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Vómitos en lactantes y niños

Por Deborah M. Consolini, MD, Assistant Professor of Pediatrics;Staff Physician, Diagnostic Referral Division, Jefferson Medical College;Nemours/Alfred I. duPont Hospital for Children

El vómito es el ascenso desagradable, involuntario y forzoso del alimento ingerido. En los bebés, se deben distinguir los vómitos de la regurgitación. Los bebés a menudo regurgitan pequeñas cantidades mientras comen o poco después, por lo general, mientras eructan. La regurgitación puede ocurrir porque el niño se alimenta rápidamente, traga aire, o es sobrealimentado, aunque puede ocurrir sin razón aparente. El vómito habitualmente está causado por un trastorno. Los padres experimentados normalmente pueden detectar la diferencia entre regurgitaciones y vómitos, pero los padres primerizos pueden tener que consultar con un médico o enfermera.

Los vómitos pueden causar deshidratación (ver Deshidratación en niños) porque se pierde líquido. A veces el niño no puede beber lo suficiente para compensar la pérdida de líquido, ya sea porque sigue vomitando o porque no quiere beber. Los niños que vomitan por lo general no quieren comer, pero esta falta de apetito raramente supone un problema.

Causas

El vómito puede ser beneficioso ya que con él se eliminan las sustancias tóxicas que se hayan podido ingerir. Sin embargo, el vómito casi siempre está causado por algún trastorno. Por lo general, el trastorno es relativamente inofensivo, pero en ocasiones el vómito es un signo de un problema grave, como una obstrucción en el estómago o el intestino o el aumento de la presión dentro del cráneo (hipertensión intracraneal).

Causas frecuentes

Las causas más probables del vómito dependen de la edad del niño. En los recién nacidos y los lactantes, las causas más comunes incluyen:

En los niños mayores, la causa más común es:

  • Gastroenteritis debida a un virus

Causas menos frecuentes

En los recién nacidos y los lactantes, algunas de las causas, aunque menos frecuentes, son importantes, ya que pueden ser potencialmente mortales:

  • El estrechamiento o la obstrucción de la salida del estómago (estenosis pilórica) en los niños de 3 a 6 semanas

  • Una obstrucción del intestino causada por malformaciones congénitas, como la torsión (vólvulo) o estrechamiento (estenosis) del intestino

  • El deslizamiento de un segmento del intestino dentro de otro (invaginación intestinal) en lactantes de 3 a 36 meses

La intolerancia alimentaria, la alergia a las proteínas de la leche de vaca y ciertos trastornos metabólicos hereditarios poco comunes (ver Introducción a los trastornos metabólicos hereditarios) también pueden causar vómitos en los recién nacidos y lactantes.

En los niños mayores y adolescentes, las causas poco comunes incluyen infecciones graves (como una infección renal o meningitis), apendicitis aguda, o un trastorno que aumente la presión dentro del cráneo (como un tumor cerebral o un traumatismo craneal grave). En los adolescentes, las causas también incluyen la enfermedad por reflujo gastroesofágico o la úlcera péptica (ver Úlcera gastroduodenal en niños), las alergias a alimentos, los vómitos cíclicos, un vaciado lento del estómago (gastroparesia), embarazo, trastornos de la alimentación, y la ingestión de una sustancia tóxica.

Valoración

El primer objetivo es determinar si el niño está deshidratado y si el vómito está causado por un trastorno potencialmente mortal.

Signos de alarma

Los siguientes síntomas y características son motivo de preocupación:

  • Letargo o apatía

  • En los bebés, desconsuelo o irritabilidad y abultamiento de los puntos blandos entre los huesos del cráneo (fontanelas)

  • En los niños mayores, fuerte dolor de cabeza, rigidez de nuca que hace difícil bajar la barbilla hasta el pecho, sensibilidad a la luz y fiebre

  • Dolor y/o hinchazón abdominal

  • Vómitos persistentes en niños que no crecen o se desarrollan de la forma esperada

  • Deposiciones sanguinolentas

Cuándo acudir al médico

Los niños con signos de alarma deben ser evaluados de inmediato por un médico, al igual que todos los recién nacidos; los niños con vómitos con sangre, vómitos similares a los posos del café, o de color verde brillante, y los niños con un traumatismo craneoencefálico reciente (una semana como máximo). No todo dolor de barriga cuenta como dolor abdominal (signo de alarma). Sin embargo, si el niño parece incómodo, incluso cuando no esté vomitando y sus molestias duren más de unas pocas horas, probablemente deba ser evaluado por un médico.

