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Diarrea en niños

Por Deborah M. Consolini, MD, Assistant Professor of Pediatrics;Staff Physician, Diagnostic Referral Division, Jefferson Medical College;Nemours/Alfred I. duPont Hospital for Children

La diarrea es un problema muy frecuente en los niños. Consiste en la defecación frecuente, blanda o líquida que difiere del patrón normal de un niño. A veces la diarrea contiene sangre o moco. Identificar una diarrea leve puede ser difícil debido a que en los niños sanos, el número y la consistencia de las deposiciones varía con la edad y la dieta. Por ejemplo, los bebés alimentados con leche materna que aún no reciben alimentos sólidos a menudo tienen deposiciones frecuentes y líquidas que se consideran normales. Un aumento repentino en el número y fluidez puede indicar la diarrea en estos niños. Sin embargo, hacer deposiciones líquidas durante más de 24 horas no es normal.

Los niños con diarrea pueden perder el apetito, vomitar, perder peso o tener fiebre. Si la diarrea es grave o dura mucho tiempo, se puede producir una deshidratación. Los bebés y los niños pequeños pueden deshidratarse muy rápidamente, a veces en menos de un día. La deshidratación grave puede causar convulsiones, daño cerebral y muerte.

A nivel mundial, la diarrea provoca 2 a 3 millones de muertes al año, en su mayoría en los países en vías de desarrollo. En Estados Unidos, la diarrea representa alrededor del 9% de las hospitalizaciones de niños menores de 5 años de edad.

Causas

Las causas más probables de diarrea varían en función de si esta dura menos de 2 semanas (aguda) o más de 2 semanas (crónica). La mayoría de los casos de diarrea son agudos.

Causas frecuentes

La diarrea aguda por lo general está producida por:

  • Gastroenteritis infecciosa

  • Intoxicación alimentaria

  • Uso de antibióticos

  • Alergias alimentarias

La gastroenteritis es causada generalmente por un virus, pero también puede deberse a bacterias o parásitos (ver Gastroenteritis en niños).

La intoxicación alimentaria por lo general se refiere a la presencia de diarrea y/o vómitos, causados por el consumo de alimentos contaminados por toxinas producidas por ciertas bacterias, como estafilococos (ver Intoxicación alimentaria por estafilococos) o clostridios (ver Intoxicación alimentaria por Clostridium perfringens).

Ciertos antibióticos pueden alterar los tipos y el número de bacterias en el intestino. Como resultado, se puede producir diarrea. A veces, el uso de antibióticos permite la multiplicación de una bacteria particularmente peligrosa, Clostridium difficile. Esta bacteria (Clostridium difficile) libera toxinas que pueden causar inflamación del revestimiento protector del intestino grueso (colitis, ver Colitis por Clostridium difficile).

La diarrea crónica por lo general está causada por:

  • Factores dietéticos, como la intolerancia a la lactosa o el consumo excesivo de ciertos alimentos

  • Infecciones (especialmente las causadas por parásitos)

  • Enfermedad celíaca

  • Enfermedad inflamatoria intestinal

Causas menos frecuentes

La diarrea aguda también puede ser consecuencia de trastornos más graves, como la apendicitis, la invaginación intestinal y el síndrome urémico hemolítico (una complicación de ciertos tipos de infección bacteriana, ver Púrpura trombocitopénica trombótica (PTT) y síndrome urémico-hemolítico (SUH)). Además de la diarrea, estos trastornos graves suelen asociarse a otros síntomas preocupantes, como intenso dolor o hinchazón abdominal, heces con sangre, fiebre y aspecto de estar enfermo.

La diarrea crónica también puede resultar de trastornos que interfieren con la absorción de los alimentos (malabsorción, ver Introducción a la malabsorción), como la fibrosis quística, o de la alteración del sistema inmunitario (debido a un trastorno como el sida o al uso de ciertos medicamentos).

La diarrea puede ser secundaria al estreñimiento. Cuando las heces endurecidas se acumulan en el recto, las heces blandas pueden filtrarse alrededor de ellas hasta la ropa interior del niño.

Valoración

Signos de alarma

Algunos síntomas son motivo de preocupación. Entre ellos se incluyen los siguientes:

  • Signos de deshidratación, como disminución del volumen de orina, letargo o apatía, llanto sin lágrimas, sed intensa y sequedad de boca

  • Aspecto de enfermedad

  • Sangre en las heces

  • Dolor espontáneo en el abdomen y dolor muy intenso al tocarlo

  • Sangrado en la piel (que se ve como pequeños puntos o petequias; o manchas de color morado-rojizo o púrpura)

Cuándo acudir al médico

Un niño con cualquier signo de alarma debe ser evaluado por un médico de inmediato, al igual que aquel que ha presentado más de 3 o 4 episodios de diarrea y no bebe o bebe muy poco.

