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Anticonceptivos de barrera

Por Laura Sech, MD, Family Planning Fellow, Department of Obstetrics and Gynecology, University of Southern California Keck School of Medicine ; Daniel R. Mishell, Jr., MD, MSc, Endowed Professor of Obstetrics and Gynecology, Keck School of Medicine, University of Southern California ; Emily Silverstein, MD, Research Project Manager, Department of Obstetrics and Gynecology, University of Southern California Keck School of Medicine

Los anticonceptivos de barrera obstruyen físicamente el acceso de los espermatozoides al útero. Pertenecen a este grupo el preservativo o condón, el diafragma, el capuchón cervical, la esponja anticonceptiva y los espermicidas.

Bloqueo de la entrada de los espermatozoides: anticonceptivos de barrera

Los anticonceptivos de barrera impiden la entrada de los espermatozoides en el útero de la mujer. Pertenecen a este grupo el preservativo o condón, el diafragma, el capuchón cervical y la esponja anticonceptiva. Algunos preservativos contienen espermicidas. Estas sustancias deben usarse conjuntamente con los preservativos y con otros tipos de anticonceptivos de barrera que no los contengan.

Preservativos (condones)

Los preservativos son vainas finas que recubren el pene. Los que están hechos de látex son los únicos anticonceptivos que ofrecen protección frente a todas las enfermedades habituales de transmisión sexual (ETS), tanto las ocasionadas por una bacteria (como la gonorrea y la sífilis) como las causadas por un virus (como el VPH, el virus del papiloma humano o el VIH o virus de la inmunodeficiencia humana). Los de poliuretano también brindan protección, pero son más delgados y se rompen con más facilidad. Los fabricados a partir de piel de oveja no protegen de infecciones víricas como el VIH.

¿Sabías que...?

  • Los preservativos de látex son el único método anticonceptivo que protege de todas las enfermedades habituales de transmisión sexual, incluida la infección por VIH.

Los preservativos deben usarse correctamente para que sean eficaces (ver Cómo usar el preservativo). Se deben colocar antes de la penetración.

Los preservativos masculinos se colocan de forma que la punta sobresalga del pene alrededor de 1 cm a fin de que quede un espacio para recoger el semen. Otros ya disponen de un depósito en su extremo para este propósito. Inmediatamente después de la eyaculación, se retira el pene mientras se sujeta el borde del condón firmemente contra la base del pene para evitar que se resbale y se derrame el semen.

El preservativo femenino consiste en una bolsa con un anillo interior y otro exterior. El anillo interior se inserta en la vagina (o en el ano) hasta donde se pueda, mientras que el exterior permanece fuera. Entonces, el pene se guía cuidadosamente dentro de la bolsa a través del anillo exterior. Si el pene se sale de la bolsa o se empuja al anillo exterior hacia el interior, el preservativo se puede quitar y volver a introducir sin riesgo de embarazo, siempre y cuando no haya habido eyaculación. Antes de retirar el preservativo, se debe comprimir el anillo exterior y retorcer para impedir que el semen se derrame. Después, el preservativo se quita con mucho cuidado. Si el semen se derrama, los espermatozoides pueden entrar en la vagina y dar lugar a un embarazo.

Debe utilizarse un preservativo nuevo cada vez que se mantienen relaciones sexuales, y se aconseja desecharlo si parece que está en malas condiciones.

Durante el primer año de uso de los preservativos masculinos, la posibilidad de embarazo es alrededor del 2% si el uso es perfecto (se siguen exactamente las instrucciones) y alrededor del 18% si el uso es el habitual (la forma en que la mayoría de las personas los utilizan). La posibilidad de embarazo con los preservativos femeninos durante el primer año es del 5% si el uso es perfecto y del 21% si el uso es el habitual. El uso de espermicidas, que pueden formar parte del lubricante del preservativo o aplicarse por separado en la vagina, aumenta la efectividad de los preservativos. Los espermicidas deben volver a aplicarse cada vez que se utiliza un preservativo.

Diafragma

El diafragma, una copa de goma en forma de cúpula con un borde flexible, se inserta en la vagina y se coloca alrededor del cuello uterino. El diafragma impide que los espermatozoides entren en el útero.

