Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Fatiga

Por Michael R. Wasserman, MD, Chief Medical Officer, Rockport Healthcare Services, Los Angeles, CA

La fatiga se produce cuando una persona siente una fuerte necesidad de descansar y tiene tan poca energía que le es difícil iniciar y mantener la actividad. Es normal después de un esfuerzo físico, estrés prolongado o falta de sueño. Sin embargo, cuando aumenta y se desarrolla después de actividades que anteriormente no provocaban fatiga, puede ser uno de los síntomas o incluso el primer síntoma de un trastorno.

Causas

La mayoría de enfermedades graves y muchas de las menores causan fatiga. Sin embargo, la mayor parte de estos trastornos causan otros síntomas más prominentes (por ejemplo, dolor, tos, fiebre o ictericia) por los que se debería consultar al médico. La presente explicación se centra, en cambio, en trastornos en los que la fatiga es el primer síntoma o el más grave.

Causas frecuentes

No hay una línea divisoria clara entre causas en función de la duración de la fatiga. Sin embargo, se cree que ciertas causas tienden a ser más comunes en función de cuánto ha durado la fatiga antes de buscar atención médica.

La fatiga reciente (dura menos de 1 mes) tiene muchas causas, pero las más comunes son las siguientes:

  • Efectos secundarios de los fármacos

  • Anemia

  • Estrés y/o depresión

En la fatiga prolongada (que dura de 1 a 6 meses), las causas más comunes son:

  • Diabetes

  • Glándula tiroidea hipofuncionante (hipotiroidismo)

  • Alteraciones del sueño (como apnea del sueño)

  • Cáncer

En la fatiga crónica (que dura más de 6 meses) las causas más comunes son:

  • Síndrome de fatiga crónica

  • Trastornos de la salud mental (como depresión)

  • Efectos secundarios de los fármacos

El síndrome de fatiga crónica (ver Síndrome de fatiga crónica) es un trastorno de causa desconocida que produce fatiga y algunos otros síntomas. No todos las personas que sufren fatiga sin un motivo aparente tienen el síndrome de fatiga crónica.

Causas menos frecuentes

Cesar el consumo de cocaína puede causar fatiga reciente grave. Otras causas menos comunes de fatiga prolongada o crónica incluyen hipoactividad de la glándula suprarrenal e hipoactividad de la glándula pituitaria.

Valoración

La fatiga puede ser muy subjetiva. La percepción de cada persona acerca de la fatiga varía, así como la forma de describirla. Además, existen pocos métodos para confirmar la fatiga de forma objetiva, o describir su gravedad. El médico suele iniciar la exploración tratando de distinguir la verdadera fatiga de otros síntomas que la persona pueda estar denominando así.

  • Debilidad: la debilidad (ver Debilidad) es la falta de fuerza muscular que dificulta la movilidad de los músculos afectados. Por lo general es un síntoma de un trastorno neurológico o muscular. Los trastornos como la miastenia grave y el síndrome de Eaton-Lambert pueden causar debilidad, que empeora con la actividad y que puede confundirse con la fatiga.

  • Dificultad respiratoria: las personas con dificultad respiratoria, como por ejemplo quienes sufren ciertos trastornos del corazón y de los pulmones, respiran trabajosamente al realizar una actividad (Dificultad respiratoria), pero no se sienten fatigadas cuando están en reposo.

  • Adormilamiento: la somnolencia excesiva (ver Insomnio y somnolencia diurna excesiva (SDE)) es un síntoma de la privación del sueño (que puede ser consecuencia de un estilo de vida determinado o producirse a causa de ciertos trastornos como rinitis alérgica, reflujo gastroesofágico, trastornos musculoesqueléticos dolorosos, apnea del sueño y trastornos graves de larga duración). Es frecuente bostezar y dar cabezadas durante el día. Sin embargo, muchas personas con fatiga tienen el sueño perturbado, por lo que los síntomas de la privación del sueño y de la fatiga pueden solaparse.

