Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Invaginación intestinal

Por William J. Cochran, MD, Geisinger Clinic, Danville, PA

La invaginación intestinal es un trastorno en el que un segmento del intestino se desliza dentro de otro, como las partes de un tubo telescópico. Los segmentos afectados obstruyen el intestino y bloquean el flujo sanguíneo.

  • La causa de la invaginación intestinal no se conoce.

  • Los síntomas consisten en episodios de dolor de estómago y vómitos que comienzan repentinamente y aparecen y desaparecen varias veces por hora; más tarde, las heces pueden aparecer sanguinolentas.

  • El enema de aire permite confirmar el diagnóstico y tratar el trastorno.

  • A veces se necesita intervención quirúrgica.

La invaginación intestinal es la causa más frecuente de obstrucción intestinal entre los niños de 3 meses a 3 años. La afectación es ligeramente mayor en los niños que en las niñas. En la mayoría de los casos, la causa es desconocida. La invaginación intestinal afecta a veces a niños mayores, en cuyo caso la causa, que puede ser un pólipo, un tumor o un divertículo de Meckel (ver Divertículo de Meckel), suele estar en el intestino. Los niños con fibrosis quística (ver Fibrosis quística) también corren el riesgo de desarrollar invaginación intestinal. A veces, los segmentos deslizantes (telescópicos) vuelven a la normalidad sin tratamiento. Si no, obstruyen el intestino y luego bloquean la irrigación del área afectada (lo que se denomina isquemia). Si el flujo sanguíneo se interrumpe durante más de unas pocas horas, se produce la muerte del intestino afectado (gangrena). Si un segmento del intestino muere, se abren pequeños agujeros (perforaciones) que permiten la entrada de bacterias en la cavidad abdominal, provocando una grave infección (peritonitis).

Síntomas

La invaginación intestinal suele producir episodios repentinos de dolor de estómago y vómitos en un niño por lo demás sano. Los episodios duran, de modo característico, de 15 a 20 minutos. Al principio, el niño parece encontrarse relativamente bien entre episodios. Más tarde, a medida que avanza la isquemia, el dolor se vuelve continuo, el niño se vuelve irritable y/o letárgico y algunos niños hacen deposiciones con aspecto de mermelada de grosella (heces que contienen sangre y moco) o presentan fiebre. Los niños con perforación tienen aspecto enfermizo y les duele el abdomen al palparlo. A veces los médicos pueden notar una masa en forma de salchicha en el abdomen, en el lugar donde se encuentra la invaginación intestinal.

Qué es la invaginación intestinal

Una parte del intestino se desliza dentro de otra, como si fueran los segmentos de un telescopio plegable. Como resultado, se bloquea el intestino.

Diagnóstico y tratamiento

El médico sospecha un diagnóstico de invaginación intestinal basándose en los síntomas y la exploración física del niño. El diagnóstico se confirma mediante ecografía. Si la ecografía confirma la invaginación intestinal, se realiza un enema de aire. En este procedimiento, el médico introduce aire en el recto del niño a través de un pequeño tubo y luego hace unas radiografías. La presión del aire suele empujar el segmento de intestino invaginado hacia su sitio. La radiografía muestra si el procedimiento ha tenido éxito. Cuando el enema de aire funciona, el niño puede regresar a casa después de una noche de hospitalización. Se aconseja a los padres vigilar los síntomas, ya que la invaginación intestinal puede recurrir dentro de las siguientes 24 a 48 horas.

Cuando la invaginación intestinal se corrige mediante el enema de aire y no con un procedimiento quirúrgico, recidiva entre el 5 y el 10% de los casos, aproximadamente.

La cirugía es necesaria si el niño presenta signos de perforación intestinal, si el enema de aire no tiene éxito en la corrección de la invaginación intestinal o si el trastorno se repite. En el caso de una recidiva, es necesario realizar una intervención quirúrgica no solo para corregir esta situación, sino también para detectar un pólipo, un tumor u otra anomalía que pueda explicar la causa de la recidiva de la invaginación intestinal.

Recursos en este artículo