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Infecciones por el virus herpes simple

Por Craig R. Pringle, BSc, PhD, Professor Emeritus, School of Life Sciences, University of Warwick

La infección por el virus herpes simple produce episodios repetidos de pequeñas ampollas dolorosas y llenas de líquido en la piel, la boca, los labios (herpes labial), los ojos o los genitales.

  • Esta infección es muy contagiosa y se transmite por contacto directo con las úlceras, o a veces con el área afectada cuando no hay ulceración.

  • El herpes causa ampollas o úlceras en la boca o en los genitales, y a menudo con la primera infección, fiebre y sensación de malestar general.

  • En ocasiones el virus afecta a otras partes del organismo, incluyendo los ojos y el encéfalo.

  • Por lo general, los médicos pueden reconocer fácilmente las úlceras causadas por el herpes, pero a veces es necesario analizar una muestra obtenida de una úlcera o realizar análisis de sangre.

  • Ningún medicamento puede eliminar la infección, pero los antivirales ayudan a aliviar los síntomas y a hacer que desaparezcan un poco antes.

Herpes simplex es uno de los diversos tipos de virus del herpes (ver Introducción a la infección por virus del herpes (herpesvirus)). Existen dos tipos de virus herpes simple (VHS):

  • El VHS-1, que suele ser la causa de aparición de vesículas en los labios (herpes labial) y úlceras en la córnea del ojo (queratitis por herpes simple, ver Queratitis herpética).

  • El VHS-2, que suele ser la causa de herpes genital.

No se trata de una distinción absoluta: las infecciones genitales suelen estar causadas por el VHS-1. La infección puede ocurrir en otras partes del cuerpo, como el encéfalo (grave) o el tracto gastrointestinal. Puede aparecer una infección generalizada en recién nacidos o en personas inmunodeprimidas, en especial si están infectadas por VIH.

El VHS es muy contagioso y puede propagarse por contacto directo con úlceras, y a veces por contacto con zonas orales y genitales de personas que padecen una infección crónica por VHS, incluso si se encuentran en un período sin úlceras.

Infección primaria y recurrente

Tras la primera infección (primaria), el VHS, al igual que otros virus del herpes, permanece inactivo (latente) en el cuerpo y puede reactivarse periódicamente y causar síntomas.

La infección primaria por VHS produce una erupción de ampollas diminutas. Después de remitir la erupción de ampollas, el virus permanece en un estado inactivo en el interior de las células nerviosas (ganglios nerviosos) cerca de la médula espinal que aportan las fibras nerviosas a la zona infectada. Periódicamente el virus se reactiva en el ganglio nervioso, reinicia su replicación y viaja por las fibras nerviosas en sentido inverso, hacia la piel, para producir la erupción de ampollas en la misma zona de piel afectada por episodios anteriores. Algunas veces el virus está presente en la piel o en las membranas mucosas aunque no haya ampollas visibles.

El virus puede reactivarse muchas veces. La reactivación (recidivas) del VHS latente, sea oral o genital, puede desencadenarse por fiebre, la menstruación, tensión emocional o inhibición del sistema inmunitario (por ejemplo, al tomar un fármaco para prevenir el rechazo de un órgano trasplantado). Tras un traumatismo físico, como una intervención dental, o después de una excesiva exposición de los labios al Sol, puede aparecer un episodio de herpes. A menudo se desconoce el factor desencadenante.

Síntomas y complicaciones

Las ampollas de pequeño tamaño (diminutas) aparecen en los lugares siguientes:

  • Piel: en particular, en la punta del dedo o en los genitales

  • Membranas mucosas: incluyendo las que recubren los ojos, la vagina, el cuello uterino o el interior de la boca;

la piel alrededor de las ampollas suele estar enrojecida.

Infección oral

La primera infección por VHS suele causar úlceras dolorosas en la boca (gingivoestomatitis herpética). Antes de que aparezcan las llagas, la persona puede notar una sensación de hormigueo o picor en la zona. Además, la persona se siente enferma y tiene fiebre, cefalea y dolor corporal.

Las úlceras de la boca duran de 10 a 14 días y casi siempre son muy dolorosas, por lo que comer y beber resulta extremadamente incómodo. En consecuencia, puede sufrir deshidratación. En algunas primoinfecciones orales, la hinchazón de las encías es el único síntoma; en otras ocasiones no aparecen síntomas. La gingivoestomatitis herpética ocurre con mayor frecuencia en los niños.

Las recidivas, a diferencia de la primera infección oral, suelen producir una sola úlcera, en el borde del labio. En raras ocasiones, la recidiva consiste en una llaga o un pequeño grupo de llagas en las encías o en el paladar.