Signos de alarma

En las personas con fatiga, ciertos síntomas y características son motivo de preocupación, entre los que se incluyen:

  • Pérdida de peso involuntaria persistente

  • Fiebre crónica o sudores nocturnos

  • Nódulos linfáticos inflamados en todo el cuerpo

  • Debilidad muscular y/o dolor

  • Síntomas graves complementarios (por ejemplo, toser o vomitar sangre, heces con sangre o negras, dificultad respiratoria, hinchazón en el abdomen, confusión o pensamientos de suicidio)

  • Afectación de más de un sistema de órganos (por ejemplo, erupción más dolor y rigidez en las articulaciones)

  • Dolor de cabeza o pérdida de la visión, sobre todo con dolores musculares, en un adulto de edad avanzada

  • Edad avanzada (por ejemplo, mayores de 65 años)

Cuándo acudir al médico

Todas las personas se sienten fatigadas de vez en cuando, y no todos los casos de fatiga requieren una evaluación médica, en particular los que acompañan a una enfermedad aguda (como una infección aguda) o que desaparecen más o menos al cabo de una semana. Sin embargo, el cansancio que parece durar más tiempo o no tiene una explicación obvia debe ser evaluado.

Los adultos de edad avanzada con un dolor de cabeza nuevo o diferente o pérdida de la visión y las personas que tengan síntomas concurrentes graves deben acudir al médico de inmediato. Incluso si no tienen otros síntomas, los adultos de edad avanzada con fatiga deben consultar a su médico tan pronto como sea posible. Otras personas con otros signos de alarma deben ver a un médico en pocos días. Las personas que no tienen signos de alarma deben llamar a su médico, quien puede decidir la rapidez con que necesitan acudir a la consulta. Normalmente, un retraso de aproximadamente una semana no es perjudicial.

Actuación del médico

En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas del paciente y su historial médico. A continuación, realiza una exploración física. Los antecedentes clínicos y la exploración física a menudo sugieren la causa de la fatiga y las pruebas que pueden ser necesarias (ver Algunas causas comunes y características de fatiga prolongada o crónica).

Preguntas frecuentes:

  • Describir lo que se entiende por fatiga con la mayor precisión posible

  • ¿Cuánto tiempo ha durado la fatiga?

  • ¿Cuando se produce? (en relación con el descanso y la actividad)

  • ¿Qué otros síntomas se presentan (como fiebre, sudores nocturnos, o dificultad respiratoria)?

  • ¿Qué medidas la alivian o la empeoran?

  • ¿Cómo afecta a su trabajo y a sus actividades sociales?

En el caso de las mujeres, se les pregunta sobre su historial menstrual. Se pregunta a todas las personas acerca de la dieta, la ansiedad, la depresión y el consumo de alcohol y sustancias (incluyendo el uso de fármacos sin receta médica y de drogas recreativas).

A continuación, realiza una exploración física. Dado que muchos trastornos pueden causar fatiga, la exploración física es muy completa, sobre todo en personas con fatiga crónica. En particular, también se lleva a cabo un examen neurológico para evaluar la fuerza y el tono muscular, los reflejos, la marcha y el estado de ánimo y las capacidades cognitivas. Es más probable que los antecedentes clínicos y la exploración física permitan determinar la causa de la fatiga si esta es de aparición reciente, y también es más probable encontrar una causa cuando la fatiga es uno de los muchos síntomas presentes que cuando es el único. Cuando empeora con la actividad y disminuye con el reposo sugiere un trastorno físico.

Algunas causas comunes y características de fatiga prolongada o crónica

Causa

Características comunes*

Pruebas

Trastornos de la sangre o cáncer

Anemia

Disminución de la tolerancia al ejercicio, con una dificultad respiratoria mayor de la esperada durante la actividad

A veces palidez

Hemograma completo

Cáncer (como el cáncer de tracto digestivo, cáncer de pulmón, leucemia, linfoma, mieloma múltiple)

Hinchazón generalizada de los ganglios linfáticos, pérdida de peso y sudores nocturnos

Con mieloma múltiple, dolor en la parte lumbar de la espalda u otro dolor óseo, con frecuencia grave por la noche

