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Hipotiroidismo en lactantes y niños

Por Andrew Calabria, MD, Assistant Professor of Pediatrics;Attending Physician, Division of Endocrinology & Diabetes, Perelman School of Medicine at The University of Pennsylvania;The Children's Hospital of Philadelphia

En el hipotiroidismo disminuye la producción de la hormona tiroidea.

  • El hipotiroidismo en los niños por lo general ocurre cuando hay un problema estructural en el tiroides o cuando la glándula tiroides se inflama.

  • Los síntomas dependen de la edad del niño, pero incluyen retraso del crecimiento y del desarrollo.

  • El diagnóstico se basa en los tests de cribado para recién nacidos, los análisis de sangre y las pruebas de diagnóstico por la imagen.

  • El tratamiento incluye administrar hormona tiroidea.

(Para los adultos, véase también hipotiroidismo.)

La glándula tiroidea secreta la hormona tiroidea. La hormona tiroidea controla la velocidad del metabolismo del cuerpo, e incluye la velocidad del latido cardíaco y la regulación de la temperatura corporal. Si la glándula tiroides no produce suficiente hormona tiroidea, estas funciones se enlentecen.

Hay dos tipos de hipotiroidismo en lactantes y niños:

  • Hipotiroidismo congénito: presente al nacer

  • Hipotiroidismo adquirido: se desarrolla después del nacimiento

Hipotiroidismo congénito

El hipotiroidismo congénito se produce cuando la glándula tiroides no se desarrolla ni funciona normalmente antes de nacer (ver hipotiroidismo en el recién nacido). Este tipo de hipotiroidismo aparece en alrededor de 1 de cada 2000 a 4000 nacimientos. La mayoría de los casos se producen de forma espontánea, pero alrededor del 10 al 20% son hereditarios.

La mayoría de los casos (alrededor del 85%) de hipotiroidismo congénito se producen porque la glándula tiroides no está presente, es subdesarrollada o se ha desarrollado en el lugar equivocado. Con menos frecuencia, la glándula se ha desarrollado con normalidad, pero no produce la hormona tiroidea correctamente.

En raras ocasiones, el hipotiroidismo congénito se produce cuando la madre no dispone de suficiente yodo en su dieta durante el embarazo (deficiencia de yodo). La deficiencia de yodo es una enfermedad poco frecuente en Estados Unidos, pero es más habitual en algunos países en desarrollo.

A veces, los fármacos que se utilizan para el tratamiento de trastornos del tiroides o determinadas sustancias en los alimentos atraviesan la placenta y causan temporalmente hipotiroidismo congénito. Rara vez, la hipófisis se forma de manera anómala y no estimula el tiroides de forma que produzca hormonas tiroideas (ver Introducción a la hipófisis).

Hipotiroidismo adquirido

El hipotiroidismo adquirido se produce después del nacimiento. Aparece durante la etapa final de la infancia y la adolescencia.

Este tipo de hipotiroidismo está producido por la tiroiditis de Hashimoto. En la tiroiditis de Hashimoto, el sistema inmunológico del cuerpo ataca las células de la glándula tiroides, causando la inflamación crónica y la disminución de la producción de hormonas tiroideas.

Síntomas

Los síntomas del hipotiroidismo varían dependiendo de la edad del niño.

Lactantes y niños pequeños

Si la deficiencia de yodo ocurre de forma muy precoz durante el embarazo, los lactantes pueden tener una insuficiencia severa del crecimiento, rasgos faciales anómalos, discapacidad intelectual y rigidez de los músculos, que son difíciles de mover y de controlar (lo que se denomina espasticidad).

La mayoría de los restantes lactantes con hipotiroidismo inicialmente tienen pocos o ningún síntoma, porque parte de las hormonas tiroideas de la madre atraviesan la placenta. Una vez que los niños ya no reciben la hormona tiroidea de la madre, los síntomas se desarrollan lentamente y la enfermedad se detecta sólo cuando se realiza el cribado del recién nacido.

Sin embargo, si no se trata el hipotiroidismo, se retrasa el desarrollo del cerebro y el lactante pueden tener bajo tono muscular, pérdida de audición, una lengua grande, presentar dificultad para alimentarse y un llanto ronco. El retraso en el tratamiento del hipotiroidismo grave puede conllevar discapacidad intelectual y baja estatura.

Niños mayores y adolescentes

Algunos de los síntomas en los niños mayores y adolescentes son similares a los del hipotiroidismo en adultos (como aumento de peso, fatiga, estreñimiento, cabello seco y áspero, y piel áspera, seca y gruesa). Los síntomas que aparecen sólo en los niños incluyen el retraso del crecimiento, un retraso en el desarrollo del esqueleto y el retraso de la pubertad.

Diagnóstico

  • Evaluación del recién nacido

  • Análisis de sangre

  • A veces, pruebas de diagnóstico por la imagen

Dado que los niños con hipotiroidismo congénito a menudo no presentan resultados anómalos, los médicos realizan de forma rutina pruebas de detección a todos los recién nacidos. Si el examen es positivo, para confirmar el diagnóstico de hipotiroidismo se realizan pruebas para determinar los niveles de hormonas tiroideas en la sangre (pruebas de función tiroidea). Si se confirma, los recién nacidos deben ser tratados de inmediato para prevenir retrasos en el desarrollo.

Una vez que se diagnostica el hipotiroidismo congénito, se pueden realizar pruebas de diagnóstico por la imagen como la gammagrafía o la ecografía para determinar el tamaño y la ubicación de la glándula tiroides.

También se realizan pruebas de función tiroidea en niños mayores y adolescentes cuando los médicos sospechan que puedan tener hipotiroidismo. La ecografía también se puede hacer si existe bocio.

Pronóstico

La mayoría de los niños que reciben tratamiento tienen un control normal de sus movimientos y un desarrollo intelectual normal.

Tratamiento

  • Reemplazo de la hormona tiroidea

A los niños que tienen hipotiroidismo congénito por lo general se les administra un hormona tiroidea sintética, la levotiroxina. La mayoría de los niños requieren tratamiento con hormona tiroidea de sustitución durante toda su vida. El sustituto de la hormona tiroidea se prescribe en forma de tabletas, que se pueden triturar y convertir en pasta para facilitar su administración en niños. No se debe administrar simultáneamente con una fórmula de soja o con suplementos de hierro o calcio debido a que estas sustancias pueden disminuir la cantidad de hormona tiroidea de reemplazo que se absorbe.

Los médicos continúan revisando a los niños mediante análisis de sangre a intervalos regulares en función de su edad. Se supervisa a los niños con mayor frecuencia durante los primeros años de vida.