Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Poliomielitis

Por Craig R. Pringle, BSc, PhD, Professor Emeritus, School of Life Sciences, University of Warwick

La polio (poliomielitis, parálisis infantil) es una infección vírica muy contagiosa, a veces mortal, que afecta los nervios y causa debilidad muscular permanente, parálisis y otros síntomas.

  • La poliomielitis está causada por un virus y por lo general se transmite por el consumo de alimentos o agua contaminada o bien por tocar una superficie contaminada y luego tocarse la boca.

  • Muchas personas que han sido infectadas no presentan síntomas y la mayoría de las que los presentan tienen síntomas leves.

  • Puede producir síntomas graves consistentes en fiebre, dolor de cabeza, rigidez en cuello y espalda, dolor muscular profundo y, a veces, astenia o parálisis.

  • El diagnóstico se basa en los síntomas y en los resultados de un cultivo fecal.

  • Algunos niños se recuperan completamente, pero otros sufren astenia permanente.

  • La vacunación sistemática contribuye a evitar la infección.

  • La poliomielitis no tiene cura.

La causa de la poliomielitis es el poliovirus, un enterovirus que se contagia al ingerir comida o agua contaminadas por materia fecal procedente de una persona infectada, o tocando una superficie contaminada y tocándose después la boca. A veces la poliomielitis se transmite por la saliva de una persona infectada o por las gotas expulsadas cuando una persona infectada estornuda o tose. Las personas se infectan al inhalar gotitas en el aire o al tocar algo contaminado con la saliva o las gotitas infectadas.

La infección suele empezar en el intestino. Después puede diseminarse a las partes del cerebro y la médula espinal que controlan los músculos.

A principios del siglo XX, la poliomielitis era una enfermedad habitual en Estados Unidos y en el resto del mundo. Actualmente, debido a la vacunación sistemática, los brotes de poliomielitis prácticamente han desaparecido en los países desarrollados, y la mayoría de los médicos no han conocido un nuevo caso de esta enfermedad. El último caso de infección por poliovirus natural en Estados Unidos data de 1979. Se certificó la erradicación de la poliomielitis en el hemisferio occidental en 1994. Está en desarrollo un programa de erradicación mundial de la poliomielitis, pero siguen dándose casos en el África sub-sahariana (principalmente en Nigeria) y el sur de Asia (principalmente en las zonas tribales de Pakistán y Afganistán). Parte de los motivos por los que la poliomielitis no se ha erradicado en el planeta es a causa de la guerra civil y la actividad militar en el Oriente Medio.

Las personas no vacunadas de todas las edades están expuestas a la poliomielitis. En el pasado, los brotes de la poliomielitis se daban principalmente en niños y adolescentes, porque muchas de las personas mayores ya habían estado expuestas al virus y habían desarrollado inmunidad.

Síntomas

La polio tiene una forma leve y una forma grave (denominada poliomielitis mayor).

Solo entre el 25 y el 30% de las personas infectadas desarrollan síntomas. Casi todas las personas afectadas solo presentan síntomas que consisten en fiebre, ligero dolor de cabeza, dolor de garganta, vómitos y malestar. Estos síntomas evolucionan entre 3 y 5 días después de la exposición al virus.

Poliomielitis mayor

Menos del 1% de las personas tienen síntomas más graves (forma mayor de la poliomielitis), incluyendo la parálisis que muchas personas asocian a la polio. La forma mayor de la poliomielitis ocurre con mayor probabilidad en niños mayores y adultos.

Los síntomas, que suelen aparecer entre 7 y 21 días después de la infección, consisten en fiebre, dolor de cabeza intenso, rigidez del cuello y de la espalda y profundo dolor muscular. Algunas veces, se perciben sensaciones raras en diversas zonas de la piel, como hormigueo y sensibilidad no habitual al dolor.

La enfermedad puede estacionarse o bien progresar y producir astenia o parálisis en ciertos músculos, dependiendo de qué parte del encéfalo y de la médula espinal esté afectada. Por lo general, la parálisis afecta los músculos de los brazos y las piernas, que se debilitan y son incapaces de contraerse (llamada parálisis flácida).

