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Tratamiento del dolor y la inflamación

Por Alex Moroz, MD, Associate Professor of Rehabilitation Medicine, Vice Chair of Education, and Residency Program Director, New York University School of Medicine

Los terapeutas de rehabilitación profesionales tratan el dolor y la inflamación. Este tipo de tratamiento contribuye a facilitar el movimiento y a capacitar al afectado para participar más plenamente en la rehabilitación. Las técnicas utilizadas son la termoterapia o aplicación de calor, la crioterapia o aplicación de frío, la estimulación eléctrica, la tracción, el masaje y la acupuntura. Para los terapeutas, aplicar una terapia de calor o de frío suele ser una opción personal, aunque la crioterapia parece ser más eficaz en el tratamiento del dolor agudo.

Cuando se utilizan la terapia con calor o frío, se debe tener cuidado para evitar quemaduras y lesiones por frío.

Termoterapia

El calor aumenta el flujo sanguíneo y proporciona flexibilidad al tejido conjuntivo. También disminuye temporalmente la rigidez articular, el dolor y los espasmos musculares. De igual forma, el calor ayuda a reducir la inflamación y la acumulación de líquido en los tejidos (edema). La termoterapia se utiliza en el tratamiento de la inflamación (incluidas diversas formas de reumatismo), el espasmo muscular y lesiones como esguinces y distensiones.

El calor puede aplicarse sobre la superficie corporal o bien en los tejidos más profundos. Proporcionan calor superficial las esterillas, los infrarrojos, los baños de parafina (cera caliente) y la hidroterapia (agua templada en movimiento). El calor puede generarse en los tejidos profundos mediante ondas sonoras de alta frecuencia (ultrasonidos).

Tipos de termoterapia

Tipo

Descripción

Comentario

Usos

Aplicación de calor a la superficie corporal

Calor por infrarrojos

Calor aplicado con una lámpara, por lo general durante menos de 20 minutos al día

Requiere atención para evitar quemaduras

No se usa en personas con enfermedad grave de tipo cardíaco, hepático o renal, vasculopatía periférica o sensibilidad cutánea reducida

Artralgia (dolor articular)

Artritis (varias formas)

Dolor de espalda

Fibromialgia

Espasmos musculares

Mialgia (dolor muscular)

Neuralgia (dolor originado en el nervio)

Esguinces

Distensiones musculares

Tenosinovitis (inflamación de los tendones y sus envolturas)

Lesiones por traumatismo cervical

Compresas calientes

Bolsas de tejido de algodón rellenas de gel de sílice, calentadas generalmente en un microondas

Puede envolverse en una toalla para proteger la piel de las quemaduras

Las mismas observaciones que para el uso de calor infrarrojo

Baño de parafina

Baño, inmersión o aplicación de cera líquida

Aplicado generalmente a las pequeñas articulaciones, como las de la mano, la rodilla o el codo

No debe usarse en heridas abiertas

Hidroterapia

Inmersión en agua caliente en movimiento en una gran bañera industrial

Favorece la curación de heridas mediante la estimulación del riego sanguíneo y facilita la limpieza de quemaduras y heridas

Relaja la musculatura y alivia el dolor

Ayuda a la realización de ejercicios que aumentan la amplitud del movimiento

Calor aplicado a los tejidos profundos

Ultrasonidos

Ondas sonoras de alta frecuencia que penetran profundamente en los tejidos, los hacen vibrar y producen calor, lo cual estimula la llegada de sangre (con oxígeno y nutrientes) a la zona

No debe aplicarse a tejidos cuyo aporte de sangre se ha visto reducido (isquemia), zonas con infección latente o activa, huesos en proceso de curación o ciertas partes del cuerpo (como los ojos, el cerebro, la médula espinal, los oídos, el corazón y los órganos reproductores)

No se utiliza en personas con tendencia a sangrar o cáncer

Lesiones óseas

Bursitis

Síndrome del dolor regional complejo

Contracturas

Artrosis

Tendinitis

Crioterapia (terapia con frío)

La aplicación de frío puede contribuir a insensibilizar los tejidos y aliviar así los espasmos musculares, el dolor provocado por una lesión y el dolor o la inflamación de aparición reciente en la región lumbar. Se puede aplicar el frío utilizando una bolsa de hielo, una bolsa fría o líquidos (como el cloruro etílico) que enfrían por evaporación. El fisioterapeuta limita o determina el tiempo y la cantidad de exposición al frío para evitar el daño de los tejidos y la reducción de la temperatura corporal (causante de hipotermia). El frío no se aplica a tejidos con riego sanguíneo reducido (por ejemplo cuando las arterias se han estrechado a consecuencia de una arteriopatía periférica).