Hemograma completo

Infecciones

Hepatitis crónica

En algunas ocasiones ictericia, pérdida de apetito y líquido en el abdomen

Análisis de sangre para determinar hasta qué punto está preservada la función hepática y para identificar el virus de la hepatitis

En ocasiones, biopsia hepática

Infección por citomegalovirus

Aumento del tamaño del bazo y de los ganglios linfáticos, fiebre y sudores nocturnos

A veces, análisis de sangre para detectar anticuerpos contra el citomegalovirus

Infección de las válvulas del corazón (endocarditis)

Fiebre y sudoración nocturnas

A veces, dolores articulares

Por lo general, aparece en personas que sufran soplos cardíacos o se inyecten drogas por vía intravenosa

Cultivos de muestras de sangre y ecocardiografía

VIH/sida

Fiebre, sudoración nocturna e infecciones frecuentes

A veces, dificultad para respirar, tos, diarrea y/o erupción

Prueba de detección del VIH

Mononucleosis

Dolor de garganta e inflamación de los ganglios, de aparición reciente

Análisis de sangre para detectar mononucleosis

Otras infecciones (por ejemplo, las neumonías fúngicas como la histoplasmosis, infecciones parasitarias o tuberculosis)

Fiebre, sudores nocturnos y pérdida de peso

A veces, tos, dificultad para respirar y expectoración de sangre

Las pruebas necesarias se determinan en función de la infección que parezca probable

Otros trastornos y causas

Nefropatía crónica

Disnea, dificultad respiratoria al acostarse que se alivia al erguirse (ortopnea), y/o hinchazón

Determinación de la función renal mediante análisis de sangre

Trastornos del tejido conjuntivo (por ejemplo, artritis reumatoide o lupus eritematoso sistémico [lupus])

Fiebre, sudoración nocturna, pérdida de peso, dolor en las articulaciones, erupción, y/o afectación de otros órganos (por ejemplo, efectos en el corazón o los pulmones)

Análisis de sangre para detectar anticuerpos anómalos

Mal estado físico

Un historial de falta de ejercicio o estar postrado en cama u hospitalizado

Solo un examen médico

Diabetes (a veces, otros síntomas a menudo más prominentes)

Sed excesiva, micción excesiva, aumento del apetito y aumento o pérdida de peso sin causa aparente

Medición del nivel de azúcar (glucosa) en la sangre después de que la persona ayune durante la noche y, a veces, pruebas de tolerancia a la glucosa

Fármacos: antidepresivos, antihistamínicos antiguos, antihipertensivos, diuréticos que causan bajos niveles de potasio en sangre, relajantes musculares, drogas recreativas y sedantes

Historial de tratamiento con un medicamento del que se conozca que causa fatiga

Solo un examen médico

Arteritis (temporal) de células gigantes (macrocélulas)

Dolor de cabeza, dolor en la mandíbula al masticar, dolor al peinarse, pérdida de la visión y/o dolores musculares en una persona mayor de 50 años

VSG y biopsia de la arteria temporal

Trastornos de salud mental: ansiedad, depresión, adicción a las drogas, trastorno de pánico o trastorno de somatización (síntomas físicos causados principalmente por la ansiedad)

Ansiedad, tristeza, pérdida de apetito y alteraciones del sueño sin causa aparente

Con el trastorno de somatización, preocupación excesiva por los síntomas físicos

Solo un examen médico

Esclerosis múltiple

La fatiga empeora con la exposición al calor

Síntomas anteriores de disfunción del sistema nervioso (por ejemplo, entumecimiento, pérdida de la coordinación y debilidad), en particular si la persona tuviera más de un episodio de síntomas

RMN del cerebro y/o de la médula espinal

Embarazo

Cese de los periodos menstruales, sensibilidad en los pechos, náuseas del embarazo e hinchazón abdominal

Prueba de embarazo

Trastornos del sueño

Somnolencia excesiva durante el día, despertares frecuentes, interrupciones de la respiración durante el sueño, dificultad para dormirse, sueño no reparador

