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Apraxia

Por Juebin Huang, MD, PhD, The University of Mississippi Medical Center

La apraxia es la incapacidad para realizar tareas que requieren recordar patrones o secuencias de movimientos.

La apraxia es relativamente poco común. Por lo general está causada por una lesión en los lóbulos parietales o en las vías nerviosas que conectan estos lóbulos con otras partes del cerebro. Estas áreas guardan memoria de secuencias de movimientos aprendidas. Es poco frecuente que la apraxia esté causada por el daño de otras áreas del cerebro. El daño puede ser provocado por un accidente cerebrovascular, un tumor, una lesión o una demencia.

Las personas con apraxia no pueden recordar ni hacer la secuencia de movimientos necesaria para completar habilidades sencillas o tareas complejas, a pesar de que tienen la capacidad física para realizar la tarea y de que pueden hacer los movimientos simples de la tarea. Por ejemplo, abrocharse un botón, una actividad que requiere una serie de pasos, es imposible a pesar de que las manos son físicamente capaces de hacerlo. Las personas con apraxia verbal (habla) no pueden producir las unidades básicas de sonido necesarias para hablar, pues no logran iniciar, coordinar ni realizar la secuencia de movimientos musculares requerida para articular las palabras. Por lo general, las personas con apraxia no reconocen que tienen un problema.

Ciertas formas de apraxia afectan solo tareas específicas. Por ejemplo, puede perderse la habilidad para realizar cualquiera de las siguientes tareas: dibujar una imagen, escribir una nota, abrocharse una camisa, anudarse los zapatos, levantar el auricular del teléfono o tocar un instrumento musical.

Diagnóstico

Para diagnosticar una apraxia, los médicos piden a la persona que haga o imite tareas aprendidas y comunes, como usar un cepillo de dientes, unas tijeras o un destornillador. Los médicos también hacen una exploración física para determinar si los síntomas se deben a debilidad muscular o a un problema muscular o articular. Se pregunta a los familiares o cuidadores cómo de bien el paciente desarrolla las actividades diarias, por ejemplo comer con cubiertos, preparar la comida y escribir.

Pueden hacerse ciertas pruebas estandarizadas de la función cerebral (pruebas neuropsicológicas). Estas pruebas pueden incluir preguntas y/o peticiones de hacer movimientos específicos (como agitar o mostrar cómo se usa un martillo).

Se realizan pruebas de diagnóstico por la imagen, como la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética nuclear (RMN), y otras pruebas.

Tratamiento

Si es posible, se trata el trastorno que causa la apraxia.

La fisioterapia (terapia física) y la ergoterapia (terapia ocupacional, ver Apraxia verbal) pueden ayudar a algunas personas con apraxia a aprender a compensar sus deficiencias. Sin embargo, el principal uso de estas terapias es hacer el entorno más seguro y proporcionar mecanismos que ayuden a las personas a un mejor funcionamiento.