Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Introducción al cáncer infantil

Por David N. Korones, MD, University of Rochester Medical Center

El cáncer es poco frecuente en los niños, presentándose solo en 1 de cada 5000 niños al año. Los tipos de cáncer más frecuentes en la infancia son las leucemias (ver Introducción a la leucemia), los tumores cerebrales y los linfomas (ver Introducción a los linfomas). La leucemia representa aproximadamente el 33% de los casos de cáncer en la infancia, los tumores cerebrales el 21% y los linfomas alrededor del 8%. Algunos de los cánceres más frecuentes que se producen principalmente en los niños son el tumor de Wilms, el neuroblastoma, el rabdomiosarcoma y el retinoblastoma. Algunos tipos de cáncer óseo poco frecuentes (osteosarcoma y sarcoma de Ewing, ver Tumores óseos cancerosos primarios) se presentan más frecuentemente en niños y adultos jóvenes.

Además, a diferencia de muchos cánceres del adulto, los infantiles suelen ser mucho más curables. Alrededor del 75% de los niños con cáncer sobreviven por lo menos 5 años. Sin embargo, los índices de supervivencia varían mucho según el nivel de desarrollo de los distintos países, oscilando entre el 25% de mortalidad en los países ricos hasta el 60% en los países pobres. En general, solo la mortalidad infantil por lesión es superior a la mortalidad infantil por cáncer.

Como en los adultos, los médicos usan una combinación de tratamientos, incluyendo cirugía, quimioterapia y radioterapia. Sin embargo, debido a que los niños están aún en crecimiento, estos tratamientos pueden tener reacciones adversas que no se dan en los adultos. Por ejemplo, en los niños puede verse afectado el crecimiento del brazo o la pierna que ha recibido radioterapia. También puede verse afectado el desarrollo intelectual si se trata el cerebro con radiación.

Los niños que sobreviven al cáncer tienen más años por delante que los adultos para manifestar las consecuencias a largo plazo de la quimioterapia y de la radioterapia, entre las cuales se encuentran:

  • Infertilidad

  • Crecimiento deficiente

  • Cardiopatías

  • Desarrollo de un segundo cáncer, lo cual ocurre en un porcentaje del 3 al 12% de los niños que sobreviven al cáncer

Debido a que es posible que se presenten estas graves consecuencias y a la complejidad del tratamiento, es preferible que los niños con cáncer sean tratados en centros con experiencia en cáncer infantil.

El impacto del diagnóstico de cáncer y la intensidad del tratamiento son experiencias abrumadoras para el niño y la familia. Mantener un sentido de normalidad en el entorno del niño es difícil, especialmente porque tiene que ser hospitalizado con frecuencia y debe acudir a la consulta del médico o al centro de salud para el tratamiento del cáncer y sus complicaciones. Es habitual que la tensión emocional sea abrumadora, ya que los padres deben compaginar su propio trabajo con la atención a sus otros hijos y con las muchas necesidades de un niño con cáncer (ver Problemas de salud crónicos en niños). La situación es aún más difícil cuando el niño está siendo tratado en un centro especializado ubicado lejos del domicilio familiar.

¿Sabías que...?

  • En Estados Unidos, el cáncer mata a 2000 niños al año.

Un equipo de tratamiento puede ayudar al niño y a sus padres a manejar la complejidad y las dificultades de esta situación. Este equipo está formado por distintos profesionales:

  • Pediatras especializados en cáncer (un oncólogo pediatra y un oncólogo especializado en radioterapia)

  • Otros especialistas necesarios, como un cirujano pediátrico experto en la extirpación o biopsia de cánceres infantiles, un radiólogo pediátrico experto en la evaluación de pruebas de diagnóstico por la imagen en niños con cáncer y un anatomopatólogo experto en diagnostico de cánceres infantiles

  • El médico de cabecera

  • Un trabajador social, que proporcione apoyo emocional y ayuda en la gestión de los requisitos y gastos de la atención sanitaria

  • Un maestro, que trabaje con el niño y en colaboración con la escuela y el equipo médico, para asegurarse de la continuidad de su educación

  • Un psicólogo, que preste apoyo al niño, los hermanos y los padres durante el tratamiento

Muchos centros también incluyen un padre consejero, que ha tenido un hijo con cáncer y puede guiar a los familiares.

Recursos en este artículo