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Mal aliento

(Halitosis)

Por David F. Murchison, DDS, MMS, Clinical Professor, Department of Biological Sciences;Clinical Professor, The University of Texas at Dallas;Texas A & M University Baylor College of Dentistry

El mal aliento es un olor desagradable frecuente o persistente al respirar.

Otros olores del aliento

En algunas enfermedades se producen sustancias que son detectables cuando la persona afectada respira, pero estos olores no suelen ser intensos y no se consideran como halitosis. La insuficiencia hepática proporciona al aliento un olor «a ratón» y a veces a huevo podrido (sulfuroso). La insuficiencia renal hace que el aliento huela a orina o amoníaco. La diabetes grave descompensada hace que el aliento huela a quitaesmalte (acetona).

Causas

La mayoría de los casos de mal aliento están producidos por problemas en la boca. Las causas que contribuyen al mal aliento se enumeran en ver Algunas causas y características del mal aliento.

Causas frecuentes

Las causas más comunes de mal aliento son:

  • Enfermedades periodontales

  • Presencia de bacterias que causan mal olor en la lengua

  • Ciertos alimentos y bebidas alcohólicas

  • Consumo de tabaco

El mal aliento es causado con mayor frecuencia por la acción de ciertas bacterias de la boca sobre las partículas de comida retenida en la boca. Estas bacterias descomponen (fermentan) las partículas de los alimentos generando sustancias malolientes. Estas bacterias son más comunes en las personas que padecen enfermedades periodontales (como gingivitis y periodontitis) y en aquellos sujetos con falta de higiene oral.

Las enfermedades periodontales inflaman y destruyen las estructuras que rodean y sostienen las piezas dentales, como las encías y la capa externa de la raíz del diente, y son causadas principalmente por una acumulación de ciertas bacterias. Estas bacterias crecen en oquedades profundas que rodean los dientes. Tales bacterias también pueden crecer en la parte posterior de la lengua, incluso en personas que no tienen enfermedad periodontal. Estas bacterias también pueden crecer en exceso debido a una disminución en el flujo de saliva (causada por algunas enfermedades o el uso de ciertos fármacos, ver Sequedad de boca), o a una disminución de la acidez de la saliva.

Después de la digestión, los olores causados por ciertos alimentos o especias, como la cebolla o el ajo, pasan de la sangre a los pulmones. Los olores son luego exhalados y pueden ser desagradables a los demás. Por ejemplo, el olor a ajo se puede percibir en el aliento durante 2 a 3 horas después de que se come, mucho después de que haya desaparecido de la boca y el estómago. Estos olores no se pueden eliminar mediante la higiene bucal.

El mal aliento también es más frecuente entre los fumadores que entre los no fumadores.

Causas menos frecuentes

Las causas menos comunes de mal aliento incluyen:

  • Infecciones de los senos paranasales (sinusitis) o de los pulmones

  • Tumores malignos de las fosas nasales, la boca o la garganta

  • Cuerpo extraño en la nariz (generalmente en niños)

  • Halitosis imaginaria (halitosis psicógena)

Aunque se suele pensar que los trastornos gastrointestinales causan mal aliento, rara vez lo hacen porque el conducto muscular que conecta la garganta con el estómago (esófago) en condiciones normales está cerrado. El mal aliento no es causado por una mala digestión, ni indica cómo funcionan el sistema digestivo o el intestino de la persona afectada. Sin embargo, en raras ocasiones, pueden almacenarse restos de alimentos en una bolsa del esófago presente desde el nacimiento en algunas personas (divertículo de Zenker). Las partículas de los alimentos pueden descomponerse y generar un olor fétido.

El mal aliento imaginario se conoce como halitosis psicógena. Las personas afectadas creen que tienen mal aliento aunque en realidad no es así. Este problema puede ocurrir en personas que tienden a exagerar las sensaciones corporales normales o en aquellas que padecen un trastorno mental grave, como la esquizofrenia. Algunos sujetos con pensamientos obsesivos tienen una intensa sensación de sentirse sucios y creen que su aliento huele mal.

Valoración

El mal aliento rara vez requiere una evaluación inmediata por un médico o dentista. La siguiente información puede ayudar a decidir si es necesaria una valoración y a saber qué esperar durante ésta.

Signos de alarma

Ciertos síntomas y características son motivo de preocupación, como:

  • Fiebre

  • Esputos o secreción nasal con pus (purulentos)

  • Lesiones visibles o palpables en la boca

Cuándo acudir al médico

Las personas afectadas por fiebre, esputos o secreciones nasales purulentas, o que pueden haber inhalado un cuerpo extraño deben acudir al médico de inmediato. Aquellos que se descubran una lesión (una zona de apariencia anómala, como una mancha, un bulto, una zona distinta de las demás o una llaga) en la boca deben consultar con un dentista en unos días.

Las personas con mal aliento, pero sin signos de alarma y que por otra parte están sanos, deben consultar con un dentista cuando puedan.

Actuación del médico

En primer lugar, el dentista y el médico preguntan acerca de los síntomas de la persona y su historial médico. A continuación, realiza una exploración física. Los antecedentes clínicos y la exploración física a menudo sugieren la causa del mal aliento y las pruebas que pueden ser necesarias (ver Algunas causas y características del mal aliento).

La prueba del olfato es una parte útil del examen que puede ayudar a determinar si el mal olor proviene de la nariz o de una enfermedad sinusal frente a un trastorno de la boca o una enfermedad pulmonar. La persona exhala aproximadamente a unos 10 cm de distancia de la nariz del médico, primero a través de la boca cerrando firmemente la nariz con los dedos, y luego a través de la nariz con la boca cerrada. Si el olor es peor a través de la boca, la causa más probable se localizará en la boca. Si el olor es peor por la nariz, la causa más probable se encontrará en la nariz o en los senos paranasales. Si el olor es similar tanto por la nariz como por la boca, la causa más probable es que se origine en otra parte del cuerpo o en los pulmones. Si el examinador no puede decir dónde se origina la causa, se raspa la parte posterior de la lengua con una cuchara de plástico. Después de 5 segundos, se huele la cuchara. Si la cuchara tiene mal olor indica que el problema es probable que se deba a las bacterias de la lengua.

