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Cocaína

Por Patrick G. O’Connor, MD, MPH, Yale University School of Medicine

  • La cocaína es un estimulante potente que aumenta el estado de alerta, provoca euforia y hace que la persona se sienta con mucha energía.

  • Las dosis elevadas pueden causar trastornos graves y potencialmente mortales, como ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares.

  • El diagnóstico puede confirmarse mediante un análisis de orina.

  • Los sedantes como el lorazepam, administrados por vía intravenosa, pueden aliviar muchos de los síntomas.

  • Se debe supervisar a las personas en proceso de abandonar el consumo de cocaína porque pueden tener pensamientos suicidas y requieren mucho apoyo para mantenerse libres del consumo.

La cocaína tiene efectos similares a los de las anfetaminas. Puede esnifarse, inyectarse directamente en una vena o calentarse para ser inhalada. Cuando se hierve con bicarbonato sódico, la cocaína se convierte en una base libre llamada crack. Al calentar el crack se obtienen vapores de cocaína que se pueden inhalar. La inhalación de cocaína a menudo se confunde con el hecho de fumarla, pero en realidad el crack no se quema. El crack provoca efectos casi de manera tan rápida como lo hace la cocaína administrada por vía intravenosa.

Los grandes consumidores y los que se inyectan la droga por vía intravenosa o la inhalan desarrollan dependencia con más frecuencia. Los consumidores ocasionales y los que esnifan la droga corren menor riesgo de dependencia. La cocaína puede contener excipientes, adulterantes y contaminantes que, al ser inyectados, pueden causar complicaciones como infecciones.

Síntomas

Efectos inmediatos

La cocaína produce un estado de alerta extremo, euforia y sensación de intensa energía cuando se inyecta en vena o se inhala. Estas sensaciones son menos intensas cuando se esnifa. Dado que los efectos de la cocaína pueden durar poco tiempo, los consumidores pueden inyectársela, fumarla o esnifarla cada 15 o 30 minutos. Los consumos elevados, a menudo efectuados durante varios días, ocasionan agotamiento y necesidad de dormir.

Complicaciones

La toxicidad aguda de la cocaína puede resultar mortal. La cocaína incrementa la tensión arterial y la frecuencia cardíaca y contrae los vasos sanguíneos; también puede alterar el ritmo cardíaco (arritmia). Los efectos de la cocaína sobre el corazón pueden ocasionar dolor torácico, ataque cardíaco (incluso entre deportistas jóvenes y sanos) o muerte súbita. También puede originar fallo renal, accidentes cerebrovasculares y problemas pulmonares.

Las dosis elevadas (sobredosis) pueden alterar la capacidad de juicio y causar temblores, nerviosismo extremo, convulsiones, alucinaciones, insomnio, delirios paranoicos, delirio y conductas violentas. Se presenta sudoración profusa y dilatación de las pupilas. Dosis muy elevadas pueden provocar un incremento de la temperatura corporal potencialmente mortal (hipertermia).

Efectos a largo plazo

Los consumidores habituales pueden desarrollar tolerancia a la droga, y necesitan una cantidad cada vez mayor para obtener los mismos efectos. El uso habitual puede lesionar la estructura que separa las fosas nasales (septum) y provocar úlceras que pueden llegar a requerir tratamiento quirúrgico. El consumo excesivo puede afectar las funciones mentales, incluidas la atención y la memoria.

Si una mujer consume cocaína durante el embarazo el feto tiene más predisposición a desarrollar ciertos problemas. Sin embargo, estas mujeres tienen normalmente otros muchos factores de riesgo que pueden afectar al feto, como el consumo de tabaco y alcohol, la mala alimentación y la falta de cuidados prenatales. Actualmente los médicos piensan que estos otros factores de riesgo tienen más importancia en los problemas que manifiesta el feto que el consumo de cocaína.

Síntomas de abstinencia

Las reacciones de abstinencia son cansancio extremo y depresión, lo opuesto a los efectos de la droga. Aumenta el apetito y aparecen problemas para concentrarse. Las ansias de suicidio surgen cuando el adicto deja de tomar la droga. Al cabo de varios días, cuando se han recuperado las fuerzas físicas y mentales, el adicto puede intentar suicidarse.

¿Sabías que...?

  • El consumo de cocaína puede originar muerte súbita.

Diagnóstico

El diagnóstico suele establecerse en función de los síntomas, en personas de las que se conoce que consumen cocaína. Los análisis de orina pueden detectar la presencia de dicha droga hasta 2 o 3 días después de su consumo.

Tratamiento

Tratamiento de emergencia

La cocaína es una droga de acción rápida, por lo que por lo general no es necesario el tratamiento de las reacciones adversas. Se administran benzodiazepinas (sedantes) como el lorazepam, por vía intravenosa, a quienes se encuentran muy agitados o con delirio, presentan convulsiones o sufren un aumento de la tensión arterial. Se pueden administrar nitratos y otros medicamentos antihipertensivos por vía intravenosa para disminuir la tensión arterial o la frecuencia cardíaca. La hipertermia también puede requerir tratamiento.

Desintoxicación y rehabilitación

Interrumpir el consumo de cocaína de larga evolución puede requerir supervisión constante porque es probable que la persona se vuelva depresiva y con tendencias suicidas; puede ser necesario ingresarla en un hospital o en un centro de tratamiento de toxicomanías. La psicoterapia es el método más eficaz para tratar una adicción a la cocaína. Existen numerosos grupos de autoayuda o líneas telefónicas de ayuda al consumidor de cocaína que proporcionan apoyo para permanecer libres del consumo de la droga.

A veces, los trastornos de salud mental habituales de los adictos a la cocaína, como la depresión, se tratan con los fármacos apropiados.

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