Para otros niños, los signos de deshidratación, sobre todo la disminución del volumen de orina, y la cantidad que están bebiendo, ayudan a determinar la rapidez con que se deben evaluar. La urgencia varía un poco según la edad ya que los bebés y los niños pequeños pueden deshidratarse con mayor rapidez que los niños mayores. Generalmente, los bebés y los niños pequeños que no han orinado en más de 8 horas o que no han querido beber durante más de 8 horas deben ser examinados por un médico.

Se debe llamar al médico si el niño tiene más de 6 a 8 episodios de vómito, si los vómitos persisten más de 24 a 48 horas, o si están presentes otros síntomas (como tos, fiebre o erupción).

Los niños que han tenido solo unos pocos episodios de vómitos (con o sin diarrea), que beben por lo menos un poco de líquido, y que no parecen muy enfermos rara vez requieren una visita al médico.

Actuación del médico

En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas del niño y su historial clínico. A continuación, realiza una exploración física. Por lo general, una descripción de los síntomas del niño y una exploración detallada permiten al médico identificar la causa de los vómitos ( Algunas causas y características de los vómitos en lactantes, niños y adolescentes).

El médico pregunta:

  • Cuándo comenzaron los vómitos

  • Con qué frecuencia se producen

  • El aspecto del vómito (incluyendo su color)

  • Si es con mucha fuerza (proyectivo)

  • Cuánto ha vomitado

La determinación de un posible patrón de presentación, en determinados momentos del día o después de comer ciertos alimentos, puede ayudar a identificar las posibles causas. La información sobre otros síntomas (como fiebre y dolor abdominal), las deposiciones (frecuencia y consistencia) y la orina también pueden ayudar al médico a identificar una causa.

El médico también pregunta acerca de viajes recientes, traumatismos, y, en adolescentes sexualmente activos, el uso de anticonceptivos.

Se debe realizar una exploración física para detectar posibles causas. El médico observa si el niño crece y se desarrolla como se esperaba.

Algunas causas y características de los vómitos en lactantes, niños y adolescentes

Causa

(de más a menos frecuente)

Características comunes*

Pruebas

En lactantes

Gastroenteritis

Por lo general, diarrea (que raras veces es sanguinolenta)

A veces fiebre

A veces contacto reciente con personas infectadas (como en un centro de día), con animales en un zoológico de animales dóciles (donde se puede adquirir Escherichia [E.] coli), o con reptiles (que pueden estar infectados con Salmonella) o consumo reciente de alimentos poco cocinados, alimentos contaminados o agua contaminada

Exploración por un médico

En ocasiones, análisis y cultivo de heces

Reflujo gastroesofágico

Síntomas que ocurren después de la alimentación, incluyendo irritabilidad, regurgitaciones, arqueo de la espalda, llanto, o una combinación de ellos

A veces tos cuando el niño está tumbado, escasa ganancia de peso, o ambos

Exploración por un médico

A veces, tratamiento con fármacos para inhibir la producción de ácido (si se alivian los síntomas, la causa es probablemente la enfermedad por reflujo gastroesofágico)

A veces, radiografías del tubo digestivo superior después de administrar bario por vía oral (tránsito GI superior)

A veces, endoscopia

Estenosis pilórica (estrechamiento u obstrucción de la salida del estómago)

Vómitos con fuerza (en escopetazo) que se producen inmediatamente después de las tomas en niños de 3 a 6 semanas

Signos de deshidratación y/o aspecto desnutrido

En los lactantes, aspecto de hambre y comer con avidez

Es más común en los varones, especialmente los primogénitos

Ecografía del estómago

Si no se dispone de ecografía o no es concluyente, tránsito GI superior

Malformaciones congénitas que causan estrechamiento (estenosis) u obstrucción (atresia) del tubo digestivo

Retraso en la emisión de la primera deposición (llamada meconio)

Distensión abdominal

Vómito verde brillante o amarillo, lo que indica la presencia de bilis, durante las primeras 24-48 horas de vida (si el tracto digestivo está obstruido) o algo más tarde (si solo está estrechado)

Es más común en niños que tienen síndrome de Down o cuya madre tuvo un gran volumen de líquido amniótico en el útero durante el embarazo

Radiografía del abdomen

Tránsito GI superior o radiografías del tracto GI inferior después de la introducción de bario en el recto (enema de bario), dependiendo de la zona en la que se sospecha que se localiza el problema

Invaginación intestinal (deslizamiento de un segmento del intestino dentro de otro)

