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Paperas

(Parotiditis epidémica)

Por Mary T. Caserta, MD, University of Rochester School of Medicine and Dentistry;Golisano Children’s Hospital at Strong, University of Rochester Medical Center

Las paperas (parotiditis epidémica) son una infección vírica contagiosa que causa un aumento de tamaño de las glándulas salivales acompañado de dolor. La infección también puede afectar los testículos, el encéfalo y el páncreas, especialmente en los adultos.

  • La causa de las paperas es vírica.

  • Los síntomas incluyen escalofríos, dolor de cabeza, falta de apetito, fiebre y sensación de malestar general, seguidos por la inflamación de las glándulas salivales.

  • El diagnóstico se basa en los síntomas característicos.

  • La mayoría de los niños se recuperan sin problemas; sin embargo, la infección causa a veces meningitis o encefalitis.

  • La vacunación sistemática contribuye a evitar la infección.

  • El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas.

Los niños adquieren las paperas al respirar pequeñas gotitas de humedad transportadas por el aire expelidas, al toser, por una persona infectada o al tener contacto directo con objetos contaminados por saliva infectada. La parotiditis es menos contagiosa que el sarampión o la varicela. En áreas muy pobladas se dan casos durante todo el año, pero es más frecuente hacia el final del invierno y el comienzo de la primavera.

Cuando conviven personas que no han sido vacunadas o no están inmunizadas puede producirse un brote epidémico. Sin embargo, los brotes pequeños se han producido entre las personas que han sido vacunadas, probablemente debido a que algunas personas (alrededor de 10 a 12%) no desarrollan inmunidad después de la vacunación y, en algunos otros, la inmunidad puede disminuir con el tiempo. Aunque la infección se presenta a cualquier edad, la mayoría de los casos se producen en niños de 5 a 10 años.

En 1967, antes de que los niños fueran vacunados de forma sistemática contra las paperas, hubo 186 000 casos de paperas en Estados Unidos. Desde que comenzó la vacunación, el número de casos ha disminuido significativamente. Sin embargo, las paperas se siguen produciendo. Un brote de paperas que tuvo lugar en el mediooeste de Estados Unidos en 2006 causó más de 6584 casos. Los adultos jóvenes presentaron las tasas más altas de infección, lo que subrayó la necesidad de continuar con la vacunación sistemática. En 2009 y 2010 ocurrieron dos pequeños brotes, uno con 3000 casos, principalmente entre los estudiantes de edad escolar en una comunidad religiosa en la ciudad de Nueva York. Durante el primer semestre de 2014 se han producido 871 casos, muchos en forma de brotes en cuatro universidades en Estados Unidos. La infección no suele ocurrir en niños menores de 2 años, en particular los menores de 1 año. La infección por el virus de las paperas suele proporcionar inmunidad de por vida.

Al igual que el sarampión, las paperas pueden ser importadas por viajeros o inmigrantes que luego transmiten la infección, sobre todo en lugares donde se agrupan muchas personas (como universidades) o en comunidades cerradas (como las comunidades judías tradicionales).

Síntomas de las paperas

Los síntomas de las paperas comienzan entre 12 y 24 días después de la infección. No obstante, alrededor de un cuarto de las personas no desarrollan síntomas. La mayoría de los niños presentan escalofríos, cefalea, falta de apetito, sensación general de estar enfermo (malestar) y fiebre entre baja y moderada. Al cabo de 12 o 24 horas del inicio de los síntomas aparece la hinchazón de las glándulas salivales, que es más llamativa al segundo día y dura de 5 a 7 días.

Algunos niños simplemente presentan hinchazón de las glándulas salivales sin los demás síntomas. El primer síntoma de infección de las glándulas salivales es el dolor al masticar o al tragar, sobre todo con líquidos ácidos, como los zumos de naranja o de limón. Los ganglios duelen al tacto. En esta fase, la temperatura suele subir hasta 39,5 o 40 °C y perdura de 1 a 3 días.

Complicaciones de las paperas

Las paperas (parotiditis) pueden afectar otros órganos además de las glándulas salivales.

