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Personal sanitario: profesionales de la salud

Por Barbara Resnick, PhD, CRNP, Professor, OSAH, Sonya Ziporkin Gershowitz Chair in Gerontology, University of Maryland School of Nursing

Dado que las personas tienen necesidades distintas, en especial las personas de edad avanzada, es frecuente que necesiten consultar a profesionales de la salud de distintas disciplinas que dispongan de la especialidad necesaria en cada caso. Este tipo de cuidados se denominan cuidados interdisciplinarios (ver Cuidados interdisciplinarios). Comprender las áreas de especialización de cada médico puede ayudar a los pacientes a hacer un mejor uso de los recursos disponibles.

Médicos

Las personas de edad avanzada pueden acudir a diferentes tipos de médicos: de cabecera, internistas generales, especialistas en áreas específicas como los trastornos cardíacos (cardiólogos) o el cáncer (oncólogos) y cirujanos. A veces, los internistas y los diferentes especialistas trabajan juntos en una sesión de grupo. Las sesiones de grupo facilitan la referencia y la comunicación entre médicos, y la persona no tiene que desplazarse a muchos lugares diferentes.

Los geriatras son médicos, por lo general internistas o médicos de familia que, ajustándose a la normativa y la práctica de la atención sanitaria propias de cada país, están capacitados específicamente para atender a las personas de edad avanzada. El geriatra puede ser el médico de atención primaria o puede llamársele para una consulta puntual. Los geriatras están capacitados para manejar muchos trastornos y problemas a la vez; se centran en maximizar la función y la calidad de vida, así como en el manejo de las enfermedades crónicas, en lugar de tratar de curar al paciente. Han estudiado cómo el organismo cambia a medida que envejece, por lo que pueden distinguir mejor cuando un síntoma se debe a un trastorno y no al envejecimiento en sí. Estos médicos evalúan a las personas de edad avanzada en términos sociales y emocionales, así como en relación con sus necesidades físicas. Por lo tanto, pueden ayudarles a vivir de la forma más independiente posible. Las personas con mayor probabilidad de beneficiarse de visitar a un geriatra son aquellas que:

  • Son muy frágiles

  • Tienen diversos trastornos

  • Necesitan consultar a diferentes tipos de profesionales de la salud

  • Toman varios medicamentos y, por lo tanto, pueden sufrir efectos secundarios

Personal de enfermería

El personal de enfermería está capacitado para trabajar en un consultorio médico, un hospital, un centro de rehabilitación, una residencia, un centro de jubilados o bien atender en el domicilio. El personal de enfermería puede ayudar a coordinar la atención transmitiendo la información a los diferentes profesionales implicados, a la propia persona y a los miembros de la familia. Además, a menudo tienen más disponibilidad para responder a las preguntas que las personas de edad avanzada puedan hacerles acerca de sus trastornos o su tratamiento. El personal de enfermería puede enseñar a las personas de edad avanzada qué medidas deben tomar para mantener una buena salud, como las relacionadas con la dieta, la seguridad, la gestión del estrés, el sueño y el ejercicio. Otras tareas consisten en el control de signos vitales (presión arterial, pulso y temperatura), extracción de muestras de sangre, administración de tratamientos y enseñar a las personas cómo ocuparse de sí mismas. El personal de enfermería puede preguntar acerca de la salud de la persona (para el historial clínico) y las circunstancias del hogar.

En Estados Unidos, el personal de enfermería diplomado (RNs, registered nurse), suele proporcionar la mayor parte de los cuidados de salud a una persona de edad avanzada. El personal de enfermería diplomado supervisa los cuidados administrados por el personal de enfermería de cuidados básicos (LPNs, licensed practical nurses en Estados Unidos) y los auxiliares de enfermería. Al personal de enfermería diplomado se les enseña a llevar a cabo una exploración física y a comprobar si hay cambios que deban ser evaluados por un médico. También pueden administrar fármacos según lo prescrito por un médico. El personal de enfermería de cuidados básicos puede realizar varias tareas, pero siempre bajo la supervisión de una miembro del personal de enfermería diplomado. Las enfermeras pueden obtener una formación avanzada en diferentes áreas. Las enfermeras con una formación avanzada en el cuidado de las personas mayores son enfermeras especializadas en la atención geriátrica.

Profesionales de enfermería

El personal de enfermería está formado por personal de enfermería diplomado que ha recibido formación adicional en diagnóstico y tratamiento, por lo que tienen mayores responsabilidades que el personal de enfermería diplomado. Pueden extender recetas y pedir que se realicen pruebas. Algunos miembros del personal de enfermería, conocidos como profesionales de enfermería de adultos-geriátricos, se especializan en el cuidado de las personas de edad avanzada.

