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Rickettsiosis fluvial japonesa

(Enfermedad Tsutsugamushi; tifus transmitido por ácaros; tifus tropical)

Por William A. Petri, Jr, MD, PhD, Wade Hampton Frost Professor of Medicine and Chief, Division of Infectious Diseases and International Health, University of Virginia School of Medicine

La rickettsiosis fluvial japonesa está relacionada con las enfermedades por rickettsias y está causada por Orientia tsutsugamushi.

Las rickettsias son un tipo de bacteria que puede vivir sólo dentro de las células de otros organismos (véase también Introducción a las infecciones por rickettsias), que es lo que ocurre también con las bacterias que causan la rickettsiosis fluvial japonesa. Estas bacterias viven en los ácaros (huésped).

La rickettsiosis fluvial japonesa se presenta en la zona de Asia que incluye Japón, Corea, China, India y el norte de Australia. La enfermedad se transmite a las personas a través de la picadura de una nigua (la larva de los ácaros).

Los síntomas de la rickettsiosis fluvial japonesa comienzan repentinamente, aproximadamente de 6 a 21 días después de que las bacterias entren en el cuerpo. Entre los síntomas figuran fiebre, escalofríos, dolor de cabeza e inflamación de los ganglios linfáticos. En la zona de la picadura de nigua puede aparecer una costra negra. Las personas pueden presentar tos durante la primera semana de fiebre. Alrededor de 5 a 8 días después de comenzar la fiebre, aparece una erupción cutánea.

El diagnóstico de la rickettsiosis fluvial japonesa se sospecha a partir de los síntomas. Pueden llevarse a cabo análisis de sangre que detectan anticuerpos contra la bacteria. Sin embargo, estas pruebas no permiten detectar los anticuerpos hasta al menos varios días después del inicio de la enfermedad. Por lo tanto, estas pruebas no ayudan a los médicos a diagnosticar la infección inmediatamente después de que alguien la contraiga, pero pueden ayudar a confirmar el diagnóstico. Para confirmar el diagnóstico, puede realizarse un ensayo de inmunofluorescencia o utilizar la técnica de reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés).

El tratamiento de la rickettsiosis fluvial japonesa consiste en el antibiótico doxiciclina, que se administra por vía oral hasta que los síntomas hayan mejorado y la fiebre haya desaparecido durante un período de 48 horas; no obstante, el tratamiento debe mantenerse durante un mínimo de 7 días. Con tratamiento, la recuperación es rápida. El cloranfenicol también es eficaz, pero puede tener efectos secundarios graves y no está disponible en los Estados Unidos.

La prevención implica despejar la maleza y rociar las áreas infestadas con insecticidas para eliminar o reducir la población de ácaros. Las personas que es probable que entren en contacto con niguas, deben utilizar repelentes de insectos, como la DEET (dietiltoluamida).

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