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Enfermedad de Chagas

(Tripanosomiasis americana)

Por Richard D. Pearson, MD, University of Virginia School of Medicine

La enfermedad de Chagas es una infección causada por el protozoo Trypanosoma cruzi, que se transmite por la picadura de una chinche (vinchuca o triatoma).

  • Los protozoos puede entrar en el cuerpo a través de la picadura o por medio de los tejidos oculares.

  • El área alrededor de la picadura puede hincharse, y la persona afectada puede sufrir fiebre.

  • Después de un largo período asintomático, años más tarde pueden desarrollarse complicaciones graves, sobre todo problemas cardíacos o digestivos.

  • Generalmente, los médicos confirman el diagnóstico mediante la identificación de los protozoos en una muestra de sangre o líquido tomado de un órgano infectado y, a veces, haciendo pruebas para ciertos anticuerpos.

  • Se utiliza un fármaco (nifurtimox o benznidazol) para matar los protozoos en la sangre.

La enfermedad de Chagas se produce en Norte, Centro y Sudamérica, principalmente en las zonas rurales de América Latina, donde la pobreza es generalizada. Estas áreas ofrecen un entorno favorable para las vinchucas, que transmiten Trypanosoma cruzi. La vinchuca se desarrolla en grietas y hendiduras en las paredes de barro, en los techos de paja de las casas (como en las casas de adobe), en las granjas y en los montones de rocas o madera, los gallineros y las perreras.

En América, entre 8 y 11 millones de personas están infectadas. Esta cifra incluye a más de 300 000 personas que han emigrado a Estados Unidos o a Europa desde las regiones de América Latina donde la infección es común. Sin embargo, las medidas para controlar la infección están reduciendo el número de infecciones. En algunas zonas rurales de América del Sur, la enfermedad de Chagas solía ser una causa frecuente de muerte.

Transmisión

Cuando los insectos infectados pican a una persona, depositan las heces que contienen los protozoos. Los protozoos entran en el cuerpo a través de la herida producida por la picadura. Si el depósito de heces se produce cerca de los ojos o la nariz, los protozoos pueden entrar en el organismo de la persona infectada a través de las membranas mucosas de estas zonas. Los protozoos entran a continuación en el torrente sanguíneo y los espacios que rodean a los tejidos, infectando otras células, incluyendo las células del sistema inmunitario, el corazón, los músculos y el sistema nervioso. Perros, gatos, zarigüeyas, ratas y otros animales también pueden ser mordidos e infectados. La infección se propaga cuando una chinche pica a una persona (o animal) infectada y después pica a otra persona.

La infección también puede transmitirse a través de transfusiones de sangre o mediante un trasplante de un órgano procedente de un donante infectado. En raras ocasiones, las personas se infectan al comer alimentos crudos o beber líquidos contaminados por insectos infectados o sus heces.

Los protozoos también pueden atravesar la placenta de una mujer embarazada e infectar al feto, lo que resulta en aborto involuntario, muerte fetal o problemas graves, a veces mortales, en el recién nacido.

Síntomas

Esta infección presenta tres etapas. Los síntomas pueden aparecer en la primera etapa y en la tercera.

Primera etapa

Los síntomas de la enfermedad de Chagas por lo general comienzan de 1 a 2 semanas después de la entrada de los protozoos en el cuerpo, habitualmente a través de la herida producida por la picadura o los tejidos que rodean los ojos. Puede aparecer una protuberancia roja e hinchada en la herida producida por la picadura. Si el protozoo entra a través de los tejidos que rodean los ojos, dicha zona puede inflamarse (llamado signo de Romaña). Puede aparecer fiebre. Algunas personas no presentan síntomas, pero los protozoos se pueden identificar en la sangre.

En la mayor parte de las personas, los síntomas de la enfermedad de Chagas desaparecen de forma espontánea. Sin embargo, algunas personas mueren durante esta etapa. La muerte es consecuencia de una infección grave de miocardio, lo que provoca insuficiencia cardíaca, o de la infección del encéfalo y de los tejidos que recubren el encéfalo y la médula espinal (meningoencefalitis).

Si la persona en cuestión tiene un sistema inmunitario debilitado (como sucede en las personas con sida), este etapa puede ser grave. Las personas afectadas pueden tener una erupción grave o, en raras ocasiones, abscesos cerebrales.