Auxiliares médicos

Los auxiliares o asistentes médicos (PA, physician assistants en Estados Unidos) llevan a cabo algunas de las funciones de los médicos y de los profesionales de enfermería, pero siempre bajo la supervisión de un médico. Sus funciones son las siguientes:

  • Preguntar sobre el estado de salud (para el historial clínico)

  • Realizar exploraciones físicas

  • Pedir pruebas diagnósticas

  • Ayudar a los médicos a desarrollar planes de tratamiento

  • Asistir al cirujano durante las intervenciones quirúrgicas

  • Realizar procedimientos de rutina, como poner inyecciones y suturar heridas

  • Proporcionar información sobre cómo seguir el plan terapéutico y cuidar de sí mismo (como información sobre una dieta sana y el ejercicio físico)

Los asistentes médicos trabajan en casi todos los centros de asistencia sanitaria, incluidos los centros de cuidados a largo plazo, y pueden proporcionar cuidados a domicilio. Algunos asistentes médicos se especializan en las personas de edad avanzada.

Farmacéuticos

Además de dispensar los fármacos, valoran las prescripciones para cerciorarse de que se usan los fármacos adecuados. Pueden asegurarse de que las personas de edad avanzada no estén tomando fármacos que supongan un riesgo especial. También se cercioran de que las instrucciones sean claras y que expliquen bien las dosis y la frecuencia con la que se deben tomar los fármacos. Asimismo, hacen un seguimiento de las prescripciones, y así pueden detectar posibles interacciones entre fármacos.

Algunos farmacéuticos se especializan en la asistencia de las personas de edad avanzada; a veces se les conoce como consultores farmacéuticos (para la asistencia a las personas de edad avanzada). Suelen trabajar en residencias de ancianos, y proporcionan información a otros profesionales acerca del empleo apropiado de los medicamentos en las personas de edad avanzada.

Dietistas

Los dietistas valoran si se están cubriendo los requerimientos nutricionales. En caso contrario, dan consejos específicos sobre qué alimentos elegir y cómo prepararlos. Aproximadamente, 1 de cada 6 personas de edad avanzada están desnutridas, y muchas de ellas podrían beneficiarse de la ayuda de un dietista.

Terapeutas

Pueden necesitarse diferentes tipos de terapeutas, según los trastornos y los problemas que pueda tener una persona determinada.

Los fisioterapeutas (ver Fisioterapia (FT)) valoran y tratan a las personas que tienen dificultades de funcionamiento; por ejemplo, para caminar, cambiar de posición (levantarse, sentarse o acostarse), ir de la cama a la silla, levantar peso o agacharse. Trabajan con personas que han tenido problemas como un accidente cerebrovascular, la amputación de un miembro o cirugía de la cadera. Los tratamientos pueden incluir el ejercicio, el calor, los ultrasonidos, y los cuidados posturales (por ejemplo, colocando al paciente en una silla que se adapte al tamaño y estructura de su cuerpo para que esté lo más cómodo posible.

Los terapeutas ocupacionales (ver Terapia ocupacional) valoran y tratan a las personas que tienen dificultad para cuidar de sí mismas (por ejemplo, vestirse o bañarse), trabajar y realizar otras actividades diarias.

Los terapeutas del lenguaje o logopedas (ver Rehabilitación de los trastornos del habla) ayudan a las personas con dificultades para usar y comprender el lenguaje.

Trabajadores sociales

Los trabajadores sociales ayudan a coordinar las altas de los hospitales y los traslados de una institución a otra. Pueden prestar ayuda para rellenar los formularios de los seguros o de otro tipo. Localizan los servicios que pueden ser proporcionados en casa o en la comunidad y, a menudo, ayudan a conseguirlos. Además, valoran la respuesta a los cuidados y a los servicios conseguidos.

Los trabajadores sociales pueden reunir a los familiares para discutir sobre temas importantes que conciernen a los cuidados médicos. Muchos trabajadores sociales asesoran a personas que tienen ansiedad, depresión o dificultades para enfrentarse a una enfermedad o a una invalidez.

La mayoría están familiarizados con las necesidades específicas de las personas de edad avanzada, y algunos han recibido formación específica para asesorar a las personas de edad avanzada y determinar si necesitan una supervisión o una ayuda adicional.

Auxiliares de enfermería

Los auxiliares de enfermería asisten a las personas en hospitales, centros de rehabilitación, residencias geriátricas, comunidades de vida asistida u otras instalaciones sanitarias, bajo la dirección de personal de enfermería. Suelen estar formados para hacer valoraciones simples del estado de salud, como medir la temperatura, tomar el pulso y la presión arterial.

También están formadas para asistir en actividades básicas de la vida diaria, como bañarse, vestirse y comer.

Un auxiliar de enfermería puede contestar a las llamadas que indican que alguien necesita ayuda.

Auxiliares de salud domiciliarios

Los asistentes de salud en el hogar tienden a proporcionar servicios como preparar comidas, ayudar con la limpieza y hacer servicios domésticos.

Consultores médicos en ética

Estos profesionales ayudan a resolver cuestiones de tipo moral que surgen durante los cuidados médicos. Por ejemplo, los profesionales de la salud y los miembros de la familia pueden estar en desacuerdo sobre si debe interrumpirse un tratamiento que parece ser ineficaz. Los consultores en ética pueden ser médicos u otros profesionales de la salud, abogados u otras personas con competencias específicas en ética médica. Algunos hospitales disponen de un consultor en ética o un equipo de ética médica.