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Trastornos renales durante el embarazo

Por Lara A. Friel, MD, PhD, University of Texas Health--Medical School at Houston

Las mujeres que sufren una enfermedad renal grave antes del embarazo son más propensas a tener problemas en el embarazo. Es probable que el feto no alcance el crecimiento esperado o que nazca muerto.

Si las mujeres embarazadas tienen un trastorno renal, son más propensas a padecer hipertensión, incluida la preeclampsia (un tipo de hipertensión que se desarrolla durante el embarazover Preeclampsia y eclampsia). Si las mujeres embarazadas tienen una hipertensión que no está bien controlada (tanto si ya estaba presente antes de quedar embarazadas como si se desarrolla durante el embarazo) son más propensas a los trastornos renales. La función renal puede empeorar rápidamente durante el embarazo.

En las mujeres embarazadas con un trastorno renal, la función renal y la presión arterial se somenten a un estrecho control, al igual que el crecimiento del feto. A menudo, el bebé debe nacer antes de tiempo. Si el trastorno renal es grave, las mujeres pueden necesitar ser hospitalizadas después de 28 semanas de embarazo para garantizar el reposo en cama, que la presión arterial pueda controlarse bien y el feto pueda ser seguido de cerca.

Las mujeres a las que se les ha realizado un trasplante renal pueden, por lo general, dar a luz sin peligro a niños sanos si cumplen las siguientes características:

  • Trasplante realizado con éxito con 2 años de anterioridad como mínimo

  • Función renal normal

  • Ningún episodio de rechazo

  • Presión arterial normal

Las mujeres con un trastorno renal que regularmente requiere hemodiálisis presentan un alto riesgo de complicaciones en el embarazo, entre ellas aborto espontáneo, muerte fetal, parto prematuro y preeclampsia. Pero debido a los avances en el tratamiento de diálisis, sobreviven hasta el 90% de los bebés nacidos de estas mujeres.

Por lo general, se requiere un parto pretérmino, ya que la mujer experimenta preeclampsia o el feto no crece lo que se esperaba. Los médicos pueden extraer y analizar una muestra del líquido que rodea al feto (líquido amniótico). Este procedimiento, denominado amniocentesis, ayuda a los médicos a determinar si los pulmones del feto están lo suficientemente maduros como para respirar aire y por lo tanto cuándo puede nacer el niño de forma segura. Suele hacerse un parto por cesárea, aunque a veces es posible por vía vaginal.