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Órdenes de no intentar la reanimación (NIR)

Por Charles Sabatino, JD, Georgetown University Law Center;American Bar Association

Cuando el médico registra en el historial clínico del paciente una orden de no intentar la reanimación (NIR), informa al equipo médico de que no debe practicársele la reanimación cardiorrespiratoria (RCR, ver ver Paro cardíaco : Tratamiento de primeros auxilios). Esta orden es muy útil para evitar tratamientos invasivos y no deseados en los últimos momentos de vida del enfermo. La tasa de éxito de la RCR en una situación terminal es extremadamente baja.

Los médicos comentarán con los pacientes la posibilidad de un paro cardiorrespiratorio (cuando se para el corazón y cesa la respiración), describirán los procedimientos de la RCR y sus posibles resultados, y preguntarán a los pacientes acerca de sus preferencias terapéuticas. Si una persona es incapaz de tomar una decisión acerca de la RCR, un sustituto autorizado podrá tomar dicha decisión.

Una orden de NIR no significa «no tratar», solo indica que no debe realizarse la reanimación cardiorrespiratoria. Sí pueden proporcionarse otros tratamientos para prolongar la vida del enfermo (por ejemplo, terapia antibiótica, transfusiones, diálisis o ventilación asistida). Dependiendo del estado de salud del paciente, es probable que estos tratamientos tengan más éxito que la propia RCR. En todo caso, siempre deben administrarse los llamados tratamientos paliativos, que alivian el dolor y contribuyen al bienestar del paciente.

La legislación de cada país suele contemplar la existencia de órdenes de NIR aplicables de forma extrahospitalaria, es decir, que deben cumplirse en cualquier lugar en que se halle el paciente. Son disposiciones extrahospitalarias específicas para determinadas eventualidades, de reanimación, cuidados paliativos, etc. Generalmente deben ir firmadas por el médico y el paciente (o la persona que actúe como sustituto del paciente). En estos casos se proporciona a la persona signataria un distintivo visual de rápida identificación, una pulsera o un colgante, que los servicios de atención médica puedan identificar fácilmente con el fin de respetar su voluntad. Estas órdenes son especialmente importantes para los pacientes que se hallan en una fase terminal de su enfermedad, no están ingresados y no desean reanimación, sino solo cuidados paliativos, en caso de sufrir un paro cardíaco o respiratorio. El testamento vital y los poderes notariales para la atención sanitaria no suelen ser efectivos en situaciones de emergencia. Muchas legislaciones están incorporando el estatus de NIR en una orden médica portátil llamada en EE.UU. Órdenes médicas para los tratamientos de soporte vital (ver Órdenes médicas para el tratamiento de soporte vital (POLST en EE.UU.)).

Órdenes médicas para el tratamiento de soporte vital (POLST en EE.UU.)

Algunas legislaciones estatales o locales contemplan los tratamientos de soporte vital de emergencia, además de la reanimación cardiorrespiratoria (RCR). En EE.UU. estos programas suelen denominarse Órdenes médicas para el tratamiento de soporte vital o POLST, pero pueden recibir otros nombres, como Órdenes médicas para el tratamiento de prolongación de la vida (MOLST por sus siglas en inglés), Órdenes médicas para las perspectivas del tratamiento (POST por sus siglas en inglés) y Órdenes del médico especialista para las perspectivas del tratamiento (MOST por sus siglas en inglés). En España se utilizan, entre otros, los términos soporte vital básico (SVB) y soporte vital avanzado con desfibrilación externa automática (SVA-DEA).

Las disposiciones sobre soporte vital básico (y similares) implican un debate iniciado por el equipo médico y una toma de decisiones compartida entre dicho equipo y el paciente con una enfermedad avanzada o terminal. El resultado de este debate es la elaboración de un informe con una serie de órdenes médicas en consonancia con los objetivos sanitarios del paciente y que contemplen sus deseos con respecto a la RCR, la ventilación artificial, los cuidados intensivos y otras intervenciones que podrían tener lugar en una situación médica crítica. El informe anterior es aplicable y revisable en todos los ámbitos de atención. Para las personas que carecen de la capacidad de toma de decisiones, sus sustitutos autorizados puedan actuar en su nombre. Las órdenes médicas referentes al soporte vital (POLST en EE.UU.) se diferencian de las voluntades o instrucciones anticipadas en que se aplican solo a las personas con enfermedades avanzadas, ofrecen un plan de tratamiento en forma de órdenes médicas para decisiones de emergencia y se centran en la condición actual de la persona, no en una condición futura hipotética.

No existen programas POLST o similares en todos los países o comunidades, pero su desarrollo se está extendiendo rápidamente.

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