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Gangrena gaseosa

(Mionecrosis por clostridios)

Por Larry M. Bush, MD, Affiliated Associate Professor of Medicine;Affiliated Professor of Biomedical Sciences, University of Miami-Miller School of Medicine;Charles E. Schmidt College of Medicine, Florida Atlantic University

La gangrena gaseosa es una infección potencialmente mortal del tejido muscular, causada principalmente por la bacteria anaerobia Clostridium perfringens y otras diversas especies de clostridios.

  • La gangrena gaseosa puede desarrollarse después de cierto tipo de intervenciones quirúrgicas o lesiones.

  • Cerca de la zona infectada se forman ampollas con burbujas de gas, y el latido cardíaco y la respiración se aceleran.

  • Los síntomas sugieren el diagnóstico y se suelen realizar pruebas de diagnóstico por la imagen o el cultivo de una muestra extraída de los tejidos infectados.

  • El tratamiento consiste en altas dosis de antibióticos y la extirpación quirúrgica del tejido muerto o infectado.

La gangrena gaseosa es una infección del tejido muscular por clostridios, de rápida propagación, que conduce a la muerte si no se trata con rapidez. Las bacterias producen gas que queda atrapado dentro del tejido infectado. En Estados Unidos se dan varios miles de casos de la enfermedad cada año.

La gangrena gaseosa aparece por lo general después de traumatismos o cirugía. Se consideran lesiones de alto riesgo las siguientes heridas:

  • Son profundas y graves

  • Presentan afectación del músculo

  • Están contaminadas con polvo, materia vegetal en descomposición o heces humanas

  • Contienen tejido aplastado o muerto

La cirugía de alto riesgo incluye:

  • Operaciones del colon o de la vesícula biliar

La gangrena gaseosa puede ocurrir pese a no haber lesión o cirugía, generalmente en personas con cáncer de colon. Las personas con fracturas abiertas y congelaciones son también propensas a sufrir dicha enfermedad, que también puede desarrollarse cuando se utiliza una aguja contaminada para inyectarse drogas por vía intramuscular.

Síntomas

La gangrena gaseosa provoca un dolor intenso en el área infectada. Inicialmente, la zona está hinchada y pálida, pero con el tiempo se torna roja, a continuación, de color bronce y, finalmente, de color negro verdoso. A menudo se forman grandes ampollas. Las burbujas de gas son visibles dentro de la ampolla o se sienten debajo de la piel, generalmente después de que la infección progrese. Los líquidos que fluyen de la herida desprenden un olor pútrido.

Los pacientes en seguida empiezan a sudar profusamente y sienten una gran ansiedad; es probable que vomiten, y la frecuencia cardíaca y la respiración suelen acelerarse. En algunas personas, la piel se vuelve amarilla, indicando ictericia. Estos efectos son causados por toxinas producidas por las bacterias.

De modo característico, los pacientes permanecen conscientes hasta el final de la enfermedad, cuando la presión arterial baja peligrosamente (choque o shock) y se entra en coma; la evolución posterior es rápida, con insuficiencia renal y muerte.

Sin tratamiento, la muerte ocurre dentro de las 48 horas siguientes. Incluso con tratamiento, muere aproximadamente 1 de cada 8 personas con un miembro infectado y aproximadamente 2 de cada 3 personas con la infección en el torso.

Diagnóstico

  • Evaluación por un médico

  • Análisis y cultivo de fluido procedente de la herida

  • A veces, cirugía exploratoria o una biopsia para obtener una muestra de tejido

El diagnóstico inicial se basa en los síntomas y en el resultado del examen físico.

Las radiografías permiten detectar burbujas de gas en el tejido muscular, y la tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética nuclear (RMN) sirven para detectar áreas de tejido muscular muerto. Estos resultados apoyan el diagnóstico. Sin embargo, las burbujas de gas también pueden ocurrir en otras infecciones anaeróbicas.

Los fluidos de la herida se examinan al microscopio para determinar la presencia de clostridios, y se realizan cultivos para confirmar su presencia. Sin embargo, no todas las personas con clostridios presentan gangrena gaseosa. La confirmación del diagnóstico suele requerir una cirugía exploratoria o la extirpación de una muestra de tejido para examinarla al microscopio (biopsia) y verificar así los cambios musculares característicos.

Prevención

Los médicos hacen lo siguiente para prevenir la gangrena gaseosa:

  • Lavan a fondo las heridas

  • Extraen de las heridas los cuerpos extraños y los tejidos muertos

  • Administran antibióticos por vía intravenosa antes, durante y después de la cirugía abdominal para evitar la infección

No existen una vacuna preventiva contra la infección por clostridios.

Tratamiento

  • Antibióticos

  • Cirugía para extirpar todo el tejido muerto e infectado

Si se sospecha gangrena gaseosa, el tratamiento debe comenzar de inmediato. Se administran altas dosis de antibióticos, por lo general penicilina y clindamicina, y se extirpa quirúrgicamente todo el tejido muerto e infectado. Aproximadamente 1 de cada 5 personas con gangrena gaseosa en una extremidad requiere amputación.

El tratamiento en una cámara de oxígeno a alta presión (cámara hiperbárica) también puede ser de utilidad, pero dichas cámaras no siempre están fácilmente disponibles.