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Transfusión sanguínea y plaquetaria

La sangre que circula en el cuerpo esta formada por distintos componentes: glóbulos rojos o eritrocitos que transportan oxigeno, glóbulos blancos o leucocitos que combaten infecciones y plaquetas o trombocitos que asisten en la formación de coágulos sanguíneos. El líquido claro en la sangre es llamado plasma. El manejo de los distintos síntomas y tratamientos vinculados al cáncer pudiesen requerir transfusiones sanguíneas. La transfusión de elementos sanguíneos o sangre se hace a través de un catéter que se introduce en el cuerpo a través de una vía intravenosa (IV), catéter venoso central (CVC) o catéter de inserción periférica (PICC). Una transfusión puede incluir uno o todos los componentes sanguíneos y puede provenir de un donante o de sangre del propio paciente tomada antes de la terapia. Antes de una transfusión diversos exámenes de sangre deben ser realizados para determinar cuales son los componentes sanguíneos que el paciente necesita. Si el paciente esta anémico, la muestra sanguínea mostrara una cuenta baja de glóbulos rojos, entonces glóbulos rojos serán transfundidos. Cuando anemia ocurre el cuerpo no esta recibiendo suficiente oxigeno y síntomas de fatiga, mareos o falta de aliento pueden ocurrir. Pacientes que reciben quimioterapia con frecuencia tienen cuenta baja de glóbulos rojos, condición llamada anemia inducida por quimioterapia. Pacientes con esta condición van a recibir glóbulos rojos que han sido previamente obtenidos de la sangre del donante. Estos glóbulos rojos previamente extraídos de sangre de donantes reciben el nombre de “glóbulos rojos empaquetados”. Para pacientes que presentan problemas de sangramiento, los estudios sanguíneos van a mostrar una cuenta baja de plaquetas. Cuenta baja plaquetaria puede producirse cuando las células productoras de plaquetas en la médula ósea son afectadas por radiación o quimioterapia. Ciertos tipos de cáncer, tales como las leucemias, también pueden producir cuenta baja de plaquetas. Para pacientes que necesitan plaquetas, estas pueden ser extraídas del plasma del donante. Solo una pequeña cantidad de plaquetas se encuentran en el plasma, de manera de que varias unidades de plasma se necesitan para poder obtener una unidad de plaquetas. Plasma también puede ser transfundido a pacientes con ciertas lesiones o con desordenes de coagulación. El plasma puede ser congelado una vez separado de la sangre. El plasma que se descongela para ser utilizado en transfusiones es llamado “plasma fresco congelado”. Una vez que el tipo apropiado de componente sanguíneo es identificado, la sangre debe ser sometida a distintos exámenes para determinar si es compatible con el paciente. Dos tipos de exámenes se realizan antes de la transfusión para determinar la compatibilidad, el análisis de tipo sanguíneo y pruebas cruzadas de compatibilidad.

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