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Trastornos tromboembólicos durante el embarazo

Por Lara A. Friel, MD, PhD, Associate Professor, Maternal-Fetal Medicine Division, Department of Obstetrics, Gynecology, and Reproductive Sciences, University of Texas Health Medical School at Houston, McGovern Medical School

En los trastornos tromboembólicos, se forman coágulos de sangre (trombos) en los vasos sanguíneos. Un émbolo es un coágulo de sangre que viaja a través del torrente sanguíneo y bloquea una arteria. En Estados Unidos, los trastornos tromboembólicos son una causa frecuente de muerte en las mujeres embarazadas.

El riesgo de desarrollar un trastorno tromboembólico es mayor aproximadamente a las 6 semanas después del parto. La mayoría de las complicaciones por coágulos de sangre son debidas a lesiones que se producen durante el parto. El riesgo es mucho mayor después de una cesárea que tras un parto vaginal.

Los coágulos de sangre, por lo general, se forman en las venas superficiales de las piernas, tromboflebitis, o en las venas profundas de las piernas, trombosis de venas profundas. Los síntomas son, entre otros, hinchazón, dolor e hipersensibilidad al tacto. La intensidad de los síntomas no tiene correlación con la gravedad de la enfermedad.

La trombosis de venas profundas puede desarrollarse también en la pelvis. En dicha localización es posible que no cause síntomas. Un coágulo se puede mover desde las venas profundas de las piernas o la pelvis a los pulmones, donde puede bloquear una o más arterias del pulmón (pulmonares). Esta obstrucción, denominada embolia pulmonar, es potencialmente mortal.

Diagnóstico

  • Ecografía Doppler para detectar posibles trombos en las piernas

  • Angiografía por tomografía computarizada para comprobar si hay embolia pulmonar

Durante el embarazo, si las mujeres tienen síntomas que sugieren la existencia de un coágulo sanguíneo, puede hacerse una ecografía Doppler (que se utiliza para evaluar el flujo sanguíneo) en las piernas, con el fin de buscar coágulos.

Si se sospecha la existencia de una embolia pulmonar, puede hacerse una tomografía computarizada (TC) para confirmar el diagnóstico. La TC se realiza después de inyectar un contraste radiopaco (es decir, que se puede ver en las radiografías). El contraste fluye a través de los vasos sanguíneos y los resalta. Este procedimiento se denomina angiografía por TC. Es relativamente seguro durante el embarazo.

Si el diagnóstico de embolia pulmonar aún es incierto, se requiere un procedimiento llamado angiografía pulmonar.

Tratamiento

  • Heparina durante el embarazo

  • Warfarina después del parto

Si se detecta un coágulo, el tratamiento con heparina (un anticoagulante, un fármaco que inhibe la formación de coágulos) debe iniciarse sin demora. La heparina puede inyectarse por vía intravenosa o subcutánea; no atraviesa la placenta y no causa lesión alguna al feto. El tratamiento dura entre 3 y 6 meses. Entonces, para evitar que se formen nuevos coágulos de sangre, los médicos administran a la muje, heparina a una dosis menor hasta entre 6 y 8 semanas después del parto. Durante este tiempo, el riesgo de formación de coágulos de sangre sigue siendo alto.

Después del parto, puede cambiarse la heparina por la warfarina, particularmente si las mujeres requieren tratamiento durante más de 6 a 8 semanas. La warfarina puede tomarse por vía oral, tiene menor riesgo que la heparina de presentar complicaciones y puede administrarse a mujeres en periodo de lactancia.

A las mujeres que han tenido algún coágulo de sangre durante un embarazo anterior se les puede administrar heparina durante los embarazos posteriores para prevenir su formación.