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Pérdida de peso involuntaria

Por Michael R. Wasserman, MD, University of Colorado Denver School of Medicine

La pérdida de peso involuntaria es aquella que se produce cuando una persona no está haciendo dieta o intentando perder peso. Dado que en cualquier persona se presentan ligeras oscilaciones de peso a lo largo del tiempo (por ejemplo, durante una enfermedad), los médicos no suelen comenzar a preocuparse hasta que se pierden más de 4 o 5 kg o, en personas más menudas, el 5% de su peso corporal. Esta pérdida de peso puede ser un signo de un trastorno físico o mental grave. Además de la pérdida de peso, pueden presentarse otros síntomas, como pérdida de apetito, fiebre, dolor o sudores nocturnos, causados por la enfermedad subyacente.

Causas

Muy a menudo, la pérdida de peso se debe a que la persona ingiere menos calorías de las que su cuerpo necesita. Es posible que consuma menos calorías porque su apetito ha disminuido o porque tiene un trastorno que impide que su tracto digestivo absorba nutrientes (malabsorción ver Malabsorción). Con menos frecuencia, las personas sufren un trastorno que les hace utilizar más calorías (por ejemplo, una glándula tiroidea hiperactiva). A veces, ambos mecanismos están involucrados. Por ejemplo, el cáncer tiende a disminuir el apetito, pero también aumenta el gasto calórico, lo que lleva a la pérdida de peso rápida.

Casi cualquier enfermedad prolongada que sea lo suficientemente grave puede provocar la pérdida de peso (por ejemplo, una insuficiencia cardíaca grave o un enfisema). Sin embargo, por lo general dichos trastornos ya se han diagnosticado cuando se produce la pérdida de peso; la presente explicación, en cambio, se centra en la pérdida de peso como primer signo de enfermedad. Las causas se pueden dividir en las de las personas cuyo apetito ha aumentado y las de las personas cuyo apetito ha disminuido.

En caso de aumento del apetito, las causas no reconocidas más comunes de pérdida de peso involuntaria son:

  • Hiperactividad de la glándula tiroidea (hipertiroidismo)

  • Diabetes no controlada

  • Trastornos que causan malabsorción

En caso de disminución del apetito, las causas no reconocidas más comunes de pérdida de peso involuntaria son:

  • Trastornos mentales (por ejemplo, depresión)

  • Cáncer

  • Efectos secundarios de los fármacos

  • Drogadicción

Valoración

La siguiente información puede ayudar a decidir si es necesaria la valoración de un médico y a saber qué esperar durante la evaluación.

Dada la gran cantidad de trastornos que pueden causar pérdida de peso involuntaria, por lo general el médico debe llevar a cabo una exploración muy completa.

Signos de alarma

En personas con pérdida de peso involuntaria, ciertos síntomas y características son motivo de preocupación, entre los que se incluyen:

  • Fiebre y sudoración nocturnas

  • Dolor óseo

  • Dificultad respiratoria, tos y expectoración de sangre

  • Sed excesiva y aumento de la micción

  • Dolor de cabeza, dolor en la mandíbula al masticar y/o alteraciones de la visión de nueva aparición (por ejemplo, visión doble, borrosa o puntos ciegos) en una persona de más de 50 años

Cuándo acudir al médico

Las personas con signos de alarma deben ver a un médico de inmediato. Las personas sin signos de alarma deben acudir al médico cuando sea posible, Las personas sin signos de alarma deben acudir al médico cuando sea posible, aunque un retraso aproximado de una semana no suele ser perjudicial.

Actuación del médico

En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas del paciente y su historial médico. A continuación, realiza una exploración física. Los antecedentes clínicos y la exploración física a menudo sugieren la causa de la pérdida de peso y las pruebas que pueden ser necesarias (ver Algunas causas frecuentes de pérdida de peso involuntaria y sus características).

En primer lugar, el médico pregunta a la persona afectada cuánto peso ha perdido y en qué periodo de tiempo, así como:

  • Los cambios en la talla de la ropa, el apetito y la ingesta de alimentos

  • Si tiene dificultad para tragar

  • Si los patrones intestinales han cambiado

  • Qué otros síntomas tiene, tales como fatiga, malestar general, fiebre y sudores nocturnos

  • Si tiene antecedentes de un trastorno que cause la pérdida de peso

  • Qué medicamentos está tomando, incluyendo los fármacos con o sin receta médica, si toma (y en caso afirmativo, cuáles son) drogas recreativas o productos hechos con hierbas.