Llanto que se produce en brotes cada 15-20 minutos, con frecuencia el niño flexiona las piernas hasta el pecho

Más tarde dolor abdominal a la palpación y deposiciones que se parecen a la jalea de grosella (porque contienen sangre)

Generalmente, en niños de 3-36 meses de edad

Introducción de aire en el recto (enema aéreo)

A veces ecografía abdominal

Malrotación (desarrollo anormal del intestino, lo que implica que está situado de manera anormal y aumenta la probabilidad de que gire sobre sí mismo)

Vómitos de color verde brillante o amarillo (lo que indica la presencia de bilis), distensión del abdomen y sangre en las heces

A menudo en recién nacidos

Radiografía del abdomen

Tránsito GI superior o enema de bario

Septicemia

Fiebre y letargo

Hemograma completo

Cultivo de sangre, orina y líquido cefalorraquídeo

Radiografía de tórax si el niño tiene dificultad para respirar

Alergia a las proteínas de la leche de vaca

Diarrea o estreñimiento

Mala actitud alimentaria

Pérdida de peso, retraso del crecimiento, o ambos

Sangre en las heces

Síntomas que disminuyen cuando se cambia la fórmula

Posiblemente endoscopia, colonoscopia, o ambas

Trastornos metabólicos hereditarios

Mala conducta alimentaria y falta de crecimiento o desarrollo como sería de esperar (retraso del crecimiento)

Inactividad (letargo)

Otras características en función del trastorno, tales como

  • Ictericia

  • Cataratas

  • Olor inusual del cuerpo y orina

Cribado de todos los recién nacidos con una pequeña muestra de sangre obtenida por punción del talón

Análisis de sangre para medir los niveles de electrólitos (minerales necesarios para mantener el equilibrio de líquidos en el cuerpo), amoníaco y glucosa

Si se sospechan otras causas, pueden ser necesarias otras pruebas

En niños y adolescentes

Gastroenteritis

Por lo general, diarrea (que raras veces es sanguinolenta)

A veces, fiebre

A veces contacto reciente con personas infectadas (como en un centro de cuidado de día, en un campamento o en un crucero), con los animales en un zoológico de animales dóciles (donde se puede adquirir Escherichia [E.] coli}), o con reptiles (que pueden estar infectados con Salmonella) o consumo reciente de alimentos contaminados poco cocidos o de agua contaminada

Exploración por un médico

A veces, examen o cultivo de las heces

Enfermedad por reflujo gastroesofágico o úlcera péptica

Pirosis

Dolor en el pecho o el abdomen superior

Síntomas que empeoran al acostarse o después de comer

A veces tos nocturna

Exploración por un médico

Síntomas que disminuyen o se alivian después de un tratamiento con fármacos para inhibir la producción de ácido

En ocasiones, tránsito GI superior

A veces, endoscopia

Gastroparesia o retraso del vaciamiento gástrico (el estómago se vacía lentamente)

Sensación de plenitud después de comer solo pequeñas cantidades

A veces una enfermedad vírica reciente

Exploración por un médico

Tránsito GI superior o radiografías tomadas después de administrar fórmula o alimentos por vía oral (gammagrafía de vaciamiento gástrico)

Alergia alimentaria

Vómitos que se producen inmediatamente después de comer ciertos alimentos

A menudo, urticaria, hinchazón de labios o lengua, dificultad para respirar, sibilancias, dolor abdominal, diarrea, o una combinación

Exploración por un médico

En ocasiones, pruebas de alergia

Evitación de un alimento en particular para ver si los síntomas se detienen

Infecciones en otras partes del cuerpo que no sean el tubo digestivo

Fiebre

A menudo, síntomas que sugieren la localización de la infección, como dolor de cabeza, dolor de oído, dolor de garganta, ganglios linfáticos inflamados en el cuello, dolor al orinar, dolor en el costado (flanco), o congestión nasal

Exploración por un médico

A veces, pruebas basadas en la causa que se sospeche

Apendicitis

Inicialmente, una sensación general de enfermedad y malestar en el centro del abdomen, seguido de desplazamiento del dolor a la parte inferior derecha del abdomen

Entonces vómitos, pérdida del apetito y fiebre

Ecografía o TC del abdomen

Aumento de la presión en el interior del cráneo (presión intracraneal) causada por un tumor o un traumatismo

Dolor de cabeza que despierta al niño durante la noche o cuando se despierta por la mañana con dolor de cabeza

Dolores de cabeza que empeoran progresivamente y se ven agravados por la tos o la defecación