Aproximadamente en un 30% de los varones que se infectan después de la pubertad se produce inflamación de uno o ambos testículos (orquitis). La inflamación de los testículos produce hinchazón y un dolor intenso. Cuando se cura, el testículo afectado se nota más pequeño, pero la producción de testosterona y la fertilidad no suelen resultar afectadas. En las mujeres, la inflamación de los ovarios (ooforitis) se reconoce con menos frecuencia, es menos dolorosa y no afecta la fertilidad.

Las paperas (parotiditis) conduce a una inflamación vírica de las membranas que recubren el encéfalo (meningitis) en el 1 al 10% de las personas. La meningitis causa dolor de cabeza, vómitos y rigidez de la nuca. Las paperas también causan inflamación del encéfalo (encefalitis) en una de cada 1000 a 5000 personas. La encefalitis causa somnolencia, coma o convulsiones. En la mayoría de los casos la recuperación es completa, pero en algunos casos quedan lesiones nerviosas o cerebrales permanentes, tales como sordera o parálisis de los músculos faciales, que suelen afectar un único lado del cuerpo.

Hacia el final de la primera semana puede manifestarse la inflamación del páncreas (pancreatitis). Este trastorno causa dolor abdominal, náuseas intensas y vómitos. Estos síntomas desaparecen al cabo de una semana más o menos y la persona se recupera por completo.

Otras complicaciones, como la inflamación del hígado, los riñones o el miocardio, son extremadamente raras.

Diagnóstico de las paperas

  • Evaluación por un médico

El médico diagnostica las paperas basándose en los síntomas característicos, particularmente cuando ocurren en coincidencia con un brote de la enfermedad. Las pruebas de laboratorio identifican el virus de la parotiditis (paperas) y sus anticuerpos. Estas pruebas se pueden utilizar para confirmar el diagnóstico y se realizan para documentar los brotes con fines de salud pública. La punción lumbar se lleva a cabo en personas que presentan síntomas de meningitis o encefalitis.

Pronóstico

Casi todos los niños afectados por paperas se recuperan totalmente sin problemas, pero en casos poco frecuentes los síntomas empeoran de nuevo al cabo de unas 2 semanas.

Prevención de las paperas

  • Vacuna contra la parotiditis

La primera dosis de la vacuna contra la parotiditis, una de las inmunizaciones sistemáticas de la infancia, se administra entre los 12 y los 15 meses de edad. La segunda dosis se administra entre los 4 y los 6 años de edad. La vacuna que se utiliza es una vacuna combinada. La combinación contiene la vacuna para el sarampión, las paperas y la rubéola, y a veces también la vacuna para la varicela. No existe una vacuna separada sólo para las paperas.

Los adultos nacidos durante o después de 1957 deben recibir una dosis, a menos que hayan sufrido paperas diagnosticadas por un profesional de la salud. Las mujeres embarazadas y las personas con un sistema inmunitario deteriorado no deben recibir vacuna de virus vivo.

Tratamiento de las paperas

  • Paracetamol (acetaminofeno) o ibuprofeno para el malestar

Una vez que la infección ha empezado, solo tiene que seguir su curso. Para minimizar las molestias, los niños deben seguir una dieta blanda y evitar los alimentos que requieran una masticación intensa o sean ácidos. Para aliviar el dolor de cabeza y el malestar se usan analgésicos como el paracetamol (acetaminofeno) y el ibuprofeno.

Los niños o los adultos con inflamación testicular necesitan reposo en cama. Se proporciona sujeción al escroto utilizando un suspensorio o mediante una cinta adhesiva, formando una especie de puente entre ambos muslos. El dolor se calma aplicando bolsas de hielo.

Cuando la pancreatitis causa náuseas y vómitos intensos, se administran líquidos por vía intravenosa y se evita la ingestión por vía oral durante unos días. Los niños con meningitis o encefalitis requieren sueros intravenosos y paracetamol (acetaminofeno) o ibuprofeno para la fiebre o el dolor de cabeza. Si se producen convulsiones, hay que administrar fármacos anticonvulsivos.

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