Si el niño no tiene signos de alarma y está bebiendo y orinando con normalidad, se debe llamar al médico si la diarrea dura 2 días o más, o si hay más de 6 a 8 episodios de diarrea al día. Si la diarrea es leve, no es necesario visitar al médico. Los niños con diarrea de 14 días o más de duración deben ser vistos por un médico.

Actuación del médico

En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas y el historial clínico. A continuación, realiza una exploración física. Los antecedentes clínicos y la exploración física a menudo sugieren la causa y las pruebas que pueden ser necesarias ( Algunas causas y características de la diarrea).

El médico pregunta sobre el aspecto de las deposiciones, su frecuencia, cuánto duran, y si el niño tiene otros síntomas, como fiebre, vómitos o dolor abdominal.

El médico también pregunta sobre posibles causas, como la dieta, el uso de antibióticos, el consumo de alimentos posiblemente contaminados, el contacto reciente con animales y viajes recientes.

Se debe realizar un examen físico en busca de síntomas de deshidratación y de trastornos que puedan causar diarrea. Se palpa el abdomen en busca de distensión y dolor. El médico también evalúa el crecimiento.

Algunas causas y características de la diarrea

Causa

Características comunes*

Pruebas

Aguda (dura menos de 2 semanas)

Administración de antibióticos

Uso reciente de antibióticos

No suele haber otros síntomas

Exploración por un médico

A veces pruebas para detectar la toxina de Clostridium difficile en las heces

Gastroenteritis causadas por virus, bacterias o parásitos

A menudo con vómitos

Deshidratación frecuente, especialmente entre los lactantes y los niños pequeños

A veces, fiebre y dolor abdominal

Rara vez sangre en las heces

A veces contacto reciente con personas infectadas (por ejemplo, los que están en un centro de día, en un campamento o en un crucero), con los animales en un zoológico de animales dóciles (donde se puede adquirir Escherichia [E.] coli), o con reptiles (que pueden estar infectados con Salmonella) o consumo reciente de alimentos poco cocinados, contaminados o agua contaminada

Exploración por un médico

A veces, examen y análisis de las heces

Alergia alimentaria

Urticaria, hinchazón de los labios y dificultad para respirar en el plazo de minutos a horas después de comer

Algunas veces vómitos

A menudo alergia ya conocida a algún alimento

Exploración por un médico

Síndrome urémico hemolítico

Dolor abdominal, vómitos y por lo general diarrea con sangre durante unos días, seguido por aparición de palidez cutánea y disminución del volumen de orina

A veces, sangrado en la piel (aparición de pequeños puntos o manchas de color púrpura rojizo)

Análisis de sangre

Análisis y examen de las heces

Crónica (que dura 2 semanas o más)

Alergia a las proteínas de la leche de vaca

Vómitos

Mala alimentación

Pérdida de peso, retraso del crecimiento o ambos

Sangre en las heces

Análisis de heces

Síntomas que disminuyen cuando se cambia la fórmula

Posiblemente endoscopia, colonoscopia, o ambas

Consumo excesivo de zumos de frutas (especialmente manzanas, peras y ciruelas)

Beber más de 125 a 250 mL de zumo de fruta al día

Con frecuencia, no hay otros síntomas excepto la diarrea

Exploración por un médico

Resolución de la diarrea después de disminuir el consumo de zumos de frutas

Enfermedad inflamatoria intestinal como

  • Enfermedad de Crohn

  • Colitis ulcerosa

Sangre en las heces, dolor abdominal tipo cólico, pérdida de peso, pérdida de apetito y retraso del crecimiento

A veces, artritis, erupción cutánea, llagas en la boca y fisuras en el recto

Colonoscopia

A veces tomografía computarizada (TC) o radiografía después de introducir bario por vía rectal (enema de bario)

Intolerancia a la lactosa (incapacidad para digerir la lactosa, el azúcar que se encuentra en la leche y los productos lácteos)

Distensión abdominal, emisión de gases (flatulencia) y diarrea explosiva

Diarrea después del consumo de leche y productos lácteos

Exploración por un médico

A veces una prueba de aliento para detectar hidrógeno (indica carbohidratos no digeridos)

Examen y análisis de las heces para verificar si hay hidratos de carbono no absorbidos

Trastornos por malabsorción como:

  • Enfermedad celíaca

  • Fibrosis quística

  • Acrodermatitis enteropática

Heces de color claro, blandas, voluminosas y excepcionalmente malolientes que pueden tener aspecto aceitoso

Distensión abdominal y flatulencia

Escasa ganancia de peso

En la fibrosis quística, infecciones respiratorias frecuentes

En la acrodermatitis enteropática, erupción cutánea y grietas en las comisuras de la boca

