existen muchos indicios de que la obesidad aumenta este riesgo.

Antioxidantes

Los antioxidantes, como las vitaminas C y E y el betacaroteno (vitamina A), forman parte de una alimentación equilibrada. Sin embargo, no se ha podido demostrar en ningún estudio que la ingestión de suplementos que contengan estos antioxidantes disminuya el riesgo de cáncer. Existen ciertos indicios de que tomar dosis altas de suplementos de betacaroteno o de vitamina E puede aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer.

Alimentos de bioingeniería

A los genes de algunas plantas o de ciertos microorganismos se les añaden genes de otras plantas para aumentar su dureza o la resistencia a las plagas o para mejorarlos de alguna otra manera. No existe ningún indicio que demuestre que los alimentos de bioingeniería afectan de alguna forma al riesgo de cáncer.

Calcio

En algunos estudios se ha observado que las concentraciones más altas de vitamina D y de suplementos de calcio pueden reducir el riesgo de pólipos precancerosos en el colon.

Café

Aunque en algunos estudios más antiguos se observó algún vínculo entre el consumo de café y el riesgo de cáncer, no se ha podido demostrar en los estudios más recientes.

Grasas saturadas

Las grasas saturadas pueden aumentar el riesgo de cáncer. De mayor importancia, sin embargo, es que los alimentos que contienen cantidades grandes de grasas saturadas también contienen muchas calorías y contribuyen a la obesidad, que es un factor de riesgo del cáncer.

Fibra

Existen pocos indicios de que ingerir alimentos con gran contenido de fibra reduzca el riesgo de cáncer.

Pescado y ácidos grasos omega-3

Algunos estudios recientes indican que los ácidos grasos omega-3 pueden aumentar el riesgo de cáncer de próstata.

Fluoruro

En los estudios no se ha podido demostrar que exista un riesgo mayor de cáncer cuando se bebe agua fluorada, se utiliza pasta dentífrica o se siguen tratamientos odontológicos con flúor.

Ácido fólico

En algunos estudios se ha observado que el ácido fólico ayuda a proteger el organismo frente al cáncer de colon.

Aditivos alimentarios

Los aditivos alimentarios deben ser aprobados por las autoridades sanitarias (por la FDA, Food and Drug Administration, en Estados Unidos) antes de que se puedan incluir en los alimentos, por lo que los aditivos nuevos se someten a pruebas exhaustivas. Hasta ahora, no existen ningún dato concluyente que demuestre que los niveles de aditivos que se encuentran en los productos alimenticios aumenten el riesgo de cáncer.

Ajo

En los estudios científicos no se ha podido demostrar que el ajo sea eficaz para reducir el riesgo de cáncer.

Alimentos irradiados

No se ha observado que irradiar los alimentos, que a veces se usa para destruir los microorganismos que puedan contener, aumente el riesgo de cáncer.

Licopeno

Algunos estudios indican que el licopeno, que se encuentra sobre todo en los tomates, puede reducir el riesgo de algunos tipos de cáncer, pero los datos no son concluyentes.

Carnes procesadas

Si se comen grandes cantidades de carne procesada, se corre el riesgo de padecer cáncer de estómago, de colon y de recto. Algunos investigadores atribuyen este hallazgo a los nitratos que se encuentran en las carnes frías, en los jamones y en las salchichas (hot dogs), pero esta relación no está probada. Ingerir carnes en salazón o ahumadas puede aumentar la exposición a sustancias potencialmente causantes de cáncer.

Carnes cocinadas a altas temperaturas

Ingerir carne cocinada a altas temperaturas, por ejemplo, a la parrilla o al horno, puede añadir sustancias químicas causantes de cáncer y, por tanto, aumentar el riesgo de cáncer.

Alimentos orgánicos

No se sabe todavía si la ingestión de alimentos cultivados con métodos orgánicos reduce el riesgo de cáncer.

Pesticidas (plaguicidas)

No existen pruebas de que los residuos de pesticidas que se encuentran en pequeñas cantidades en los alimentos aumenten el riesgo de cáncer.

Sacarina

La sacarina no provoca cáncer.

Sal

Las dietas que contienen grandes cantidades de alimentos conservados en salazón o en escabeche pueden aumentar el riesgo de cáncer de estómago y de garganta. En ningún estudio se ha encontrado un riesgo similar con cantidades pequeñas o moderadas de sal para dar sabor.

Selenio

Aunque estudios anteriores indican que el selenio aporta algún beneficio, en estudios más recientes no se ha podido demostrar que proteja del cáncer.

Soja

Aún no se ha podido demostrar en los estudios que los suplementos de soja reduzcan el riesgo de cáncer. Además, algunos estudios indican que las dosis altas de soja pueden aumentar el riesgo de padecer tipos de cáncer sensibles a los estrógenos, como algunos tipos de cáncer de mama.

No se ha demostrado que el té reduzca el riesgo de cáncer.

Vitamina D

La vitamina D puede tener algún beneficio en la reducción del riesgo de cáncer de próstata y colorrectal.

Vitamina E

No se ha observado que los suplementos de vitamina E protejan del cáncer, pero pueden aumentar el riesgo de cáncer de próstata.