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Infecciones por enterovirus en niños

Por Mary T. Caserta, MD, Professor of Pediatrics, Division of Infectious Diseases;Attending Physician, University of Rochester School of Medicine and Dentistry;Golisano Children’s Hospital at Strong, University of Rochester Medical Center

Las infecciones por enterovirus afectan a muchas partes del cuerpo y pueden tener su origen en diversas cepas de enterovirus.

  • Las infecciones por enterovirus están causadas por virus.

  • Los síntomas de las infecciones por enterovirus incluyen fiebre, dolor de cabeza y dolor de garganta y, a veces, llagas en la boca o una erupción.

  • El médico basa el diagnóstico en los síntomas y en la exploración de la piel y la boca.

  • El objetivo del tratamiento contra las infecciones por enterovirus es aliviar los síntomas.

Los enterovirus incluyen numerosas cepas de virus de Coxsackie, virus ECHO, enterovirus y poliovirus. En Estados Unidos, estos virus son responsables de la enfermedad de entre 10 y 30 millones de personas cada año, principalmente en verano y en otoño. Las infecciones son altamente contagiosas y afectan a muchas personas en una comunidad, alcanzando a veces proporciones epidémicas. Las infecciones por enterovirus son más frecuentes en niños.

La infección comienza cuando se ingiere material contaminado con el virus. Posteriormente, el virus se reproduce en el sistema digestivo. Las defensas inmunitarias del organismo detienen muchas infecciones en esta fase, por lo que producen escasos síntomas o ninguno. Los resfriados y las infecciones de las vías respiratorias altas son consecuencias frecuentes de las infecciones por enterovirus. A veces, el virus sobrevive y se disemina por el torrente sanguíneo, produciendo fiebre, cefalea, dolor de garganta y, en algunos casos, vómitos y diarrea. Estas enfermedades se conocen con frecuencia como gripes de verano, aunque realmente no lo son.

Algunas cepas de enterovirus también causan una erupción generalizada y no pruriginosa en la piel, o úlceras en el interior de la boca. Este tipo de enfermedad es la infección enterovírica más frecuente. En casos muy infrecuentes, el enterovirus evoluciona desde esta fase hasta afectar un órgano en particular. El virus puede afectar diferentes órganos, y los síntomas y la gravedad de la enfermedad dependen del órgano infectado.

Para diagnosticar las infecciones por enterovirus, el médico examina cualquier erupción o llaga. El médico puede indicar análisis de sangre o enviar muestras de material extraído de la garganta, las heces o el líquido cefalorraquídeo a un laboratorio para su cultivo y análisis.

Las infecciones enterovíricas suelen resolverse por completo, pero las infecciones del corazón o del sistema nervioso central son, a veces, mortales. No existe cura. El tratamiento de las infecciones por enterovirus consiste en el alivio de los síntomas.

Enfermedades causadas por enterovirus

La pleurodinia epidémica, la enfermedad mano-pie-boca, la herpangina y la poliomielitis están causadas casi exclusivamente por enterovirus. Otras enfermedades, tales como la meningitis aséptica, la miopericarditis y la conjuntivitis hemorrágica pueden ser causadas por enterovirus u otros microorganismos.

Enterovirus D68

El enterovirus D68 provoca una enfermedad respiratoria que por lo general se asemeja a un resfriado. Los niños presentan secreción nasal, tos, y por lo general se sienten mal, pero sólo un 20% desarrollan fiebre. Algunos niños, especialmente los que tienen asma, presentan síntomas más graves, como sibilancias y dificultad para respirar. Los adultos pueden sufrir la infección, pero tienden a tener pocos síntomas o incluso ninguno.

Aunque todos los años algunos niños desarrollan infecciones causadas por enterovirus D68, a finales del verano y otoño de 2014 había más de 1.000 casos identificados en Estados Unidos. Algunos de los niños infectados tenían dificultad respiratoria grave. Además, algunos niños desarrollan debilidad o parálisis de uno de sus brazos o piernas. Además, se detectó enterovirus D68 en muestras de 14 niños que murieron de enfermedades respiratorias graves. Los médicos no están seguros de si la infección por enterovirus fue la causa principal de las muertes o de los casos de parálisis o si el virus simplemente pasó a estar presente en los niños que también tenían otros trastornos.

