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Introducción al sistema nervioso autónomo

Por Phillip Low, MD, Professor of Neurology;Consultant, Department of Neurology, College of Medicine, Mayo Clinic;Mayo Clinic

El sistema nervioso autónomo regula determinados procesos del organismo, como la presión arterial y la frecuencia respiratoria. Este sistema funciona de forma automática (autónoma), es decir, sin el esfuerzo consciente de la persona.

Los trastornos del sistema nervioso autónomo afectan cualquier parte o proceso del organismo. Pueden ser resultado de otros trastornos que lesionan los nervios autónomos (como la diabetes) o producirse por sí mismos. Pueden ser reversibles o progresar con el tiempo.

Anatomía del sistema nervioso autónomo

El sistema nervioso autónomo es la parte del sistema nervioso que inerva los órganos internos, incluidos los vasos sanguíneos, el estómago, el intestino, el hígado, los riñones, la vejiga, los genitales, los pulmones, las pupilas, el corazón y las glándulas sudoríparas, salivales y digestivas.

El sistema nervioso autónomo tiene dos divisiones principales:

  • Simpática

  • Parasimpática

Después de recibir información sobre el organismo y el medio externo, el sistema nervioso autónomo responde estimulando los procesos del organismo, habitualmente a través del sistema simpático, o inhibiéndolos, en general a través del sistema parasimpático.

Una vía nerviosa del sistema nervioso autónomo comprende dos neuronas. Una se encuentra localizada en el tronco del encéfalo o en la médula espinal. Está conectada mediante fibras nerviosas a la otra neurona, que se localiza en un agrupamiento de neuronas (denominado ganglio autónomo). Las fibras nerviosas de estos ganglios conectan con los órganos internos. La mayoría de los ganglios del sistema simpático se encuentran localizados justo por fuera de la médula espinal, a ambos lados de ella. Los ganglios del sistema parasimpático se encuentran localizados cerca o en el interior de los órganos con los que conectan.

Funcionamiento del sistema nervioso autónomo

El sistema nervioso autónomo controla los procesos corporales internos como los siguientes:

  • Presión arterial

  • Frecuencia cardíaca y frecuencia respiratoria

  • Temperatura corporal

  • Digestión

  • Metabolismo (afectando así al peso corporal)

  • El balance de agua y electrolitos (como sodio y calcio)

  • La producción de líquidos corporales (saliva, sudor y lágrimas)

  • Micción

  • Defecación

  • Respuesta sexual

Muchos órganos están principalmente controlados por el sistema simpático o por el parasimpático. En algunos casos, los dos sistemas tienen efectos contrarios sobre el mismo órgano. Por ejemplo, el sistema simpático aumenta la presión arterial y el sistema parasimpático la disminuye. En general, ambos sistemas trabajan conjuntamente para asegurar que el organismo responde de forma apropiada a diferentes situaciones.

Sistema nervioso autónomo

Generalmente, el sistema simpático hace lo siguiente:

  • Prepara al organismo para situaciones estresantes o de emergencia, es decir, para la lucha o la huida.

Por lo tanto, el sistema simpático aumenta la frecuencia cardíaca y la fuerza de las contracciones del músculo cardíaco y ensancha (dilata) las vías respiratorias para facilitar la respiración. Hace que el organismo libere la energía almacenada. La fuerza muscular aumenta. Este sistema también produce sudor en las palmas de las manos, dilatación de las pupilas y erección del vello. Hace más lentos los procesos corporales menos importantes en situaciones de emergencia, como la digestión y la micción.

El sistema parasimpático hace lo siguiente:

  • Controla los procesos corporales durante situaciones ordinarias.

Habitualmente, el sistema parasimpático se dedica a conservar y restaurar. Retarda la frecuencia cardíaca y disminuye la presión arterial. Estimula el tubo digestivo para procesar los alimentos y eliminar los residuos. La energía procedente de la transformación de los alimentos se utiliza para restaurar y formar tejidos.

Tanto el sistema simpático como el parasimpático participan en la actividad sexual, como lo hacen las partes del sistema nervioso que controlan acciones voluntarias y transmiten la sensibilidad de la piel (sistema nervioso somático).

