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Endometriomas de la vulva

Por S. Gene McNeeley, MD, Clinical Professor;Chief of Gynecology, Center for Advanced Gynecology and Pelvic Health, Michigan State University, College of Osteopathic Medicine;Trinity Health

Los endometriomas vulvares, poco frecuentes y dolorosos, son quistes llenos de sangre que se desarrollan cuando el tejido del revestimiento uterino (tejido endometrial) aparece en la vulva.

Por motivos desconocidos, a veces aparecen implantes del tejido de revestimiento uterino (tejido endometrial) fuera del útero. Este trastorno se llama endometriosis (ver Endometriosis). La endometriosis no es frecuente en la vulva (la zona que contiene los órganos genitales externos ver Órganos genitales externos femeninos); es más frecuente en otras zonas, como los ovarios.

Algunas veces, el tejido endometrial forma un quiste (endometrioma). Los endometriomas a menudo se desarrollan en el lugar de una intervención anterior, como una episiotomía (incisión para ensanchar la abertura vaginal para ayudar al nacimiento de un bebé) o la reparación de un desgarro en la vagina o en la vulva que tuvo lugar durante el parto.

Los endometriomas pueden resultar dolorosos, especialmente durante las relaciones sexuales. Los endometriomas responden a las hormonas igual que el tejido endometrial normal. Por lo tanto, pueden crecer y causar dolor, especialmente antes de los periodos menstruales y durante estos. Los endometriomas son blandos y pueden presentar color azulado. Pueden romperse causando un dolor intenso.

Diagnóstico

  • Una exploración pélvica

Durante el examen pélvico (ver Exploración ginecológica), el médico suele ver o palpar los endometriomas que producen los síntomas.

Tratamiento

  • Cirugía

Los endometriomas en la vulva se extirpan quirúrgicamente. Este procedimiento se realiza generalmente en quirófano, pero también puede hacerse en la consulta médica. Se utiliza para ello anestesia local. Se realiza una biopsia del tejido extirpado para asegurarse de que no es un melanoma (un cáncer de piel, ver Melanoma), el cual puede aparecer en la vulva y la vagina.