Enfermedad de manos, pies y boca

Esta enfermedad puede estar causada por muchos enterovirus diferentes y es más común entre los niños pequeños. Un síntoma común de la enfermedad de manos, pies y boca es la fiebre. Esta enfermedad afecta la piel y las membranas mucosas, causando aftas dolorosas en el interior de la boca, en las manos y los pies, y en algunos casos en los glúteos o en los genitales. Los niños tienen una llaga en la garganta o dolor en la boca y pueden negarse a comer. Las llagas por lo general se curan rápidamente.

Dependiendo de qué virus causa esta enfermedad, los niños también pueden desarrollar infecciones del sistema nervioso, tales como meningitis o encefalitis.

Herpangina

Esta enfermedad afecta más comúnmente a los bebés y niños. Los niños de repente desarrollan fiebre con dolor de garganta, dolor de cabeza, pérdida de apetito y, con frecuencia, dolor en el cuello. Es probable que los lactantes vomiten. Cuando han transcurrido menos de 2 días desde el inicio de la enfermedad, se desarrollan dentro de la boca y la garganta protuberancias grisáceas. Las protuberancias se convierten en llagas dolorosas que se curan en 1 a 7 días.

Meningitis aséptica

Con el nombre de meningitis aséptica se denomina a una meningitis producida por cualquier causa distinta de las bacterias normalmente responsables de esta infección (Ver también Meningitis vírica). Esta enfermedad es más frecuente en lactantes y niños. La meningitis aséptica causada por un enterovirus rara vez provoca una erupción. La meningitis aséptica provoca fiebre, intensos dolores de cabeza, vómitos, rigidez de la nuca e hipersensibilidad a la luz. Los niños pueden desarrollar encefalitis, aunque no es frecuente.

Encefalitis

Esta enfermedad es una inflamación del encéfalo (Ver también Encefalitis), que causa fiebre, vómitos, cefaleas, confusión, debilidad, convulsiones y coma.

Poliomielitis paralítica ( polio )

Esta enfermedad afecta el sistema nervioso. Los síntomas comunes de la poliomielitis incluyen profundo dolor muscular, sensaciones de alfileres y agujas y debilidad de varios músculos.

Miopericarditis

Esta enfermedad es la inflamación del músculo cardíaco (miocardio) y/o el saco que cubre el corazón (pericardio). Los recién nacidos que se ven afectados al nacer presentan fiebre e insuficiencia cardiaca. La insuficiencia cardíaca provoca dificultad para respirar y falta de apetito. Muchos bebés mueren.

Pleurodinia epidémica (enfermedad de Bornholm)

Esta enfermedad es más frecuente en niños. La pleurodinia epidémica afecta los músculos del tórax, causando dolor intenso, a menudo en un único lado de la parte baja del tórax o parte superior del abdomen y haciendo molesta la respiración. Otros síntomas frecuentes de pleurodinia epidémica consisten en fiebre y, a menudo, dolor de cabeza y dolor de garganta. Los síntomas suelen disminuir en 2 a 4 días, pero pueden reaparecer a los pocos días y continuar o repetirse durante varias semanas.

Conjuntivitis hemorrágica

Esta enfermedad consiste en la inflamación de los ojos. Los párpados se hinchan con rapidez. Esta enfermedad puede conducir a sangrado (hemorragia) en la membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo (conjuntiva), haciendo que el ojo se ponga rojo. La infección también puede afectar la capa transparente y curva situada delante de la pupila (la córnea), causando dolor en los ojos, lagrimeo y dolor con la exposición a la luz brillante. Dependiendo de qué enterovirus causa la enfermedad, es muy poco frecuente que la persona desarrolle un breve período de debilidad o parálisis de las piernas. Las personas afectadas suelen recuperarse en 1 o 2 semanas.

Infección en el recién nacido

A veces las madres transmiten enterovirus a su recién nacido durante el parto. Por lo general, varios días después del nacimiento, los recién nacidos infectados desarrollan de repente una enfermedad generalizada grave (septicemia). Presentan fiebre, mucho sueño, hemorragia y desarrollan insuficiencia de múltiples órganos (incluyendo el corazón). Se pueden dañar partes de órganos y tejidos. Los recién nacidos se pueden recuperar en unas pocas semanas, pero puede producirse la muerte.