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Cáncer de la trompa de Falopio

Por Pedro T. Ramirez, MD, The University of Texas MD Anderson Cancer Center ; David M. Gershenson, MD, The University of Texas MD Anderson Cancer Center

El cáncer de la trompa de Falopio se desarrolla en los conductos que van desde el ovario hasta el útero.

  • La mayoría de los tumores malignos que afectan a la trompa de Falopio proceden de otras partes del cuerpo.

  • Al principio, la mujer puede presentar síntomas leves, como dolor abdominal o hinchazón, o ningún síntoma.

  • Se realiza una tomografía computarizada para detectar anomalías.

  • Por lo general, se extirpan el útero, los ovarios y las trompas de Falopio, y se aplica quimioterapia.

Menos del 1% de los cánceres ginecológicos se localizan en las trompas de Falopio. El cáncer que comienza en la trompa de Falopio es poco frecuente. La mayoría de los cánceres que afectan a la trompa de Falopio se originan en otras partes del cuerpo. Por lo general se diagnostica en mujeres de 50 a 60 años de edad. Es más probable que se desarrolle en mujeres con las siguientes características:

  • Inflamación crónica de las trompas de Falopio (salpingitis crónica)

  • Enfermedades que causan inflamación en otras partes del cuerpo, como la tuberculosis

  • Infertilidad

Más del 95% de los cánceres de trompa de Falopio son adenocarcinomas que se desarrollan a partir de células glandulares. Algunos son sarcomas, que se desarrollan a partir de tejido conjuntivo. El cáncer de la trompa de Falopio se disemina de la misma forma que el cáncer de ovario, por lo general directamente a las zonas adyacentes o a través del sistema linfático para, con el tiempo, diseminarse a zonas distantes del cuerpo.

Síntomas

Los síntomas incluyen cierto malestar abdominal, distensión y dolor en la región pélvica o en el abdomen. Algunas mujeres presentan una secreción vaginal acuosa. Cuando el cáncer está avanzado, la cavidad abdominal puede llenarse de líquido (lo que se denomina ascitis), y se puede notar la presencia de una gran masa en la pelvis.

Diagnóstico

El cáncer de la trompa de Falopio rara vez se diagnostica de forma precoz. En algunos casos, se diagnostica precozmente porque la masa u otra alteración se detecta durante una exploración ginecológica de rutina o en una prueba de diagnóstico por la imagen realizada por otro motivo. Por lo general, el cáncer no se diagnostica hasta que está avanzado, cuando es obvio, ya que se observa una gran masa o una ascitis grave.

Si se sospecha la presencia de cáncer, se realiza habitualmente una tomografía computarizada (TC). Si los resultados sugieren la presencia de un cáncer, se practica una intervención quirúrgica para confirmar el diagnóstico, determinar el grado de extensión y eliminar la mayor cantidad posible de tumor.

Se determina el estadio del cáncer (estadificación) en función de hasta dónde se ha diseminado:

  • Estadio I: el cáncer afecta solo a una o ambas trompas de Falopio.

  • Estadio II: el tumor se ha diseminado a los tejidos cercanos, pero sigue estando dentro de la pelvis (que contiene los órganos reproductores internos, la vejiga y el recto).

  • Estadio III: el cáncer se ha propagado a órganos abdominales (por ejemplo, el intestino y el hígado) o a los ganglios linfáticos cercanos.

  • Estadio IV: el cáncer se ha diseminado a órganos distantes.

Pronóstico

El pronóstico es similar al de las mujeres con cáncer de ovario.

Tratamiento

El tratamiento casi siempre consiste en la extirpación quirúrgica del útero (histerectomía), de los ovarios y de las trompas de Falopio (salpingooforectomía), de los ganglios linfáticos adyacentes y de los tejidos circundantes. Al igual que sucede en el cáncer de ovario, después de la cirugía suele ser necesaria la quimioterapia. Los fármacos antineoplásicos más utilizados son carboplatino y paclitaxel.

La radioterapia rara vez es útil. En el cáncer que se ha extendido ya a otras partes del cuerpo, la extirpación, en lo posible, de la mayor parte del tumor mejora el pronóstico.