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Divertículo de Meckel

(Divertículo de Meckel)

Por William J. Cochran, MD, Geisinger Clinic, Danville, PA

El divertículo de Meckel es una protuberancia parecida a una pequeña bolsa que sale de la pared del intestino delgado, presente en algunos niños desde el nacimiento.

  • La mayoría de los niños no tienen síntomas, pero a veces se produce una hemorragia rectal sin dolor o se infecta el divertículo.

  • El médico basa el diagnóstico en los síntomas, los resultados de la gammagrafía y, a veces, la ecografía.

  • Un divertículo hemorrágico o uno que cause síntomas debe extirparse quirúrgicamente.

Alrededor del 3% de los bebés nacen con divertículo de Meckel. Una persona pueden vivir toda su vida sin saber que tiene divertículo de Meckel pero, en algunos casos, la anomalía causa problemas.

En más de la mitad de los casos, el divertículo contiene tejido como el del estómago, el del páncreas o ambos. Si contiene tejido del estómago, secreta ácido exactamente como lo hace el estómago. Este ácido causa úlceras y hemorragias en el intestino colindante. Un divertículo de Meckel puede también inflamarse (diverticulitis) o producir invaginación intestinal. La diverticulitis de Meckel grave ocurre a cualquier edad, pero los niños mayores son los más afectados.

Divertículo de Meckel

Síntomas y diagnóstico

La mayoría de los niños con divertículo de Meckel no presentan síntomas y muchos adultos se enteran de que tienen la afección cuando esta es descubierta durante una intervención quirúrgica por otro motivo. El síntoma más frecuente entre los niños menores de 5 años es la hemorragia rectal indolora, debida a úlceras en el intestino delgado causadas por el ácido secretado por el divertículo. Debido a la hemorragia, las deposiciones son de color entre rojo oscuro y rojo ladrillo, o con apariencia de mermelada de grosella por la mezcla de sangre y moco. Algunas veces son negras debido a la degradación de la sangre. En casos muy infrecuentes, cuando la hemorragia es muy importante, el niño necesita cirugía de urgencia.

La diverticulitis debida a un divertículo de Meckel causa dolor intenso, sensibilidad abdominal y, a veces, vómitos, y puede confundirse fácilmente con la apendicitis.

El diagnóstico del divertículo de Meckel suele ser difícil para el médico. No son muy útiles en este caso los análisis de sangre, las radiografías, la tomografía computarizada (TC) ni los enemas de bario. La mejor prueba es un estudio por imágenes denominado gammagrafía de Meckel, en la que se administra por vía intravenosa una pequeña cantidad de una sustancia radiactiva inofensiva. La sustancia es captada por las células del divertículo, que puede ser observado mediante una cámara de detección radiosensible (cámara gamma o gammacámara).

Tratamiento

Si un divertículo no presenta síntomas no es necesario ningún tratamiento. Un divertículo hemorrágico o uno que cause síntomas debe extirparse quirúrgicamente. Si durante una intervención quirúrgica realizada por cualquier motivo se encuentra en el niño un divertículo de Meckel, normalmente se extirpa para evitar futuras complicaciones.

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