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Cuidado personal durante el embarazo

Por Haywood L. Brown, MD, F. Bayard Carter Professor of Obstetrics and Gynecology, Duke University Medical Center

Hay muchas cosas que una embarazada puede hacer para cuidarse durante el embarazo. Si tiene alguna duda sobre la alimentación, sobre la ingesta de fármacos o de suplementos nutricionales, sobre el ejercicio físico y sobre el coito durante el embarazo, se debe preguntar al médico o a otro profesional de la salud.

Alimentación y peso

Durante el embarazo, la alimentación debe ser adecuada y nutritiva. Si no se ingieren nutrientes suficientes para sí misma y para el feto, los que consuma irán en primer lugar a nutrir al feto. Suele ser suficiente con añadir unas 250 kcal a la alimentación diaria para nutrir a ambos. La mayoría de las calorías adicionales deben provenir de proteínas. La alimentación debe ser equilibrada e incluir frutas frescas, cereales y verduras. Los cereales con gran contenido de fibra y poco azúcar son una buena elección.

Por lo general, la mayoría de las mujeres ingieren sal suficiente en su dieta, sin necesidad de añadirla a sus alimentos en la mesa. Las comidas preparadas comercialmente contienen cantidades excesivas de sal y no deben consumirse con frecuencia.

No es recomendable seguir dietas para perder peso durante el embarazo, ni tan siquiera cuando hay obesidad, porque una parte del peso ganado es esencial para el desarrollo normal del feto. Hacer dieta reduce el suministro de nutrientes al feto.

La cantidad de peso que debe aumentar una mujer durante el embarazo depende de su índice de masa corporal (IMC) antes del embarazo. El IMC es el peso en kilogramos dividido por la estatura en metros elevada al cuadrado (ver ¿Quién tiene sobrepeso?), y se utiliza para determinar si el peso es normal para la altura en cuestión. Las mujeres con un IMC alto deben ganar menos peso durante el embarazo que las que tienen un IMC clasificado como normal o bajo peso. Una mujer de tamaño medio debe ganar más o menos entre 11,3 y 15,8 kg durante el embarazo.

Ganar demasiado peso incrementa la grasa en la mujer y en el feto. La mujer debe evitar aumentar mucho de peso durante los primeros meses, porque al final del embarazo resulta más difícil controlarlo. No obstante, no ganar peso puede dificultar el crecimiento y el desarrollo del feto. Durante el 1er trimestre (0 a 12 semanas de gestación), la ganancia de peso total para la mayoría de las mujeres debe estar entre 0,5 y 2 kg

Aumento de peso durante el embarazo

Categoría de peso antes del embarazo

IMC

Ganancia de peso total

Bajo peso

Menos de 18,5

12,5 a 18 kg

Peso normal

18,5–24,9

11,5 a 16 kg

Sobrepeso

25,0–29,9

7,0 a 11,5 kg

Obesa (incluye obesidad grave)

30,0 o más

5 a 9 kg

IMC = índice de masa corporal, que es el peso en kilogramos dividido entre la estatura en metros elevada al cuadrado.

Adaptado de Institute of Medicine: informe breve: el aumento de peso durante el embarazo: reexamen de las directrices. 2009. Consultado el 9/16.

A veces, el aumento de peso es consecuencia de la retención de líquidos. Puede darse retención de líquidos en la última etapa del embarazo, ya que, al acostarse, el útero agrandado interfiere en el flujo sanguíneo que retorna la sangre desde las piernas al corazón. Acostarse sobre un lado, preferiblemente el izquierdo, durante 30 o 45 minutos, 2 o 3 veces al día, puede aliviar este problema. También puede ser beneficioso usar medias elásticas compresivas.

Fármacos y suplementos dietéticos

Por lo general, lo mejor es evitar ingerir fármacos durante el embarazo. Sin embargo, en ocasiones es necesario hacerlo. Se debe consultar con el médico antes de tomar cualquier fármaco, incluidos los que no necesitan receta, como la aspirina (ácido acetilsalicílico) o las hierbas medicinales, en particular durante los primeros 3 meses.