Estimulación eléctrica

Si los músculos carecen de una estimulación nerviosa adecuada (por la lesión de un nervio periférico, un trastorno medular o un accidente cerebrovascular), puede producirse rápidamente una atrofia del músculo, que se vuelve rígido y tenso (espástico). La estimulación eléctrica mediante electrodos situados sobre la piel provoca la contracción muscular, proporcionando así un tipo de ejercicio que evita la atrofia muscular y la espasticidad.

Existe una forma de estimulación eléctrica denominada neuroestimulación eléctrica transcutánea (TENS por sus siglas en inglés), que utiliza corriente de baja tensión y no provoca la contracción del músculo. La neuroestimulación eléctrica transcutánea puede ser útil en el tratamiento del dolor de espalda crónico, la artritis reumatoide, el esguince de tobillo, el herpes zóster y el dolor localizado. En la neuroestimulación eléctrica transcutánea se utiliza un electroestimulador TENS, un instrumento manual provisto de una batería para la generación de corriente eléctrica que se aplica mediante electrodos situados sobre la piel. El electroestimulador TENS produce una sensación de hormigueo o cosquilleo que no es dolorosa.

El electroestimulador TENS puede aplicarse unas cuantas veces al día durante periodos desde 20 minutos hasta algunas horas, según la intensidad del dolor. En muchos casos, se puede enseñar a las personas la forma de usarlo en casa y el modo de hacerlo más adecuado a sus necesidades. La mayoría tolera bien la terapia, pero no todos encuentran alivio del dolor. El electroestimulador TENS puede provocar irregularidades en el ritmo cardíaco (arritmias). Por esta razón, quienes padecen una afección cardíaca grave o los portadores de un marcapasos no deben usarlo. El electroestimulador TENS no debe aplicarse a los ojos o en una zona próxima a estos.

Tracción

En un hospital, un centro de rehabilitación o en el propio hogar puede realizarse la tracción del cuello o tracción cervical para el tratamiento del dolor cervical crónico debido a la degeneración de las vértebras cervicales (espondilosis cervical), a una ruptura vertebral, a lesiones producidas por latigazo cervical o a espasmos de los músculos del cuello (tortícolis, ver Distonías focales y segmentarias). La tracción es más efectiva cuando el afectado está sentado que cuando está tumbado en la cama. El dispositivo de tracción cervical es más eficaz cuando está provisto de un pequeño motor. Generalmente, la tracción se combina con otro tipo de tratamiento fisioterapéutico que incluye ejercicios y estiramientos. Aunque los dispositivos de tracción cervical están a disposición del consumidor para su compra por catálogo, los terapeutas deben indicar el tipo de dispositivo más adecuado y determinar qué peso hay que usar en cada caso. La persona afectada no debe usar este tipo de dispositivos cuando está sola. Es necesario que haya un familiar disponible para liberar el peso suavemente, con lo que se reduce el riesgo de lesiones.

Masajes

Los masajes pueden aliviar el dolor, reducir la hinchazón y contribuir a aflojar la tirantez del tejido (contractura). Solo los terapeutas profesionales deben utilizar los masajes para tratar una lesión. Los masajes no deben aplicarse para tratar infecciones o inflamación provocada por coágulos sanguíneos (tromboflebitis).

Algunas aplicaciones del masaje

  • Amputación

  • Artritis

  • Hematomas

  • Bursitis

  • Cáncer (algunos tipos)

  • Parálisis cerebral

  • Fibromialgia

  • Fracturas

  • Hemiplegia (parálisis en un lado del cuerpo)

  • Lesiones articulares

  • Dolor lumbar

  • Esclerosis múltiple

  • Neuritis

  • Paraplejía

  • Periartritis

  • Lesiones de nervios periféricos

  • Cuadriplejía

  • Esguinces

  • Distensiones musculares

  • Tirantez de tejidos (contractura)

Acupuntura

Consiste en la inserción de agujas muy finas en la piel, en lugares específicos del cuerpo que suelen estar alejados del punto de dolor. Las agujas pueden hacerse girar de forma rápida e intermitente durante unos minutos, o bien puede hacerse circular a través de ellas corriente de baja intensidad. La acupuntura puede estimular la producción cerebral de endorfinas. Las endorfinas, que se producen en el cerebro de modo natural, bloquean la sensación de dolor y reducen la inflamación (ver Acupuntura). La acupuntura se usa a veces en combinación con otros tratamientos del dolor y la artritis, tanto si las dolencias son crónicas como si son de aparición reciente. La acupuntura debe ser practicada por un acupuntor profesional y siempre con agujas estériles.

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