Segunda etapa (periodo de latencia)

La persona afectada no presenta síntomas de la enfermedad de Chagas y los resultados de las pruebas de diagnóstico por la imagen (como una radiografía de tórax o una ecocardiografía) y la electrocardiografía (ECG) son normales. Sin embargo, los protozoos pueden identificarse en la sangre. Muchas personas permanecen en esta etapa, sin ningún síntoma.

Tercera etapa

Años después, la infección crónica se desarrolla en aproximadamente entre el 20 y el 40% de las personas.

Las principales zonas afectadas son:

  • El corazón

  • El aparato digestivo

El corazón se agranda y se debilita, de manera que la persona se cansa fácilmente y tiene dificultad respiratoria. El sistema eléctrico del corazón puede verse afectado, causando desmayo o un paro cardíaco repentino.

Los músculos del tubo digestivo (como los del esófago) pueden funcionar incorrectamente, provocando dificultad para deglutir y/o estreñimiento grave. Si la deglución es difícil, a veces las personas afectadas pueden inhalar (aspirar) alimentos, líquidos o saliva, lo que provoca neumonía, o pueden sufrir desnutrición grave. El intestino grueso puede aumentar de tamaño.

Diagnóstico

  • Durante la primera etapa, examen al microscopio de una muestra de sangre o análisis de sangre

  • Durante la segunda y tercera etapas, análisis de sangre o examen de una muestra de un órgano infectado

Los médicos, por lo general, pueden diagnosticar la infección en la primera etapa mediante la identificación de los protozoos en una muestra de sangre analizada al microscopio.

Durante la segunda y tercera etapas los protozoos rara vez se observan en una muestra de sangre examinada al microscopio. Así que se realizan otros exámenes de sangre más sensibles, para verificar si hay anticuerpos, o se examinan muestras tomadas de órganos infectados, como los ganglios linfáticos, para detectar la presencia de protozoos.

Si se diagnostica la infección, los médicos hacen otros exámenes para verificar si hay problemas. Por ejemplo, se puede realizar una electrocardiografía y una radiografía de tórax para comprobar si hay problemas cardíacos. Otras pruebas pueden consistir en ecocardiografía y pruebas de diagnóstico por la imagen, como la tomografía computarizada (TC).

Si la persona afectada presenta dificultad para deglutir o estreñimiento, se puede realizar una tomografía computarizada o una radiografía después de la ingestión por vía oral o rectal de bario (una sustancia opaca que resalta el tubo digestivo).

Prevención

El enlucido de las paredes, la sustitución de los techos de paja y/o el rociamiento repetido de las casas con insecticidas de efecto a largo plazo puede ayudar a reducir el número de triatomas y así ayudar a controlar la propagación de la infección.

En raras ocasiones, las personas que viajan a zonas donde la enfermedad es frecuente se infectan. El hecho de no pernoctar en casas de adobe o, si se pernocta en ellas, el uso de mosquiteras, puede ayudar a los viajeros a evitar la infección.

Los donantes de sangre y de órganos son examinados de forma sistemática en muchas zonas afectadas y en Estados Unidos para evitar que la infección se propague a través de transfusiones de sangre o trasplantes de órganos.

Tratamiento

  • Fármacos eficaces contra estos protozoos

  • Tratamiento de los problemas causados por la infección si está presente

El tratamiento de la enfermedad de Chagas es más eficaz durante la primera etapa. Los médicos utilizan uno de estos dos fármacos: nifurtimox o benznidazol. Estos fármacos se toman por vía oral durante varios meses. Rápidamente reducen el número de protozoos en la sangre, acortan la duración de los síntomas y, si la infección se vuelve crónica, reducen el riesgo de muerte. Sin embargo, ambos fármacos pueden tener efectos secundarios graves, que mayoritariamente afectan al tubo digestivo y a los nervios. Además, muchas personas tienen dificultades para tomar los fármacos durante los varios meses que se requieren.

Durante la segunda etapa, los médicos generalmente tratan a los niños y adultos jóvenes, pero el tratamiento no siempre elimina la infección. El tratamiento de los adultos mayores durante esta etapa es controvertido.

Una vez que la infección crónica causa problemas, los fármacos no son eficaces. Los problemas se tratan según sea necesario:

  • Insuficiencia cardíaca: fármacos para reducir la carga de trabajo del corazón o trasplante del corazón

  • Arritmias: fármacos para corregir el ritmo cardíaco (antiarrítmicos)

  • Problemas esofágicos: toxina botulínica (para relajar el músculo esofágico inferior)

  • Dilatación del colon: cirugía

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