Análisis y examen de las heces

Si se sospecha una enfermedad celíaca, análisis de sangre para medir los anticuerpos contra el gluten (una proteína del trigo) y biopsia del intestino delgado

Si se sospecha una fibrosis quística, prueba del sudor y posiblemente, pruebas genéticas

Si se sospecha acrodermatitis enteropática, un análisis de sangre para detectar el déficit de cinc

Sistema inmunitario debilitado debido a

  • Infección por VIH o un trastorno que curse con inmunodeficiencia

  • Uso de fármacos que inhiben el sistema inmunitario

Infecciones frecuentes

Pérdida de peso o escasa ganancia ponderal

A veces, infección por VIH ya conocida

Análisis de sangre para VIH

Hemograma completo y otros análisis de sangre para evaluar el sistema inmunitario

*Las características incluyen síntomas y los resultados del examen realizado por el médico. Las características que se mencionan son habituales, pero no siempre están presentes.

Las infecciones por bacterias, parásitos o virus también pueden causar diarrea crónica.

TC = tomografía computarizada; VIH = virus de la inmunodeficiencia humana.

Pruebas complementarias

Si la diarrea dura menos de 2 semanas, la causa es probablemente gastroenteritis debida a un virus, y generalmente es innecesario realizar pruebas. Sin embargo, si el médico sospecha otra causa, se realizan pruebas para comprobarlo.

También se realizan pruebas cuando el niño presenta signos de alarma. Si existen signos de deshidratación, se realizan análisis de sangre para medir los niveles de electrólitos (calcio y otros minerales necesarios para mantener el equilibrio de líquidos en el cuerpo). Si están presentes otros signos de alarma, se puede realizar un hemograma completo, análisis de orina, examen y análisis de las heces, radiografías abdominales, o una combinación de varias pruebas.

Tratamiento

El tratamiento se centra en la causa específica. Por ejemplo, si el niño padece enfermedad celíaca, se elimina el gluten de su dieta. Los antibióticos que causan diarrea se interrumpen si lo recomienda el médico. La gastroenteritis debida a un virus suele desaparecer sin tratamiento.

Los medicamentos para detener la diarrea, como loperamida, no se recomiendan en los bebés y niños pequeños.

Deshidratación

Debido a que la principal preocupación en los niños es la deshidratación, el tratamiento se centra en la administración de líquidos y electrólitos (ver Deshidratación en niños). La mayoría de los niños con diarrea se pueden tratar con éxito mediante la administración de líquidos por la boca (vía oral). Se administran líquidos por vía intravenosa (IV) solo si el niño no está bebiendo o está gravemente deshidratado. Se utilizan soluciones de rehidratación oral que contienen el equilibrio correcto de carbohidratos y sodio. En Estados Unidos, estas soluciones están ampliamente disponibles sin receta en las farmacias y la mayoría de los supermercados. Las bebidas para deportistas, bebidas gaseosas, zumos y bebidas similares tienen muy poco sodio y exceso de hidratos de carbono y no se deben usar.

Si el niño también presenta vómitos, inicialmente se administran cantidades pequeñas y frecuentes de líquido. Por lo general, 1 cucharadita (5 mL) cada 5 minutos. Si el niño tolera esta cantidad, esta se incrementa gradualmente. Con paciencia y ánimo, la mayoría de los niños pueden tomar suficientes líquidos por vía oral para evitar la necesidad de administrar líquidos por vía intravenosa. Sin embargo, los niños con deshidratación grave pueden necesitar líquidos intravenosos.

Dieta

Tan pronto como el niño ha recibido suficientes líquidos y no vomita, se le debe dar una dieta apropiada para su edad. Los bebés pueden reanudar la leche materna o de fórmula.

En los niños con diarrea crónica, el tratamiento depende de la causa, pero lo más importante es la provisión y el mantenimiento de una nutrición adecuada y el seguimiento de los posibles déficits de vitaminas o minerales.

Conceptos clave

  • La diarrea es frecuente en los niños.

  • La gastroenteritis, generalmente debida a un virus, es la causa más común.

  • El niño debe ser evaluado por un médico si tiene algún signo de alarma (como signos de deshidratación, dolor abdominal intenso, fiebre, sangre o pus en las heces).

  • Raramente es necesario realizar pruebas cuando la diarrea dura menos de 2 semanas.

  • Es probable la deshidratación si la diarrea es grave o dura mucho tiempo.

  • En la mayoría de los niños la administración de líquidos por vía oral permite tratar con eficacia la deshidratación.

  • Los medicamentos para detener la diarrea, como loperamida, no se recomiendan en los bebés y niños pequeños.

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