Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Introducción a las infecciones por hongos

Por Alan M. Sugar, MD, Professor of Medicine (Emeritus);Medical Director, Infectious Disease Clinical Services and HIV/AIDS Program, Boston University School of Medicine;Cape Cod Healthcare

Los hongos no son plantas ni animales. Antaño eran considerados plantas, pero hoy día están clasificados como un reino propio.

  • Como las esporas de los hongos suelen estar presentes en el aire o en el suelo, las infecciones por hongos (infecciones fúngicas, micosis) suelen empezar en los pulmones o en la piel.

  • Las micosis rara vez son graves, salvo que el sistema inmunitario esté debilitado, cosa que suele ocurrir a causa del consumo de fármacos o por enfermedades.

  • Por lo general, las infecciones por hongos evolucionan lentamente.

  • Los antifúngicos (antimicóticos) pueden aplicarse directamente en la zona afectada o, si la infección es grave, administrarse por vía oral o inyectarse.

Los hongos tienen dos posibles formas de reproducción y crecimiento:

  • Levaduras: células redondas únicas

  • Mohos: organismos compuestos por múltiples células que forman unos hilos largos y delgados llamados hifas

algunos hongos pasan por ambas formas durante su ciclo vital.

Los hongos crecen a menudo en la tierra y el material en descomposición de las plantas. Muchos hongos, como el moho del pan y las setas, se ven a simple vista.

¿Sabías que...?

  • Los hongos pertenecen a su propio reino, no son plantas ni animales.

Los hongos se reproducen diseminando esporas microscópicas, que suelen estar presentes en el aire y la tierra, por lo que pueden ser inhaladas o entrar en contacto con la superficie del cuerpo, principalmente con la piel. Por lo tanto, las infecciones fúngicas suelen iniciarse en los pulmones o en la piel.

De la amplia variedad de esporas que se depositan en la piel o que son inhaladas por los pulmones, la mayoría de los tipos no causan infección. Algunos tipos causan infección solo en las personas que presentan alguna de las siguientes características:

  • Sistema inmunitario debilitado

  • Material extraño, como dispositivos médicos implantado en el cuerpo (por ejemplo, prótesis articulares y válvulas cardíacas artificiales)

El sistema inmunitario puede verse debilitado cuando las personas toman fármacos que lo inhiben (inmunosupresores), como antineoplásicos (quimioterápicos) o fármacos para prevenir el rechazo a un órgano trasplantado, o bien cuando padecen una enfermedad como el sida.

Excepto en el caso de algunos trastornos cutáneos superficiales, las infecciones fúngicas rara vez se transmiten de persona a persona.

Tipos de infecciones por hongos

Las infecciones por hongos se describen a menudo como oportunistas o primarias. Pueden afectar a muchas áreas del cuerpo (sistémicas) o solo un área (localizadas).

Las infecciones fúngicas oportunistas aprovechan que el sistema inmunitario está debilitado, por lo que suelen presentarse en personas que sufren algún trastorno que lo debilita (por ejemplo, con sida). Estas infecciones fúngicas oportunistas se producen en todo el mundo. Las más típicas son:

Las infecciones por hongos oportunistas pueden ser muy agresivas, propagarse rápidamente a otros órganos y con frecuencia causar la muerte.

Las infecciones fúngicas primarias pueden aparecer en personas con un sistema inmunitario normal, a veces con consecuencias graves.

Algunas infecciones fúngicas primarias son más frecuentes en ciertas áreas geográficas, como en los siguientes ejemplos:

  • La histoplasmosis es en especial frecuente en algunos territorios de los Estados Unidos, como en los valles de los ríos Ohio y Misisipí, en el área central del estado de Nueva York y en Texas. También se produce en algunas partes de América Central y del Sur, África, Asia y Australia.

  • La blastomicosis es particularmente frecuente en las regiones del este y del centro de Estados Unidos. También ocurre en África y en el valle del río San Lorenzo, en Canadá.

