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Introducción a las cuestiones sociales que afectan a las personas mayores

Por Daniel B. Kaplan, PhD, MSW, Postdoctoral Research Fellow, Institute of Geriatric Psychiatry, Weill Cornell Medical College ; Barbara J. Berkman, DSW, PhD, Research Professor;Helen Rehr/Ruth Fitzdale Professor Emerita;Principal Investigator and National Director, Boston College Graduate School of Social Work;Columbia University School of Social Work;Hartford Geriatric Social Work Faculty Scholars Program

Con la edad, la capacidad para realizar las actividades diarias (capacidad funcional) disminuye en cierto grado en cada persona. Además, las personas mayores, de media, suelen tener más trastornos y discapacidad que las más jóvenes. Pero los cambios que se producen en la vejez son algo más que simples cambios en el estado de salud. Las cuestiones sociales (tales como la disposición de la vivienda o el tipo de trabajo) influyen en el riesgo de enfermedad de una persona mayor.

A menudo, los médicos rellenan lo que se denomina una historia social para que ellos y otros miembros del equipo de atención sanitaria puedan evaluar las necesidades sanitarias y de apoyo social de la persona. Los médicos utilizan los antecedentes sociales para ayudar a la persona mayor y a cualquiera de los cuidadores a hacer planes para la atención. Pueden hacer preguntas acerca de lo siguiente:

  • Estado familiar y civil

  • Disposición de la vivienda

  • Estado financiero

  • Antecedentes laborales

  • Educación

  • Actividades diarias usuales (por ejemplo, cómo se prepara las comidas, qué actividades dan sentido a su vida y qué problemas puede tener)

  • Necesidad y disponibilidad de cuidadores

  • Antecedentes traumáticos, pérdidas y puntos fuertes para afrontar las dificultades

  • Antecedentes de consumo de sustancias y cuestiones legales

  • Responsabilidades de la propia persona mayor en el cuidado de otros (porque las personas mayores que cuidan a otros miembros de la familia pueden ser reacias a informar sobre sus propios síntomas, a no ser que el procedimiento médico u la hospitalización interfiera con su prestación del cuidado)