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Problemas con el líquido amniótico

Por Antonette T. Dulay, MD, Attending Physician, Maternal-Fetal Medicine Section, Department of Obstetrics and Gynecology;Senior Physician, Main Line Health System;Axia Women’s Health

El líquido amniótico es el fluido que rodea el feto dentro del útero; tanto el líquido como el feto están contenidos en las membranas denominadas saco amniótico. Puede haber demasiado o insuficiente líquido amniótico. El líquido, el saco amniótico y/o la placenta pueden infectarse (ver Infección intraamniótica).

Demasiado líquido amniótico (polihidramnios o hidramnios) produce el ensanchamiento del útero y ejerce presión sobre el diafragma de la mujer. Esta complicación puede generar en la mujer problemas respiratorios graves o que el parto comience prematuramente, antes de la semana 37 de embarazo (parto pretérmino).

Puede acumularse demasiado líquido amniótico debido a lo siguiente:

  • Diabetes en la mujer embarazada

  • Presencia de más de un feto (embarazo múltiple)

  • Anticuerpos Rh contra la sangre del feto producidos por la mujer embarazada (incompatibilidad Rh)

  • Anomalías congénitas en el feto, en especial un esófago obstruido o defectos del encéfalo y de la médula espinal (como la espina bífida)

Sin embargo, en la mitad de los casos se desconoce la causa.

Muy poco líquido amniótico (oligohidramnios) también puede causar problemas. Si la cantidad de líquido es muy baja, el feto puede estar comprimido, lo que da como resultado varias deformaciones. Cuando el oligohidramnios está presente, los pulmones no pueden madurar con normalidad. Esta combinación de pulmones inmaduros y deformaciones se denomina síndrome de Potter.

Suele haber poco líquido amniótico en las siguientes situaciones:

  • El feto tiene defectos congénitos en las vías urinarias, en concreto en los riñones.

  • El feto no ha crecido tanto como se esperaba.

  • El feto ha muerto.

  • El feto tiene una anomalía cromosómica.

  • La placenta no funciona de forma adecuada (como resultado, el feto no puede crecer tanto como se preveía).

  • El embarazo ha durado demasiado tiempo (42 semanas o más).

Tomar ciertos fármacos como los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), entre ellos el captopril o el enalapril, durante el segundo y tercer trimestres del embarazo pueden provocar que exista muy poco líquido amniótico. Estos medicamentos suelen evitarse durante el embarazo, pero, en ocasiones muy puntuales, se utilizan para tratar la insuficiencia cardíaca grave. Tomar fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como la aspirina (ácido acetilsalicílico) o el ibuprofeno al final del embarazo también puede reducir la cantidad de líquido amniótico.

Los médicos pueden sospechar que hay demasiado o demasiado poco líquido amniótico cuando el útero es muy grande o muy pequeño para la duración del embarazo. A veces, el problema se detecta incidentalmente durante la ecografía.