  • Si ha sufrido algún cambio en su vida (por ejemplo, la pérdida de un ser querido, la pérdida de independencia o de trabajo, la pérdida de una rutina de alimentación común)

Durante la exploración física, los médicos miden las constantes vitales para determinar si existen fiebre, palpitaciones, respiración rápida o hipotensión arterial. La exploración física general es muy completa, ya que muchos trastornos pueden causar la pérdida de peso involuntaria. Se examinan el corazón, los pulmones, el abdomen, la cabeza y el cuello, los senos, el sistema nervioso, el recto (que incluye un examen de próstata para los hombres y pruebas de sangre oculta en heces), los genitales, el hígado, el bazo, los ganglios linfáticos, las articulaciones y la piel, y se evalúa el estado de ánimo.

Se mide el peso y se calcula el índice de masa corporal (ver Determinación del índice de masa corporal).

Algunas causas frecuentes de pérdida de peso involuntaria y sus características

Causa

Características comunes*

Pruebas

Hipoactividad de la glándula suprarrenal

Dolor abdominal, fatiga, áreas anómalas oscurecidas en la piel y mareos

Análisis de sangre

Alcoholismo

Antecedentes de consumo excesivo de alcohol

En los hombres, feminización, con pérdida de tejido muscular, disminución del vello de las axilas, piel suave y crecimiento del pecho

En hombres y mujeres, a veces un abdomen distendido debido a líquido (ascitis) y a manchas pequeñas de color púrpura en la piel (arañas vasculares)

Exploración por un médico

A veces, pruebas de función hepática y/o biopsia del hígado

Anorexia nerviosa

Miedo inapropiado a aumentar de peso en una mujer joven o una adolescente emaciadas, y falta de periodos menstruales normales

Solo un examen médico

Cáncer

A menudo, sudores nocturnos, fatiga y fiebre

A veces, dolor de huesos durante la noche u otros síntomas específicos de los órganos

Evaluación específica del órgano en cuestión

Depresión

Tristeza, fatiga, pérdida del deseo y/o el placer sexual, y trastornos del sueño

Solo un examen médico

Diabetes mellitus, tipo 1 (de aparición reciente o mal controlada)

Aumento del apetito

Sed excesiva y aumento de la micción

Medición de la cantidad de azúcar (glucosa) en la sangre

Fármacos

  • Abuso de drogas: anfetaminas, cocaína y opiáceos

  • Productos herbarios y productos sin receta médica: aloe, cafeína, cáscara sagrada, quitosano, cromo, diente de león, efedra, 5-hidroxitriptófano, garcinia, guaraná, la goma guar, glucomanano, diuréticos a base de hierbas, ma huang, piruvato, hierba de San Juan y yerba mate

  • Prescripción: los medicamentos antirretrovirales, los de quimioterapia para el cáncer, la digoxina, la exenatida, la levodopa, la liraglutida, la metformina, los AINE, los ISRS, el topiramato y la zonisamida

Antecedentes de uso

Exploración por un médico

En algunas ocasiones, retirada de la sustancia

Infecciones fúngicas (en los pulmones o en todo el cuerpo)

Fiebre, sudoración nocturna, fatiga, tos y falta de aliento

A menudo, antecedentes de vivir en o visitar una zona donde un hongo específico es común

Por lo general, cultivos y tinciones

A veces, análisis de sangre

En ocasiones, biopsia

Arteritis de células gigantes (temporal)

Dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de la mandíbula al masticar, fiebre y/o trastornos de la visión en una persona mayor de 50 años

Análisis de sangre

A veces, biopsia de la arteria temporal

Infecciones por gusanos en el tracto digestivo

Fiebre, dolor abdominal, distensión abdominal, flatulencias y diarrea

Por lo general, residir en un país en desarrollo o viajar a él.

Examen microscópico de las heces

VIH/sida

Fiebre, falta de aliento, tos, inflamación de los ganglios linfáticos en todo el cuerpo, diarrea e infecciones fúngicas.

Análisis de sangre

Enfermedades renales

Hinchazón de extremidades, fatiga, prurito y, en ocasiones, orina espumosa

Análisis de sangre y orina

Pérdida del gusto

Por lo general, factores de riesgo (por ejemplo, la disfunción del nervio craneal, el uso de ciertos medicamentos y el envejecimiento)

Solo un examen médico

Malabsorción

Diarrea, flatulencias y, a veces, heces grasosas o aceitosas

Análisis de heces

Problemas dentales

Dolor dental o gingival

Mal aliento, enfermedades gingivales y dientes que faltan y/o con caries

Solo un examen médico

Sarcoidosis

Tos y dificultad respiratoria (disnea)

Fiebre, fatiga e hinchazón de los ganglios linfáticos en todo el cuerpo

Radiografía de tórax

A veces, TC torácica

Biopsia

Infección de las válvulas del corazón (endocarditis bacteriana)