Algunas causas y características del mal aliento

Causa

Características comunes*

Pruebas

Trastornos de la boca (orales)

Bacterias en la parte posterior de la lengua

Raspado de la lengua de olor desagradable

Encías y dientes sanos

Exploración realizada por un dentista o un médico

Trastornos periodontales, como la gingivitis y la periodontitis

Durante la exploración se aprecia que las encías y los dientes están afectados

Personas con un historial de mala higiene bucal

Examen de un dentista

Tumores malignos de la boca (la mayoría se identifican durante la exploración del médico o del dentista mucho antes de que causen mal olor)

Por lo general se identifican durante el examen

Más comunes en las personas mayores, que a menudo tienen una larga historia de consumo de alcohol y/o tabaco

Biopsia, TC o RMN

Trastornos localizados fuera de la boca (extraorales)

Objeto extraño (cuerpo extraño) en la nariz

A menudo secreción nasal purulenta o sanguinolenta

El objeto se identifica durante la exploración

En general, en niños

Exploración por un médico

A veces, imágenes de diagnóstico

Tumores malignos de las vías nasales y de la parte superior de la garganta

Malestar al tragar

Exploración por un médico

Infecciones pulmonares, como un absceso pulmonar, bronquiectasias o una infección causada por la aspiración de un cuerpo extraño

Tos con esputos sanguinolentos o purulentos

Fiebres

Radiografía de tórax

Cultivos de esputo

A veces, TC o broncoscopia

Halitosis imaginaria (halitosis psicógena)

Olor desagradable no detectado por los demás

A menudo en personas que se sabe que exageran otras sensaciones corporales normales

Exploración por un médico

A veces, consulta con un psicólogo

infección sinusal

Secreción nasal purulenta

Dolor facial, dolor de cabeza, o ambos

Exploración por un médico

A veces TC

Regurgitación de alimento no digerido al acostarse o agacharse

Exploración radiológica mediante vídeo del tracto digestivo superior después de la ingestión de una papilla baritada

Sustancias ingeridas o inhaladas

Bebidas alcohólicas, ajo, cebolla, tabaco

Evidente con los antecedentes del paciente

Se diagnostica después de un examen médico que descarta otras causas

Exploración por un médico

Evitar la sustancia que se considera responsable para ver si los síntomas desaparecen

*Las características incluyen los síntomas y los resultados de la exploración realizada por un médico o un dentista. Las características que se mencionan son habituales, pero no siempre están presentes.

El olor generalmente es más evidente en la nariz que en la boca.

TC = tomografía computarizada; RMN = resonancia magnética nuclear.

Pruebas complementarias

La necesidad de pruebas depende de los antecedentes clínicos y la exploración física, en especial, si existen signos de alarma. Algunos profesionales especializados en el mal aliento disponen de equipos diagnósticos poco habituales, como monitores portátiles de sulfuro, cromatografía de gases y pruebas químicas para aplicar al raspado de la lengua. Este tipo de pruebas complementarias raras veces son necesarias excepto para la investigación médica.

El médico puede sugerir a los pacientes cuyos síntomas parecen estar relacionados con sustancias ingeridas o inhaladas que eviten las sustancias sospechosas durante un periodo de tiempo para ver si desaparecen los síntomas (prueba de evitación).

Tratamiento

  • Tratamiento de la causa

  • Higiene bucal y revisiones dentales regulares

Una vez realizado el diagnóstico se tratan las causas del mal aliento.

Las causas físicas pueden eliminarse o corregirse. Por ejemplo, se puede dejar de comer ajo, cebolla, otras comidas con olor fuerte y dejar de fumar. Si la causa es un problema en la boca, es necesario consultar con un dentista para limpieza y tratamiento de las enfermedades periodontales y de las caries. La persona afectada debe mejorar su rutina de higiene oral diaria, incluyendo el uso de hilo dental, el cepillado dental y el cepillado de la parte superior y posterior de la lengua con un cepillo de dientes o un raspador lingual. Se dispone también de enjuagues bucales y aerosoles, aunque estos tienen un beneficio limitado, ya que los efectos de la mayoría de estos productos no duran más de 20 minutos. Los alcohólicos en fase de recuperación deben utilizar enjuagues bucales sin alcohol (sin etanol).

Los pacientes con halitosis psicógena pueden necesitar una evaluación psiquiátrica.

Aspectos esenciales para las personas mayores

Las personas mayores son más propensas a recibir tratamiento con fármacos que causan sequedad de boca, lo que ocasiona dificultades con la higiene oral y, por tanto, a mal aliento aunque, salvo por esto, no son más propensas a tener halitosis. Además, los cánceres orales son más frecuentes con la edad y son más preocupantes entre los ancianos que entre pacientes jóvenes.

Conceptos clave

  • En la mayoría de los casos el mal aliento está producido por la fermentación de las partículas de alimentos ocasionada por las bacterias de la boca.

  • Trastornos localizados fuera de la boca pueden causar mal aliento, pero a menudo son reconocibles sobre la base de los hallazgos de la exploración realizada por un médico o un dentista.

  • El mal aliento no está causado por una mala digestión, ni es una indicación de cómo están funcionando el sistema digestivo o el intestino de la persona afectada.

  • Los efectos de los enjuagues bucales no perduran mucho tiempo.

Más información

Recursos en este artículo