En el embarazo se duplica la cantidad de hierro requerida. La mayoría de las mujeres necesitan un suplemento de hierro, porque, en general, no se absorbe cantidad suficiente de los alimentos como para satisfacer los requerimientos del embarazo. Si se padece anemia o aparece durante el embarazo, es necesario tomar una dosis mayor de hierro que otras mujeres embarazadas. En ocasiones, los suplementos de hierro causan un ligero malestar gástrico y estreñimiento.

Todas las mujeres embarazadas deben tomar un suplemento que contenga 400 microgramos de folato (ácido fólico) cada día, aunque algunos expertos recomiendan cantidades ligeramente superiores, como 600 o 800 microgramos. Estas dosis a menudo están disponibles en productos de venta sin receta, como las multivitaminas. Sería ideal que el suplemento de ácido fólico se empezara a tomar antes del embarazo. Una carencia de ácido fólico aumenta el riesgo de tener un bebé con una anomalía congénita del encéfalo o de la médula espinal (defecto del tubo neural) como la espina bífida. Las mujeres que hayan tenido un bebé con un defecto del tubo neural deben tomar 4000 microgramos de ácido fólico (una cantidad mucho mayor de la recomendada habitualmente). Las dosis de 1000 microgramos o superiores requieren receta médica. Para la mayor parte de las demás mujeres, incluso las que pueden tener una carencia de ácido fólico, la cantidad de este mineral que contienen las vitaminas prenatales estándar es suficiente.

¿Sabías que...?

  • Por lo general, ni practicar ejercicio ni mantener relaciones sexuales suponen un peligro para el embarazo.

  • Si se viaja, se debe usar el cinturón de seguridad.

La mayoría de los médicos recomiendan tomar diariamente un complejo vitamínico prenatal que contenga hierro y ácido fólico, incluso si su dieta es adecuada.

Actividad física

Muchas mujeres embarazadas se preocupan por moderar sus actividades. Sin embargo, la mayoría de ellas pueden seguir realizando las actividades y los ejercicios habituales. Los deportes que no requieran esfuerzos extenuantes, como la natación y las caminatas enérgicas, son una buena elección. Las actividades enérgicas, como correr y montar a caballo, se pueden seguir realizando con cuidado, para evitar lesiones, sobre todo en el abdomen. Deben evitarse los deportes de contacto.

Relaciones sexuales

La libido puede aumentar o disminuir durante el embarazo. El coito es seguro durante todo el embarazo a no ser que haya sangrado vaginal, dolor, pérdida de líquido amniótico o contracciones uterinas. En estos casos, debe evitarse la penetración.

Preparación para la lactancia

Durante el embarazo, las mujeres que quieren amamantar a sus bebés no necesitan hacer nada para preparar los pezones para la lactancia. La extracción manual de líquido de la mama antes del parto puede provocar una infección mamaria (mastitis) o incluso un parto precoz. El cuerpo prepara la areola y el pezón para la lactancia segregando un lubricante que protege la superficie y que no se debe eliminar.

Observar y hablar con mujeres que han amamantado a sus hijos puede ser instructivo y estimulante.

Viajar durante el embarazo

El momento más seguro para viajar durante el embarazo es entre las semanas 14 y 28. El tiempo de viaje no debe superar las 6 horas diarias. El médico puede proporcionar información y consejos útiles sobre viajar, por lo que es buena idea hablarle de los planes de viaje.

Si se viaja en coche, en avión o en otro vehículo, se debe llevar siempre cinturón de seguridad. Puede ser más cómodo si la parte del cinturón que cruza el regazo se coloca sobre las caderas, por debajo del abdomen agrandado, y la que cruza el hombro, entre las mamas. Los cinturones deben estar ajustados, sin que aprieten de manera molesta.

Durante cualquier tipo de viaje, es necesario estirarse y enderezar las piernas y los tobillos de forma periódica. Se puede viajar en avión sin correr ningún riesgo hasta la semana 36 aproximadamente. La razón principal de esta restricción radica en el riesgo de dar a luz en un entorno desconocido.

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