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Pubertad tardía

Por Andrew Calabria, MD, Assistant Professor of Pediatrics;Attending Physician, Division of Endocrinology & Diabetes, Perelman School of Medicine at The University of Pennsylvania;The Children's Hospital of Philadelphia

La pubertad tardía se define como la ausencia del inicio de la maduración sexual en el momento esperado.

  • Muy a menudo, los niños simplemente se desarrollan más tarde que sus compañeros, pero en última instancia, se desarrollan normalmente.

  • Algunas veces, la pubertad tardía está causada por problemas médicos crónicos, trastornos hormonales, radioterapia o quimioterapia, un bajo control de la alimentación o la realización de ejercicio en exceso, trastornos genéticos, tumores y ciertas infecciones.

  • Los síntomas típicos incluyen la falta de crecimiento testicular en los chicos y la ausencia de desarrollo de las mamas y la menstruación en las chicas.

  • El diagnóstico se basa en los resultados de la exploración física, varias pruebas de laboratorio, una radiografía para determinar la edad ósea y, si es necesario, un análisis cromosómico y una resonancia magnética nuclear.

  • El tratamiento depende de la causa y puede incluir una terapia de sustitución hormonal.

El comienzo de la maduración sexual (pubertad) tiene lugar cuando el hipotálamo comienza a secretar una señal química denominada hormona liberadora de gonadotropina. La hipófisis responde a esta señal liberando las hormonas llamadas gonadotropinas, que estimulan el crecimiento de las glándulas sexuales (los testículos en los chicos y los ovarios en las chicas). Las glándulas sexuales en crecimiento secretan las hormonas sexuales, la testosterona en los chicos y los estrógenos en las chicas. Estas hormonas provocan el desarrollo de las características sexuales secundarias, que consisten en el vello facial y la masa muscular en los chicos, las mamas en las chicas, y el vello púbico y axilar y el deseo sexual (líbido) en ambos sexos.

Algunos adolescentes no comienzan su desarrollo sexual a la edad habitual. En la mayoría de los casos, el retraso representa una variación de la normalidad que puede ser hereditaria (también denominado retraso inespecífico de la pubertad). Estos adolescentes tienen una tasa de crecimiento normal y están por lo demás sanos. Aunque el estirón y la pubertad se retrasan, finalmente continúan creciendo con normalidad.

Varios trastornos, como la diabetes mellitus, la enfermedad inflamatoria intestinal, la enfermedad renal, la fibrosis quística y la anemia, retrasan o detienen el desarrollo sexual. El desarrollo puede retrasarse o incluso no aparecer en los adolescentes que reciben radioterapia o quimioterapia para el tratamiento del cáncer. La pubertad también se puede retrasar por trastornos autoinmunitarios (tales como la tiroiditis de Hashimoto, la enfermedad de Addison [insuficiencia suprarrenal primaria], y algunos trastornos que afectan directamente a los ovarios). Un tumor que lesiona la hipófisis o el hipotálamo puede provocar la disminución de las concentraciones de gonadotropinas o detener la producción hormonal por completo.

En los niños, los trastornos testiculares como los traumatismos, las infecciones (como las paperas), o la torsión de un testículo (torsión testicular) pueden retrasar la pubertad. Los adolescentes, especialmente las chicas, que adelgazan mucho por exceso de ejercicio o dietas suelen tener pubertad tardía, incluyendo la ausencia de la menstruación (amenorrea).

Algunas anomalías cromosómicas, como el síndrome de Turner en chicas y el síndrome de Klinefelter en chicos, así como otros trastornos genéticos, pueden alterar la producción de hormonas sexuales. Uno de estos trastornos genéticos, el síndrome de Kallman, sólo afecta a la producción de gonadotropina (sin afectar a la producción de otras hormonas).

Síntomas

En los niños, el retraso de la pubertad es más común y se define como:

  • La ausencia de un aumento de volumen de los testículos a los 14 años

  • Un lapso de tiempo de más de 5 años desde el inicio hasta la finalización del crecimiento de los genitales

En las niñas, el retraso de la pubertad se define como:

  • La ausencia de desarrollo de los senos a los 13 años

  • Un lapso de tiempo de más de 5 años entre el comienzo del crecimiento de las mamas hasta el primer periodo menstrual

  • Ausencia de la menstruación a los 16 años

Aunque de modo característico los adolescentes se sienten incómodos por ser distintos de sus compañeros, los chicos en especial son propensos a experimentar estrés psicológico y vergüenza a causa de la pubertad tardía. Las niñas que permanecen más pequeñas y sexualmente menos maduras que sus compañeras no son estigmatizadas tan rápidamente como los chicos.

Diagnóstico

  • Una exploración física

  • La edad ósea radiológica

  • Análisis de sangre

  • En algunas ocasiones, resonancia magnética nuclear

La valoración inicial de la pubertad tardía debe comprender la historia clínica y la exploración física para evaluar el desarrollo puberal, el estado nutricional y el crecimiento. Los médicos a menudo obtienen radiografías de uno o más huesos para ver el nivel de madurez ósea (lo que se denomina edad ósea radiológica). Los médicos pueden solicitar análisis de laboratorio básicos para buscar signos de enfermedades crónicas, determinar los niveles de hormonas y posiblemente realizar un análisis cromosómico.

Generalmente, los médicos estudian a los niños que no tienen signos de la pubertad a los 14 años de edad y a las niñas que no tienen signos de la pubertad a los 12 o 13 años, o que no han menstruado a los 15 o 16 años. Si por otra parte estos niños parecen sanos, lo más probable es que tengan un retraso constitucional. El médico puede optar por repetir la valoración de dichos adolescentes cada 6 meses para confirmar que la pubertad se inicia y progresa con normalidad.

En niñas con pubertad muy tardía debe descartarse amenorrea primaria.

Se puede realizar una resonancia magnética (RMN) para comprobar que no hay un tumor cerebral o una anomalía estructural en la hipófisis.

Tratamiento

  • Tratamiento de la causa

  • Terapia hormonal

El tratamiento de la pubertad tardía depende de su causa. Cuando la causa de la pubertad tardía es un trastorno subyacente, suele iniciarse la pubertad una vez se ha tratado el trastorno.

Un adolescente que por naturaleza presenta un desarrollo lento no necesita ningún tratamiento, pero si se siente considerablemente estresado por el retraso en el desarrollo o la ausencia de este, ciertos médicos administran en algún caso hormonas sexuales suplementarias para iniciar el proceso antes. El tratamiento es mucho más común en los niños.

Si los chicos no muestran signos de pubertad a la edad de 14 años, se debe suministrar un ciclo de testosterona de 4 a 6 meses de duración. A bajas dosis, la testosterona provoca el inicio de la pubertad, produce el desarrollo de algunas características masculinas (virilización) y no impide que los adolescentes lleguen a alcanzar su máxima altura potencial como adultos.

En las niñas, se pueden administra inicialmente dosis bajas de estrógenos mediante píldoras o parches cutáneos.

Las alteraciones genéticas no tienen curación, pero la terapia hormonal puede contribuir al desarrollo de las características sexuales.

Se puede necesitar cirugía para extirpar los tumores, y estos niños están en riesgo de hipopituitarismo.