A veces cambios en la visión y dificultad para caminar, hablar o pensar

TC del cerebro

Vómitos cíclicos

Episodios recurrentes de vómitos separados por periodos de bienestar

A menudo dolores de cabeza asociados con los vómitos

A menudo, historia familiar de migraña

Exploración por un médico

A veces pruebas para descartar otras causas de episodios recurrentes de vómitos

Trastornos alimentarios

Comer muy poco para perder peso o comer demasiado (atracones) seguidos de vómitos o toma intencional de laxantes (purga), de forma voluntaria

Erosión del esmalte de los dientes y cicatrices en las manos por emplearlas para desencadenar el vómito

Una imagen distorsionada del cuerpo

Exploración por un médico

Embarazo

Ausencia de menstruaciones

Náuseas por las mañanas, distensión abdominal, y mamas doloridas

Actividad sexual (aunque muchos adolescentes lo niegan) con uso inadecuado o ausente de métodos anticonceptivos

Prueba urinaria de embarazo

Ingestión de tóxicos, tales como grandes cantidades de paracetamol (acetaminofeno), hierro, o alcohol

Síntomas diversos según la sustancia implicada

A menudo, antecedentes de uso de la sustancia

Análisis de sangre para medir los niveles de la sustancia

*Las características incluyen síntomas y los resultados del examen realizado por el médico. Las características que se mencionan son habituales, pero no siempre están presentes.

TC = tomografía computarizada; GI = Gastrointestinal

Pruebas complementarias

El médico decide realizar pruebas en función de las posibles causas sugeridas por los resultados de la exploración. La mayoría de los niños no requieren pruebas. Sin embargo, si hay sospecha de malformaciones en el abdomen, generalmente se obtienen pruebas de diagnóstico por la imagen. Si se sospecha una enfermedad metabólica hereditaria, se realizan análisis de sangre específicas para ese trastorno.

Si se sospecha deshidratación, a veces se realizan análisis de sangre para medir los electrólitos (minerales necesarios para mantener el equilibrio de líquidos en el cuerpo).

Tratamiento

Si la causa es otro trastorno, se le da tratamiento. Los vómitos causados por la gastroenteritis generalmente cesan por sí solos.

Líquidos

Es importante asegurarse de que el niño está bien hidratado. Los líquidos habitualmente se administran por vía oral (ver Deshidratación en niños). Se utilizan soluciones de rehidratación oral que contienen el equilibrio adecuado de electrólitos. En Estados Unidos, estas soluciones están ampliamente disponibles sin receta en la mayoría de las farmacias y los supermercados. Las bebidas para deportistas, bebidas gaseosas, zumos y bebidas similares tienen muy poco sodio y exceso de hidratos de carbono y no se deben usar.

Un niño que vomita con frecuencia puede tolerar mejor cantidades pequeñas de solución tomadas frecuentemente. Por lo general, 1 cucharadita (5 mL) cada 5 minutos. Si el niño tolera esta cantidad, esta se incrementa gradualmente. A los niños de más edad se les pueden dar polos de helado o gelatina, aunque hay que tener en cuenta que estos alimentos, si son rojos, pueden confundirse con sangre cuando el niño vomita otra vez. Con paciencia y ánimo, la mayoría de los niños pueden ingerir suficiente líquido por vía oral para evitar la necesidad de administrar líquidos por vía intravenosa (IV). Sin embargo, los niños con deshidratación grave y aquellos que no toman suficiente líquido por vía oral pueden necesitar líquidos intravenosos.

Medicamentos para reducir los vómitos

Los fármacos utilizados con frecuencia en adultos para reducir las náuseas y los vómitos se usan con menos frecuencia en los niños debido a que su utilidad no ha sido probada. Además, estos medicamentos pueden tener efectos secundarios.

Dieta

Tan pronto como el niño ha recibido suficiente líquido y cesan los vómitos, se le debe dar una dieta apropiada para su edad. Los bebés pueden recibir leche materna o de fórmula.

Conceptos clave

  • Por lo general, el vómito está producido por la gastroenteritis debida a un virus y no causa problemas de larga duración o graves.

  • A veces, el vómito es un signo de un trastorno grave.

  • Si la diarrea acompaña a los vómitos, la causa probablemente sea una gastroenteritis.

  • Los niños deben ser evaluados por un médico de inmediato si el vómito persiste o tienen cualquier signo de alarma (por ejemplo, letargo, irritabilidad, dolor de cabeza intenso, dolor o hinchazón abdominal, vómito con sangre o de color verde brillante o amarillo, o sangre en las heces).

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