Divisiones del sistema nervioso autónomo

División

Efectos

Simpática

Aumenta:

  • La frecuencia cardíaca y la fuerza de las contracciones del corazón

  • La liberación de la energía almacenada en el hígado

  • La rapidez de utilización de la energía para realizar las funciones del cuerpo mientras se está en reposo (tasa metabólica basal)

  • La fuerza muscular

Ensancha las vías respiratorias para facilitar la respiración

Produce sudor en las palmas de las manos

Disminuye las funciones menos importantes en una situación de emergencia, como la digestión y la micción

Controla la liberación de semen (eyaculación)

Parasimpática

Estimula el tracto digestivo para la transformación de los alimentos y la eliminación de residuos (en las deposiciones)

Disminuye la frecuencia cardíaca

Reduce la presión arterial

Controla las erecciones

Dos mensajeros químicos (neurotransmisores) se utilizan para la comunicación interna del sistema nervioso autónomo.

  • Acetilcolina

  • Norepinefrina

Las fibras nerviosas que secretan acetilcolina se denominan fibras colinérgicas. Las fibras que secretan norepinefrina se llaman fibras adrenérgicas. En general, la acetilcolina tiene efectos parasimpáticos (inhibidores) y la norepinefrina tiene efectos simpáticos (estimuladores). Sin embargo, la acetilcolina tiene algunos efectos simpáticos. Por ejemplo, a veces estimula la transpiración o la erección del vello.

Síntomas

En los varones, la dificultad para iniciar y mantener una erección (disfunción eréctil) puede ser un síntoma precoz de un trastorno del sistema nervioso autónomo.

Estos trastornos causan con frecuencia mareo o aturdimiento debido a un descenso excesivo de la presión arterial al ponerse en pie (hipotensión ortostática).

Las personas afectadas sudan poco o no sudan en absoluto y, por lo tanto, se vuelven intolerantes al calor. Pueden tener sequedad ocular y de la boca.

Después de comer, la persona con un trastorno del sistema nervioso autónomo se siente prematuramente saciada o incluso llega a vomitar porque su estómago se vacía muy lentamente (gastroparesia). Algunas personas orinan involuntariamente (incontinencia urinaria), con frecuencia debido a que la vejiga es hiperactiva. Otras tienen dificultad para el vaciamiento de la vejiga (retención urinaria) porque esta es menos activa de lo normal. Se desarrolla estreñimiento, o pérdida del control de la defecación.

Las pupilas no se dilatan ni se reducen de tamaño (constricción) ante los cambios de luz.

Diagnóstico

  • Evaluación por un médico

  • Prueba de la mesa basculante

  • Electrocardiografía

  • La prueba del sudor

Los médicos determinan si hay signos de trastornos del sistema nervioso autónomo durante la exploración física. Por ejemplo, miden la presión arterial y la frecuencia cardíaca mientras la persona está acostada o sentada, y después de que se ponga en pie.

Se lleva a cabo la prueba de la mesa basculante para comprobar cómo varían también la presión arterial y la frecuencia cardíaca al cambiar de posición. En esta prueba se mide la presión arterial antes y después de que la persona, que está tendida sobre una mesa basculante, se incline hasta una posición vertical.

La presión arterial también se mide de forma continua mientras la persona hace una maniobra de Valsalva (fuerza al exhalar sin dejar escapar el aire por la nariz o la boca, similar al esfuerzo de defecación). Se determina, mediante electrocardiografía, si la frecuencia cardíaca se modifica como lo hace normalmente durante la respiración profunda o en la maniobra de Valsalva.

Los médicos examinan las pupilas buscando respuestas anómalas o falta de respuesta ante los cambios de luz.

También puede realizarse la prueba del sudor. En la prueba del sudor, las glándulas sudoríparas se estimulan con electrodos que contienen acetilcolina y que se colocan en las piernas y en la muñeca. A continuación, se mide el volumen de sudor para determinar si su producción es normal. Durante esta prueba se siente una ligera sensación de ardor.

