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Factores de riesgo de reacciones adversas a medicamentos

Por Joan B. Tarloff, PhD, University of the Sciences in Philadelphia

Muchos factores pueden aumentar la probabilidad de una reacción adversa al fármaco. Entre ellos se encuentran el uso simultáneo de varios fármacos, las edades extremas, el embarazo y la lactancia. Los factores hereditarios contribuyen a que algunas personas sean más propensas a padecer los efectos tóxicos de ciertos fármacos. Algunas enfermedades alteran la absorción, el metabolismo y la eliminación de un fármaco, así como la respuesta del organismo al fármaco (ver Interacciones entre fármacos y enfermedades), aumentando el riesgo de reacciones adversas. Otro aspecto que aún no se conoce bien es la forma en que las interacciones de la mente y el cuerpo, tales como la actitud mental, el punto de vista, la confianza en uno mismo y en los profesionales de la salud, influyen en las reacciones adversas a los fármacos.

Uso simultáneo de varios fármacos

El hecho de tomar diversos fármacos a la vez, con o sin prescripción médica, contribuye al riesgo de una reacción adversa farmacológica. El número y la gravedad de estas reacciones aumentan de forma desproporcionada a medida que aumenta el número de fármacos utilizados. El consumo de alcohol, considerado técnicamente como una droga, también aumenta el riesgo. El riesgo de aparición de reacciones adversas puede reducirse solicitando al médico o al farmacéutico que revise de forma periódica todos los fármacos que se estén tomando, y que realice los ajustes adecuados.

¿Sabías que...?

  • Un importante número de hospitalizaciones son para tratar reacciones adversas a los fármacos.

Edad

Los niños son especialmente propensos a presentar reacciones adversas a los fármacos debido a que su capacidad para metabolizarlos no se ha desarrollado por completo. Por ejemplo, los recién nacidos no pueden metabolizar y eliminar el antibiótico cloranfenicol, de manera que cuando reciben este fármaco pueden desarrollar el síndrome del bebé gris, una reacción grave y a menudo mortal. Si se administra tetraciclina, otro antibiótico, a los lactantes y niños durante el periodo en que se produce la dentición (hasta una edad aproximada de 8 años), aparece una alteración de carácter permanente en la coloración del esmalte dental. Los menores de 18 años tienen riesgo de presentar síndrome de Reye si reciben tratamiento con aspirina (ácido acetilsalicílico) cuando padecen una gripe o la varicela.

Las personas mayores tienen un alto riesgo de sufrir una reacción adversa a los fármacos por varias razones (ver Fármacos y envejecimiento). Es probable que padezcan muchos problemas de salud y, por esta razón, pueden estar tomando diversos fármacos con y sin prescripción médica. Además, a medida que se envejece, el hígado tiene menos capacidad para metabolizar muchos fármacos y los riñones están menos capacitados para eliminarlos del organismo, de forma que aumenta el riesgo de que el fármaco produzca una lesión renal, así como otras reacciones adversas. Este tipo de problemas relacionados con la edad suelen empeorar debido a la desnutrición y la deshidratación, trastornos que se presentan con mayor frecuencia a medida que se envejece.

Las personas mayores también son más sensibles a los efectos de muchos fármacos. Por ejemplo, son más propensas a experimentar aturdimiento, pérdida de apetito, depresión o decaimiento, confusión mental y alteraciones de coordinación, lo cual constituye un riesgo de sufrir caídas y fracturas óseas. Entre los diversos tipos de fármacos que pueden provocar estas reacciones se encuentran muchos antihistamínicos, somníferos, ansiolíticos, antihipertensores y antidepresivos (ver Fármacos y envejecimiento).

Embarazo y lactancia

Muchos fármacos, como por ejemplo los de acción antihipertensora, como los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA) y los antagonistas de los receptores de la angiotensina II (ARA-II), suponen un riesgo para la salud y el correcto desarrollo del feto. En la medida de lo posible, las mujeres embarazadas no deben tomar ningún fármaco, en especial durante el primer trimestre (ver Medicamentos que pueden causar problemas durante el embarazo*). Sin embargo, para algunos fármacos en concreto el riesgo es mayor durante el último trimestre del embarazo, como ocurre con los IECA y los ARA-II. Durante el embarazo es necesaria la supervisión del médico para el uso de cualquier fármaco con o sin prescripción médica, al igual que para el uso de complementos dietéticos (incluidas las hierbas medicinales). También constituyen un riesgo para el embarazo y el feto las llamadas drogas sociales (alcohol y nicotina) y las drogas ilegales (cocaína y opiáceos como la heroína).

Los fármacos, las drogas y las hierbas medicinales pueden transmitirse a un lactante a través de la leche materna (ver Uso de medicamentos durante la lactancia). Algunos fármacos no deben administrarse a las mujeres durante la lactancia, mientras que otros sí pueden utilizarse, pero requieren supervisión médica. Existen algunos fármacos que no suelen perjudicar al lactante. Sin embargo, las mujeres lactantes deben consultar con un profesional de la salud antes de tomar cualquier medicamento. Tanto las drogas sociales como las ilegales pueden causar daño al lactante.

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