Fiebre, sudores nocturnos, dolor en las articulaciones, falta de aliento y fatiga

A menudo en personas con trastornos de las válvulas del corazón o que se inyectan drogas por vía intravenosa

Cultivos de sangre

Ecocardiografía

Hiperactividad de la glándula tiroidea (hipertiroidismo)

Aumento del apetito

Intolerancia al calor, sudoración, temblor, ansiedad, palpitaciones y diarrea

Análisis de sangre para evaluar la función tiroidea

Tuberculosis

Fiebre, sudoración nocturna, tos y expectoración de sangre

A veces, factores de riesgo (por ejemplo, la exposición a personas con tuberculosis o vivir en malas condiciones de habitabilidad)

Cultivo de esputo y citología

*Las características incluyen síntomas y los resultados de la exploración realizada por el médico. Las características que se mencionan son habituales, pero no siempre están presentes.

CT = tomografía computarizada; VIH = Virus de la inmunodeficiencia humana; AINE = fármacos anti-inflamatorios no esteroideos, OTC = medicamento de venta libre ("over-the-counter"); ISRS = inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina.

Pruebas complementarias

Los síntomas y los resultados de la exploración física sugieren la causa de la pérdida de peso en, aproximadamente, la mitad de las personas, incluyendo muchas a las que finalmente se les diagnostica un cáncer.

Las pruebas de cribado para detectar cánceres comunes (por ejemplo, la colonoscopia para el cáncer de colon o la mamografía para el cáncer de mama) se realizan a menudo. También se realizan otras pruebas en función de qué trastornos se sospechan. Cuando los antecedentes clínicos y la exploración física no sugieren causas específicas, algunos médicos llevan a cabo una serie de pruebas, incluyendo una radiografía de tórax, un análisis de sangre y de orina, para reducir el número de causas posibles. Después de realizar estas pruebas se hacen otras más específicas según sea necesario.

Si todos los resultados son normales, los médicos suelen revaluar a la persona al cabo de unos meses para ver si se han desarrollado nuevos síntomas o signos.

Tratamiento

Se trata el trastorno subyacente. Para ayudar a la persona afectada a comer más, los médicos a menudo prueban con medidas comportamentales, tales como animar a la persona a comer, ayudándole con la alimentación, proporcionando alimentos favoritos o de sabor fuerte y ofreciendo solo porciones pequeñas. Si las medidas de comportamiento son ineficaces, se puede probar con suplementos alimenticios de alta nutrición. La alimentación a través de un tubo insertado en el estómago es el último recurso, y vale la pena solo en ciertas situaciones específicas. Por ejemplo, la alimentación por sonda puede ser útil si una persona tiene un trastorno que puede curarse o resolverse con el tiempo, mientras que la alimentación por sonda puede no ser útil si una persona deja de comer debido a la enfermedad de Alzheimer grave.

Aspectos esenciales para las personas mayores

La incidencia de la pérdida de peso involuntaria aumenta con la edad, y a menudo alcanza el 50% entre los residentes de hogares de ancianos. Las personas de edad avanzada son más propensas a sufrir pérdida de peso involuntaria, ya que los trastornos que causan la pérdida de peso son más comunes en estas personas. También hay cambios normales relacionados con la edad que contribuyen a la pérdida de peso. Por lo general, muchos factores están involucrados.

Los cambios normales relacionados con la edad que pueden contribuir a la pérdida de peso son:

  • Disminución de la sensibilidad a ciertos mediadores estimulantes del apetito y aumento de la sensibilidad a ciertos mediadores inhibitorios

  • Disminución de la tasa de vaciamiento gástrico (prolongando la sensación de saciedad)

  • Disminución de la sensibilidad del gusto y del olfato

  • Pérdida de masa muscular (sarcopenia)

Además, el aislamiento social es común en las personas de edad avanzada, con lo que tiende a disminuirse la ingesta de alimentos. La depresión y la demencia son factores contribuyentes muy comunes, especialmente entre los residentes de hogares de ancianos. A menudo resulta difícil separar la contribución exacta de los factores específicos.

Las personas de edad avanzada pueden beneficiarse de los suplementos nutricionales. Sin embargo, los suplementos deben administrarse entre las comidas y antes de acostarse, ya que de lo contrario pueden reducir el apetito en las comidas. La ayuda a la hora de comer y comprar también puede ser útil para algunas personas.

Conceptos clave

  • La pérdida de peso involuntaria de más de 4 o 5 kg, o del 5% del peso corporal, durante un periodo de unos pocos meses es motivo de preocupación.

  • Las pruebas se realizan en función de los síntomas y de los resultados de la exploración física.

  • No suele ser necesario llevar a cabo un amplio rango de pruebas para identificar la causa de la pérdida de peso.

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