La úlcera labial se denomina herpes labial, úlcera del resfriado, herpes febril o calentura (porque con frecuencia están provocada por resfriados o fiebre). Otros factores desencadenantes son quemaduras en los labios por el Sol, algunos alimentos, ansiedad, algunas intervenciones dentales y cualquier situación que disminuya la resistencia del organismo a las infecciones. Si una persona tiene un herpes labial, debe posponer su visita al dentista hasta que se cure la úlcera.

Antes de aparecer el herpes labial suele notarse un hormigueo local, que puede durar desde unos minutos hasta algunas horas, seguido de enrojecimiento e inflamación. Por lo general, aparecen ampollas llenas de líquido que, al romperse, se transforman en úlceras. Las úlceras forman rápidamente una costra. Al cabo de entre 8 y 12 días, la costra se cae y el episodio termina. Con menor frecuencia se produce hormigueo y enrojecimiento sin formación de ampolla.

Infección genital

La primoinfección genital por VHS (herpes genital) puede ser grave y prolongada, con numerosas ampollas dolorosas en el área genital y/o anal. En mujeres, pueden desarrollarse ampollas internas en la vagina o en el cuello uterino. Las ampollas internas son menos dolorosas y no son visibles. Son frecuentes la fiebre y la sensación de malestar general, y algunas personas tienen sensación de quemazón al orinar, dificultad para orinar o estreñimiento. En ocasiones, una persona infectada puede no presentar síntomas.

La recidiva de un herpes genital comienza con síntomas locales (como hormigueo, molestia, prurito o dolor en la ingle) que preceden a las ampollas entre varias horas y 2 o 3 días. En la piel o las membranas mucosas de los genitales aparecen ampollas dolorosas con un borde rojizo, que se rompen rápidamente y forman úlceras. También pueden aparecer ampollas en los muslos, las nalgas o alrededor del ano. En las mujeres, las ampollas genitales aparecen en la vulva, y suelen ser evidentes y muy dolorosas. La recidiva característica del herpes genital dura 1 semana.

En ocasiones las bacterias infectan las úlceras genitales causadas por el VHS, Estas úlceras pueden verse más irritadas, o presentar una secreción espesa o con olor fétido.

Otras infecciones y complicaciones

En las personas con el sistema inmunitario debilitado, las recidivas del herpes genital u oral producen úlceras cada vez mayores que tardan semanas en curarse. La infección puede extenderse al interior del organismo, moviéndose hacia el esófago, los pulmones, el encéfalo o los tejidos que recubren el cerebro y la médula espinal (meninges) o el colon. Las úlceras en el esófago causan dolor al tragar, y la infección de los pulmones produce neumonía con tos y dificultad respiratoria (disnea).

Algunas veces el VHS-1 o el VHS-2 penetran por una lesión de la piel en un dedo, causando hinchazón, enrojecimiento y dolor en la yema del dedo (panadizo herpético, ver Panadizo herpético). Los trabajadores sanitarios que están expuestos a saliva u otras secreciones (como los dentistas), si no usan guantes, son los que suelen afectarse con mayor frecuencia.

Algunas veces el VHS-1 infecta la córnea. Esta infección (denominada queratitis por herpes simple, ver Queratitis herpética) produce una úlcera dolorosa, lagrimeo, sensibilidad a la luz y visión borrosa. Con el paso del tiempo, en especial si no se trata, la córnea puede tornarse opaca y causar una importante pérdida de visión.

Los lactantes y los adultos con un trastorno de la piel llamado eccema atópico pueden desarrollar una infección por VHS potencialmente mortal en el área de la piel con eccema (eccema herpético, ver Dermatitis atópica (eccema)). Por consiguiente, las personas con dermatitis atópica deben evitar estar cerca de alguien con una infección herpética activa.

El VHS puede infectar el encéfalo. Esta infección (encefalitis herpética) comienza con confusión, fiebre y convulsiones, y puede ser mortal.

Aunque es poco frecuente, una mujer embarazada puede transmitir la infección por VHS a su bebé (herpes neonatal). La transmisión generalmente se produce durante el nacimiento, cuando el bebé contacta con las secreciones infectadas en el canal del parto. Muy rara vez el VHS se transmite al feto durante el embarazo. La transmisión durante el parto es más probable cuando:

  • La madre ha contraído recientemente la infección por herpes

  • La madre tiene úlceras visibles en la zona vaginal, aunque también se infectan muchos bebés cuyas madres no presentan úlceras evidentes

Cuando se adquiere en el nacimiento, la infección aparece entre la primera y la cuarta semanas de vida. Los recién nacidos con infección por VHS se ponen muy enfermos. La infección puede ser generalizada o estar localizada en el encéfalo o la piel. Sin tratamiento, aproximadamente el 85% de las personas con la enfermedad muy extendida y cerca de la mitad de las que presentan infección encefálica fallecen. Incluso con tratamiento, muchos sufren daño cerebral.