Pruebas en laboratorio del sueño (polisomnografía)

Glándula tiroidea hipofuncionante (hipotiroidismo)

Incapacidad para tolerar el frío, aumento de peso, estreñimiento y piel gruesa

Análisis de sangre para la función tiroidea

Desnutrición

Pérdida de peso

A veces, pérdida del apetito, heces malolientes, dolor abdominal o una combinación de los anteriores

Exploración por un médico

Algunas veces, otras pruebas

Enfermedades de causa desconocida

Síndrome de fatiga crónica

Dolor de garganta, sueño no reparador, dificultades de concentración o con la memoria a corto plazo, dolores musculares, dolor en las articulaciones, dolores de cabeza y/o ganglios linfáticos sensibles en el cuello o en las axilas

Solo un examen médico

Fibromialgia

Dolor muscular y óseo de larga duración y generalizado en las zonas exteriores a las articulaciones, puntos gatillo, dolor abdominal, gases, distensión abdominal, estreñimiento o diarrea, cefaleas y ansiedad

Solo un examen médico

*Las características incluyen síntomas y los resultados de la exploración realizada por el médico. Las características que se mencionan son habituales, pero no siempre están presentes.

CBC = hemograma (complete blood count); VSG = velocidad de sedimentación globular; VIH = Virus de la inmunodeficiencia humana; RMN = resonancia magnética.

Pruebas complementarias

La necesidad de realizar pruebas complementarias depende de los antecedentes clínicos y la exploración física. Por ejemplo, si hay factores de riesgo, se realizan pruebas para detectar una infección por virus de la inmunodeficiencia humana y tuberculosis. Las pruebas para otras infecciones o cáncer generalmente se realizan solo cuando los resultados sugieren estas causas. En general, las personas que han sufrido fatiga durante mucho tiempo y aquellos con signos de alarma son más propensos a requerir pruebas.

Si no aparece ningún otro síntoma además de la fatiga, se realizarán algunos análisis de sangre comunes. Por ejemplo, es posible realizar un hemograma completo, análisis de sangre para medir la función del hígado, de la glándula tiroidea y del riñón, y un análisis de sangre denominado índice de sedimentación de eritrocitos, que sugiere la presencia de inflamación. Sin embargo, estos análisis no suelen revelar la causa.

Tratamiento

El tratamiento se dirige a la causa. Las personas con el síndrome de fatiga crónica o con fatiga sin una causa determinada pueden beneficiarse de la terapia física que incluya un incremento gradual del nivel de ejercicio, y de apoyo psicológico (por ejemplo terapia cognitivo-conductual).

Aspectos esenciales para las personas mayores

Aunque es normal que una persona disminuya el ritmo de actividad a medida que envejece, la fatiga no es normal. La fatiga es a menudo el primer síntoma de un trastorno en las personas de edad avanzada. Por ejemplo, el primer síntoma de una infección del tracto urinario en una mujer de edad avanzada puede ser la fatiga, en lugar de síntomas urinarios (como ardor al orinar, necesidad frecuente de orinar o sangre en la orina). Las personas de edad avanzada con neumonía pueden presentar fatiga antes de tener tos o fiebre. En las personas de edad avanzada, el primer síntoma de otros trastornos, como la arteritis de células gigantes, también puede ser la fatiga. Dado que una enfermedad grave puede llegar a ser evidente poco después de la aparición de fatiga repentina en las personas de edad avanzada, es importante determinar la causa de la fatiga lo más rápido posible.

Conceptos clave

  • La fatiga es un síntoma habitual.

  • La fatiga causada principalmente por un trastorno físico aumenta con la actividad y disminuye con el descanso.

  • Si un médico no encuentra resultados que sugieran una causa de fatiga, las pruebas no suelen ser útiles en la identificación de la causa.

  • Para que el tratamiento de la fatiga crónica resulte eficaz, se requieren trabajo y persistencia.

  • La fatiga en las personas de edad avanzada no es una parte normal del envejecimiento.

Recursos en este artículo