Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Mononucleosis infecciosa

(Infección por el virus de Epstein-Barr [VEB])

Por Craig R. Pringle, BSc, PhD, Emeritus Professor, School of Life Sciences, University of Warwick

El virus de Epstein-Barr (VEB) es el causante de algunas enfermedades, entre ellas la mononucleosis infecciosa.

  • La infección se propaga a través de los besos u otro tipo de contacto cercano con personas infectadas.

  • Los síntomas varían, pero los más frecuentes son fatiga intensa, fiebre, dolor de garganta e inflamación de los ganglios linfáticos.

  • El diagnóstico se confirma mediante un análisis de sangre.

  • El paracetamol (acetaminofeno) o los antiinflamatorios no esteroideos alivian la fiebre y el dolor.

La infección por el virus de Epstein-Barr (VEB) es muy frecuente. El VEB es un tipo de virus del herpes llamado herpesvirus 4 (ver Introducción a la infección por virus del herpes (herpesvirus)). En Estados Unidos, alrededor del 50% de todos los niños de 5 años de edad y casi el 95% de los adultos han tenido una infección por VEB.

En la mayoría de los casos la infección produce síntomas similares a los de un resfriado común u otras enfermedades virales leves. Algunas veces, sin embargo, los adolescentes y adultos jóvenes presentan síntomas diferentes y más graves de la infección por VEB. Esta enfermedad se denomina mononucleosis infecciosa por la presencia de un elevado número de glóbulos blancos en la sangre (células mononucleares). Los adolescentes y los adultos jóvenes suelen contraer la mononucleosis infecciosa al besarse o tener otro contacto íntimo con una persona infectada por VEB.

Después de la infección inicial, el VEB, del mismo modo que otros herpesvirus, permanece en el organismo de por vida, principalmente en los glóbulos blancos (leucocitos) de la sangre. Las personas infectadas segregan periódicamente el virus en la saliva, lo cual no suele causar síntomas, y entonces la probabilidad de infectar a otras personas es mayor.

En raras ocasiones, el VEB contribuye a la aparición de varios tipos de cáncer poco frecuentes, como el linfoma de Burkitt y algunos cánceres de la nariz y la garganta. Se cree que genes virales específicos alteran el ciclo de crecimiento de las células infectadas y las transforman en cancerosas. El VEB no causa el síndrome de fatiga crónica (ver Tratamiento), como se había sospechado antaño.

Síntomas y complicaciones

El VEB puede causar varios síntomas diferentes, dependiendo de la cepa del virus y de otros factores aún no aclarados. En la mayoría de los niños menores de 5 años la infección no provoca síntomas, y en los adolescentes y los adultos puede producirlos o no.

El tiempo habitual transcurrido entre la infección y la aparición de los síntomas es de 30 a 50 días; este intervalo se denomina periodo de incubación.

Los cuatro síntomas principales de la mononucleosis infecciosa son:

  • Cansancio extremo

  • Fiebre

  • Dolor de garganta

  • Inflamación de los ganglios linfáticos

No todos los afectados presentan los cuatro síntomas. Por lo general, la infección comienza con una sensación de malestar general y de fatiga que suele ser más intensa durante las 2 o 3 primeras semanas, pero puede durar más tiempo. A estos síntomas poco definidos les siguen fiebre, dolor de garganta y aumento de tamaño de los ganglios linfáticos. La fiebre habitualmente sube hasta 39,5 °C por la tarde o al caer la noche. La garganta puede doler mucho, y en ocasiones se forma una sustancia similar al pus en su parte posterior. Lo más frecuente es que se inflamen los ganglios linfáticos del cuello, aunque puede inflamarse cualquier ganglio linfático; en algunas personas, el único síntoma es la inflamación de los ganglios linfáticos.

El bazo aumenta de tamaño en más del 50% de las personas con mononucleosis infecciosa. En la mayoría de los infectados, el bazo aumentado de tamaño causa pocos síntomas o ninguno, pero puede romperse, en especial si sufre una lesión. El hígado también puede agrandarse un poco. En raras ocasiones, se desarrolla ictericia y a veces el área que rodea los ojos se inflama.

Las erupciones son poco frecuentes; sin embargo, las personas con infección por VEB tratadas con el antibiótico ampicilina suelen presentar una erupción.

Entre otras complicaciones muy poco frecuentes se incluyen convulsiones, afectación neurológica, alteraciones del comportamiento e inflamación del encéfalo (encefalitis) o de los tejidos que lo recubren (meningitis), anemia y bloqueo de las vías respiratorias por parte de los ganglios linfáticos inflamados.

La duración de los síntomas es variable. Después de unas 2 semanas los síntomas remiten, y la mayoría de las personas pueden volver a sus actividades habituales. Sin embargo, la fatiga persiste durante varias semanas más, y en ocasiones durante meses. Menos del 1% de las personas mueren, por lo general a causa de complicaciones como la encefalitis, la rotura del bazo o la obstrucción de las vías respiratorias.

Diagnóstico

  • Análisis de sangre

Los síntomas de la mononucleosis infecciosa también aparecen en muchas otras infecciones virales y bacterianas, por lo que la enfermedad no suele detectarse. Sin embargo, la inflamación de los ganglios, especialmente los del cuello, sugiere fuertemente mononucleosis infecciosa.

Habitualmente, un simple análisis de sangre, denominado prueba de anticuerpos heterófilos o monotest, permite confirmar el diagnóstico. A veces, al principio de la infección o en niños pequeños, la prueba de anticuerpos heterófilos es negativa, y si los médicos tienen una sospecha fundamentada de la existencia de la infección, repiten la prueba. Si todavía es negativa, se realizan otras pruebas de anticuerpos específicos para el VEB para confirmar el diagnóstico.

A menudo se realiza un hemograma completo. Encontrar muchos glóbulos blancos mononucleares (linfocitos atípicos) puede ser la primera pista para el diagnóstico de mononucleosis infecciosa.

Tratamiento

  • Inicialmente, reposo

  • Analgésicos

  • A veces, corticoesteroides

No existe un tratamiento específico.

A las personas con mononucleosis se les insta a descansar durante la primera semana o dos, mientras los síntomas son graves. Al cabo de unas dos semanas, las personas con mononucleosis pueden realizar tanta actividad como quieran. Sin embargo, debido al riesgo de que el bazo se rompa, deben evitarse los deportes de contacto y levantar mucho peso durante 1 mes, hasta que el médico confirme mediante una exploración, o en ocasiones mediante ecografías, que el bazo ha recuperado su tamaño normal.

El paracetamol (acetaminofeno) o los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE, como el ácido acetilsalicílico y el ibuprofeno) bajan la fiebre y reducen el dolor. Sin embargo, la aspirina (ácido acetilsalicílico) no debe administrarse a los niños debido a la posibilidad de que desarrollen síndrome de Reye, que puede ser mortal (ver Síndrome de Reye).

Algunas complicaciones, como una inflamación importante de las vías respiratorias, se tratan con corticoesteroides.

Los antivirales actualmente disponibles son poco efectivos contra los síntomas de la mononucleosis infecciosa y no deben utilizarse.