¿Sabías que...?

  • Por lo general, cuando se repite un episodio de herpes labial aparece una sola úlcera cada vez.

Diagnóstico

  • Prueba de una muestra tomada de la úlcera

  • Si se sospecha la existencia de una infección cerebral, se realiza una resonancia magnética nuclear y una punción lumbar

La infección por VHS suele ser fácilmente indentificable para el médico. Si no está seguro, el médico usa una torunda para tomar una muestra de material de la úlcera y la envía al laboratorio para realizar un cultivo e identificar el virus.

A veces se observa al microscopio el material raspado de las ampollas. Aunque el virus en sí mismo no es visible, el raspado a veces contienen células infectadas agrandadas (células gigantes) que son características de la infección por un virus tipo herpes.

Los análisis de sangre para la detección de anticuerpos frente al VHS también pueden ser de utilidad. Ciertos análisis de sangre permiten diferenciar entre una infección por VHS-1 y una infección por VHS-2;

Si se sospecha la existencia de una infección cerebral deben realizarse una resonancia magnética nuclear (RMN) del encéfalo y una punción lumbar (ver figura Cómo se realiza una punción lumbar) para obtener una muestra de líquido cefalorraquídeo.

Prevención

Deben evitarse las actividades y los alimentos que se sabe que desencadenan recidivas. Por ejemplo, las personas con infección por VSH oral debe evitarse en lo posible la exposición a la luz solar.

Debido a que el VHS es contagioso, las personas con una infección de los labios deben evitar los besos en cuanto sientan el primer hormigueo (o, si este no se siente, cuando aparezca una ampolla) y hasta que la úlcera haya sanado por completo. No deben compartir los vasos y, si es posible, hay que evitar tocarse los labios. También debe evitarse el sexo oral.

Las personas con herpes genital deben usar preservativos en todas las relaciones, ya que, incluso en ausencia de vesículas visibles o de síntomas, el virus puede estar presente en los genitales y trasmitirse a la pareja sexual.

Las vacunas para la prevención del VHS están en fase de desarrollo.

Tratamiento

Medicamentos antivirales

Los tratamientos antivirales actuales no erradican la infección por el VHS, y el tratamiento de las primoinfecciones orales o genitales no impide la infección crónica de los nervios. Sin embargo, durante las recidivas, los fármacos antivirales, como el aciclovir, el valaciclovir y el famciclovir, pueden aliviar algo el malestar y acortan su duración 1 o 2 días. El tratamiento es más eficaz si se inicia con rapidez, en pocas horas desde la aparición de los síntomas, preferiblemente a la primera señal de hormigueo o malestar, antes de que aparezcan las ampollas. En las personas que tienen crisis dolorosas frecuentes, el número de brotes se reduce mediante un tratamiento con fármacos antivirales (denominado terapia de supresión) continuo (se toman antivirales cada día durante un período de tiempo indefinido). Sin embargo, el hecho de tomar fármacos antivíricos (antivirales) no impide que las personas infectadas transmitan la infección. Los fármacos antivirales solo pueden obtenerse con receta médica.

Las cremas de penciclovir aplicadas cada 2 horas durante el día pueden acortar el tiempo de cicatrización y la duración de los síntomas del herpes labial aproximadamente 1 día. Las cremas de venta sin receta que contienen docosanol (aplicadas 5 veces al día) pueden producir cierto alivio. El aciclovir, el valaciclovir y el famciclovir administrados por vía oral durante unos días son el tratamiento más efectivo.

Las infecciones graves por VHS, incluidas la encefalitis herpética y las infecciones en recién nacidos, se tratan con aciclovir por vía intravenosa. Si el virus se vuelve resistente al aciclovir, se administra foscarnet por vía intravenosa.

Las personas con queratitis herpética se tratan por lo general con colirio de trifluridina; este tratamiento debe ser supervisado por un oftalmólogo.

Otros tratamientos

Para las personas con molestias mínimas, el único tratamiento requerido para tratar la recidiva del herpes labial o genital consiste en mantener limpia la zona infectada, lavándola suavemente con agua y jabón. La aplicación de hielo puede proporcionar alivio y reducir la hinchazón.

Los anestésicos tópicos (con o sin receta médica), como la crema de tetracaína y el ungüento de benzocaína, ayudan a aliviar el dolor. Si la boca presenta muchas úlceras pueden realizarse enjuagues con lidocaína, sin tragarlos. Los anestésicos tópicos solo deben utilizarse una vez cada varias horas; si se usan con más frecuencia, pueden tener efectos secundarios nocivos.

Para calmar el dolor pueden tomarse analgésicos.

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