En la prueba termorreguladora del sudor se aplica un colorante en la piel y se coloca a la persona en un compartimento cerrado y caliente, para estimular la sudoración. El sudor provoca que el colorante cambie de color. De esta forma, los médicos identifican qué zonas del cuerpo sudan excesivamente o demasiado poco.

Se realizan otras pruebas para determinar la existencia de enfermedades que causan trastornos del sistema nervioso autónomo.

Tratamiento

  • El tratamiento de la causa, si se identifica

  • Alivio de los síntomas

Se tratan las enfermedades que están contribuyendo a la producción del trastorno del sistema nervioso autónomo, y si no existen trastornos subyacentes, o estos no tienen tratamiento, el objetivo se centra en aliviar los síntomas.

Ciertas medidas sencillas y, en algunos casos, el tratamiento farmacológico, pueden ayudar a aliviar algunos síntomas de trastornos del sistema nervioso autónomo:

  • Hipotensión ortostática: se aconseja elevar la cabecera de la cama unos 10 cm y levantarse lentamente. Es bueno utilizar una prenda compresiva o de soporte, como una faja abdominal o medias de compresión. Aumentar el consumo de sal y agua ayuda a mantener el volumen sanguíneo (volemia) en el torrente circulatorio y por lo tanto la presión arterial. A veces se utilizan medicamentos. La fludrocortisona ayuda a mantener la volemia y por lo tanto la presión arterial. La midodrina ayuda a mantener la presión arterial al constreñir las arterias (hacer que se estrechen). Estos fármacos se toman por vía oral.

  • Disminución o ausencia de sudor: si se suda poco o nada en absoluto es útil evitar ambientes cálidos.

  • Retención urinaria: si hay retención urinaria debido a la incapacidad de la vejiga para contraerse normalmente, puede enseñarse a la persona a introducirse una sonda (un tubo de goma) a través de la uretra y en la vejiga. La sonda permite el drenaje de la orina retenida en la vejiga hacia el exterior, proporcionando así alivio. La persona se introduce la sonda varias veces al día y la retira cuando la vejiga se ha vaciado. Se utiliza betanecol para aumentar el tono de la vejiga y ayudar a vaciarla.

  • Estreñimiento: se recomienda una dieta rica en fibra y laxantes. Si el estreñimiento persiste, puede ser necesario recurrir a los enemas.

  • Disfunción eréctil: habitualmente, el tratamiento consiste en fármacos como el sildenafilo, el tadalafilo o el vardenafilo por vía oral. A veces se utilizan dispositivos de constricción (bandas y anillos colocados en la base del pene) y/o dispositivos de vacío.

Algunos fármacos utilizados para tratar los síntomas de las neuropatías vegetativas

Síntoma

Fármaco

Efecto de drogas

Estreñimiento

Complementos de fibra (como el salvado o la ispágula)

Laxantes emolientes (como el docusato, la lactulosa o el polietilenglicol)

Los complementos de fibra añaden volumen a las heces y por lo tanto estimulan las contracciones naturales del intestino. Los complementos de fibra y los laxantes emolientes ayudan a que los alimentos se muevan más rápido a través del intestino.

Plenitud gástrica

Metoclopramida

Este medicamento estimula las contracciones en el tubo digestivo y por lo tanto ayuda a que los alimentos circulen más rápido a través de él.

Disfunción eréctil

Avanafilo

Sildenafilo

Tadalafilo

Vardenafilo

Estos fármacos aumentan la frecuencia, la rigidez y la duración de las erecciones.

Hipotensión ortostática (descenso excesivo de la presión arterial cuando una persona se pone de pie)

Fludrocortisona

Este fármaco ayuda al organismo a retener sal, con lo que contribuye a mantener el volumen sanguíneo (volemia) y la presión arterial.

Midodrina

Droxidopa

Estos medicamentos provocan el estrechamiento (constricción) de pequeñas arterias (arteriolas) y por lo tanto ayuda a mantener la presión arterial.

Incontinencia urinaria

Oxibutinina

Tolterodina

Estos medicamentos relajan los músculos de una vejiga hiperactiva.

Retención de orina

Betanecol

Este medicamento estimula las contracciones de la vejiga y así ayuda a que se vacíe.

Recursos en este artículo