Tienen varios tamaños y deben ser recetados por un profesional de la salud, que también enseñará a la mujer cómo insertarlos. Si la mujer ha ganado o perdido más de 5 kg, ha usado el diafragma durante más de un año o ha tenido un hijo o un aborto, debe revisarse el diafragma porque el tamaño y la forma de la vagina pueden haber cambiado.

El diafragma debe cubrir la totalidad del cuello uterino sin causar molestias. Ninguno de los dos miembros de la pareja debe notar su presencia. Siempre se debe aplicar una crema o un gel espermicidas (que destruye los espermatozoides) junto con el diafragma. La crema o el gel se coloca en el interior de la copa (la parte más cercana al cuello del útero) para el caso de que el diafragma se desplace durante el coito. El diafragma se coloca antes del coito y debe dejarse en su lugar durante al menos 6 horas, aunque mejor 8 horas, pero nunca más de 24. Si se repite el coito mientras el diafragma está colocado, se añade más crema o gel espermicida dentro de la vagina para que la protección siga siendo eficaz. El diafragma se puede lavar y reutilizar. Se debe examinar periódicamente a fin de detectar posibles desgarros.

Durante el primer año del uso de un diafragma, el porcentaje de mujeres que quedan embarazadas es del 6% si el uso es perfecto y de alrededor del 12% si el uso es el habitual.

Capuchón cervical

El capuchón cervical, una copa de silicona en forma de sombrero, se inserta en la vagina y se coloca sobre el cuello uterino. Impide que los espermatozoides entren en el útero.

Existen tres tamaños. Un profesional de la salud determina qué tamaño necesita una mujer en función de si ha estado embarazada anteriormente y de si el bebé nació por vía vaginal o por cesárea.

Hay que aplicar siempre una crema o un gel espermicida junto con el capuchón cervical. Se inserta antes del coito y se deja durante por lo menos 6 horas después del acto sexual, hasta un máximo de 48 horas. Hay un cordón unido al capuchón cervical para facilitar su extracción. En Estados Unidos solo existe un tipo de capuchón cervical. Se puede lavar y reutilizar durante 1 año.

Durante el primer año, el índice de embarazo si el uso es el habitual es de aproximadamente el 12% en las mujeres que no han tenido un bebé. Sin embargo, las mujeres que han tenido hijos tienen más probabilidades de quedar embarazadas. El parto cambia el cuello del útero, lo que dificulta que el capuchón se ajuste de forma adecuada.

Esponja anticonceptiva

La esponja anticonceptiva consiste en una esponja de poliuretano, redonda, con forma de almohada, de aproximadamente 4 cm de diámetro. Se humedece en agua, doblada, y se inserta en la parte más profunda de la vagina, donde bloquea la entrada de los espermatozoides al útero. También está impregnada de espermicida. Se puede adquirir sin receta médica y no es necesario que la ajuste un profesional de la salud.

Se puede insertar en la vagina hasta 24 horas antes del acto sexual y proporciona protección durante todo el tiempo, independientemente de la frecuencia con que se repita el coito. Debe dejarse en su lugar durante al menos 6 horas después del último coito, pero no más de 30 horas. Por lo general, ninguno de los dos miembros de la pareja es consciente de su presencia una vez que se inserta. Es menos eficaz que el diafragma. Los índices de embarazo cuando el uso es el habitual son del 12% si no se han tenido hijos y del 24% si se tienen hijos.

No suelen producirse problemas relacionados con su uso. En caso de que ocurran, consisten en reacciones alérgicas, irritación o sequedad vaginal y dificultad para retirar la esponja.

Espermicidas

Los espermicidas son preparaciones que destruyen los espermatozoides por contacto. Están disponibles en forma de espumas, cremas, geles o gelatinas y supositorios vaginales, y se aplican en la vagina antes del coito. Estos anticonceptivos también forman una barrera física para el esperma. Ninguno de los distintos tipos es más eficaz que otro. Son más eficaces cuando se usan en combinación con un anticonceptivo de barrera, como un preservativo o un diafragma.

No deben aplicarse más de una vez al día. De lo contrario, pueden irritar la vagina y dañar los tejidos que la recubren. Como consecuencia, los microorganismos que causan las enfermedades de transmisión sexual (incluido el VIH) pueden entrar en el organismo con más facilidad y provocar una enfermedad.

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