La persona tiene dificultad para tragar y se atraganta con la saliva, el alimento o el líquido. A veces, al tragar, los líquidos pasan a la nariz y la voz adquiere un tono nasal. En ocasiones se ve afectada la parte del cerebro responsable de la respiración, causando astenia o parálisis en los músculos torácicos. Algunas personas son incapaces de respirar.

Diagnóstico

  • Análisis de una muestra de heces o secreciones de la garganta

  • Análisis de sangre

  • Punción lumbar

Cuando la poliomielitis es leve, se asemeja a otras infecciones víricas y por lo general no se diagnostica a menos que se produzca durante una epidemia de polio.

Un médico puede sospechar la presencia de la forma grave de poliomielitis a partir de sus síntomas. El diagnóstico se confirma identificando el poliovirus en un análisis fecal o en una muestra faríngea o al detectar en la sangre una alta concentración de anticuerpos contra el virus.

Los médicos suelen hacer una punción lumbar (ver figura Cómo se realiza una punción lumbar) para buscar otros trastornos que afectan el encéfalo y/o la médula espinal y para verificar la presencia de poliovirus en el líquido cefalorraquídeo.

Pronóstico

Las personas con la forma más leve de la poliomielitis se recuperan por completo.

Alrededor de dos tercios de las personas con la forma grave sufren algún tipo de debilidad permanente. Algunas personas, incluso aunque aparentemente se hayan recuperado del todo, vuelven a sufrir debilidad muscular (o bien empeora si ya la sufren) años o incluso décadas después de un brote de poliomielitis. Este trastorno (llamado síndrome pospoliomielítico o secuelas tardías de la poliomielitis) produce frecuentemente discapacidad grave (ver Síndrome postpolio).

Entre el 4 y el 20% de las personas con la forma grave mueren.

Prevención

La vacuna contra la poliomielitis está incluida en los programas de vacunación sistemática de la infancia (ver Vacunación en lactantes y niños). La vacuna es eficaz en más del 95% de los niños.

Dos tipos de vacunas están disponibles mundialmente:

  • Se administra mediante inyección una vacuna que contiene el poliovirus inactivado (vacuna de Salk)

  • Una vacuna de poliovirus vivo (vacuna Sabin) tomada por vía oral

La vacuna oral proporciona mejor inmunidad en la población, pero puede sufrir mutaciones y causar poliomielitis en 1 de cada 2,4 millones de niños. Dado que la polio ha sido erradicada en Estados Unidos, los médicos recomiendan que la vacunación infantil se lleve a cabo únicamente con la vacuna inyectable. La vacuna oral ya no está disponible en Estados Unidos, pero sigue utilizándose en otras zonas del planeta.

No se recomienda la administración por primera vez de la vacuna en personas de más de 18 años, pues el riesgo de adquirir la poliomielitis en esas edades es sumamente bajo en Estados Unidos. Dado que la polio sigue existiendo en ciertas áreas, los adultos que nunca han sido vacunados o que no han recibido todas las dosis recomendadas y que viajen a una zona donde la poliomielitis representa todavía un riesgo deben recibir la serie completa de 3 dosis de la vacuna inyectada. Lo ideal sería que recibieran 2 dosis entre 4 y 8 semanas antes del viaje. A las personas que han sido completamente vacunadas aún se les debe administrar una dosis de vacuna inyectada. En Estados Unidos, los departamentos locales y estatales de salud disponen de información sobre las áreas con poliomielitis, tal como ocurre con los Centers for Disease Control and Prevention (CDC: Polio Vaccine Guidance for Travelers).

Tratamiento

  • Reposo

  • Fármacos para aliviar el dolor y bajar la fiebre

La poliomielitis no se cura y los medicamentos antivíricos no afectan el curso de la enfermedad.

Los tratamientos consisten en reposo, analgésicos y medicamentos para bajar la fiebre.

Sin embargo, en caso de astenia de los músculos respiratorios, se utiliza un respirador artificial. La necesidad de un respirador suele ser temporal.