  • La coccidioidomicosis se produce casi exclusivamente en el suroeste y el valle central de California en los Estados Unidos y en algunas partes de México y América Central y del Sur.

  • La paracoccidioidomicosis ocurre principalmente en ciertas partes de América Central y del Sur.

Puesto que muchas infecciones fúngicas primarias evolucionan lentamente, es posible que pasen meses o años antes de que una persona solicite atención médica. Normalmente, si el sistema inmunitario está sano, las infecciones fúngicas no se propagan a los órganos internos del cuerpo.

Las infecciones fúngicas localizadas afectan solo a un área del cuerpo. Algunas veces aparecen cuando se altera el equilibrio normal que mantiene los hongos bajo control. Por ejemplo, es normal que ciertos tipos de hongos (por ejemplo, Candida) estén presentes en las superficies del cuerpo o en el intestino. Las bacterias que en condiciones normales están presentes en el sistema digestivo y en la vagina restringen el crecimiento de estos hongos en esas zonas. Cuando una persona toma antibióticos, pueden ser eliminadas también las bacterias útiles, lo que favorece que los hongos proliferen de manera incontrolada. El excesivo crecimiento de los hongos provoca síntomas, que suelen ser leves. Al crecer las bacterias de nuevo, el equilibrio se restablece y el problema, por lo general, se resuelve.

Las infecciones fúngicas localizadas afectan por lo general la piel y las uñas, la vagina, la boca, o los senos paranasales.

Tratamiento

  • Fármacos antifúngicos

Existen diversos fármacos que resultan eficaces contra las infecciones fúngicas, pero la estructura y la composición química de los hongos hace que sean difíciles de destruir.

Los antifúngicos pueden aplicarse directamente sobre la micosis de la piel o de otra superficie, como la vagina o el interior de la cavidad oral; también se administran por vía oral o se inyectan cuando es necesario tratar infecciones más graves, que suelen requerir un tratamiento de varios meses de duración.

Fármacos para infecciones fúngicas graves

Fármaco

Indicaciones frecuentes

Algunos efectos secundarios

Anfotericina B

La mayoría de infecciones fúngicas o micosis

Escalofríos, fiebre, cefalea, vómitos, descenso de los niveles* de potasio en sangre, fallo renal y anemia

Anidulafungina

Caspofungina

Micafungina

Aspergillus y candidiasis

Náuseas, diarrea, dolor de cabeza y erupción

Fluconazol

Candidiasis y otras infecciones fúngicas, incluidas las criptocócicas y la coccidioidomicosis

Náuseas, erupción e inflamación hepática

Flucitosina

Candidiasis y criptococosis

Náuseas, vómitos y daño de la médula ósea

isavuconazol

Aspergilosis y mucormicosis

Náuseas, vómitos e inflamación hepática

Itraconazol

Infecciones fúngicas cutáneas, histoplasmosis y otras micosis

Náuseas, diarrea, inflamación hepática, erupción cutánea, dolor de cabeza, mareos, niveles bajos de potasio* en la sangre, hipertensión, acumulación de líquidos (edema) y, en raras ocasiones, insuficiencia cardíaca

Posaconazol

Apergillosis (Aspergillus), candidiasis y otras muchas infecciones por hongos

Náuseas, vómitos, erupción y, raramente, inflamación hepática

Voriconazol

Aspergilosis (Aspergillus) y candidiasis, fusariosis y scedosporiosis

Perturbaciones temporales en la visión (como visión borrosa, cambios en la visión del color y la sensibilidad a la luz), náuseas, vómitos, erupción cutánea e inflamación del hígado

*Unos bajos niveles de potasio (hipoposemia) puede causar debilidad muscular, calambres y sacudidas, y la alteración del ritmo normal del corazón.

La flucitosina se utiliza generalmente con otros fármacos.

Recursos en este artículo