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Acné

Por Karen McKoy, MD, MPH, Assistant Clinical Professor, Dermatology;Senior Staff, Harvard Medical School;Lahey Clinic Dermatology

El acné es una enfermedad cutánea frecuente que produce granos en la cara y en la parte superior del tronco.

  • La causa del acné es una acumulación de células cutáneas muertas, bacterias y sebo seco que obstruye los folículos pilosos.

  • En la piel se forman bultos (puntos negros o blancos), granos, quistes y a veces abscesos, generalmente en el rostro, el tórax, los hombros o la espalda.

  • Para diagnosticar el acné, se explora la piel.

  • Los tratamientos habituales consisten en antibióticos tópicos para el acné leve, antibióticos por vía oral para el acné moderado e isotretinoína oral para el acné grave.

El acné se debe a una interacción de las hormonas, el sebo y las bacterias, que tiene como resultado una inflamación de los folículos pilosos. El acné se caracteriza por diversos tipos de crecimientos anómalos (lesiones): puntos negros o blancos (comedones), granos, protuberancias superficiales con pus (pústulas), protuberancias profundas con pus (nódulos), quistes y a veces abscesos. Tanto los quistes como los abscesos son depósitos de pus, pero los abscesos son más grandes y profundos.

Las glándulas sebáceas, que secretan una sustancia aceitosa (sebo), están localizadas en la dermis, la capa central de la piel. Estas glándulas se encuentran unidas a los folículos pilosos. El sebo, junto con las células muertas cutáneas, pasa por las glándulas sebáceas y los folículos pilosos y sale a la superficie de la piel por los poros.

El acné se produce cuando una acumulación de sebo seco, células muertas y bacterias obstruye los folículos pilosos y bloquea el sebo que sale por los poros. Si el bloqueo es incompleto, aparece un punto negro (comedón abierto); si es completo, aparece un punto blanco (comedón cerrado). El folículo piloso bloqueado lleno de sebo provoca el sobrecrecimiento de la bacteria Propionibacterium acnes, que normalmente se encuentra en el folículo piloso. Esta bacteria descompone el sebo en sustancias irritantes para la piel. La inflamación resultante causa las erupciones cutáneas que se conocen comúnmente como granos de acné. Las inflamaciones profundas causan quistes y a veces abscesos.

El acné aparece principalmente durante la pubertad, cuando el incremento de los niveles hormonales, en especial de los andrógenos (como la testosterona), estimula las glándulas sebáceas, de manera que estas producen una cantidad excesiva de sebo. Por lo general, entre los 20 y los 25 años de edad aproximadamente, los niveles de hormonas se han reducido lo suficiente para que disminuya o desaparezca el acné. También existen otros trastornos que ocasionan cambios hormonales que favorecen la aparición del acné. Por ejemplo, puede aparecer con el ciclo menstrual en las mujeres jóvenes y desaparecer o empeorar sustancialmente durante el embarazo. El uso de ciertos medicamentos, en particular de corticoesteroides y esteroides anabolizantes, puede empeorar el acné o causar brotes. Ciertos cosméticos, limpiadores y lociones pueden agravarlo al obstruir los poros. La ropa demasiado apretada, la humedad elevada y el sudor pueden provocar acné. No está claro si los productos lácteos y las dietas de alto índice glucémico (ver Índice glucémico) contribuyen al acné.

Dado que el acné varía en intensidad en la mayoría de las personas, empeorando o mejorando, es difícil señalar los factores que pueden causar un brote. El acné a menudo empeora en invierno y mejora en verano, tal vez por los efectos antiinflamatorios de la luz solar. No obstante, no existe relación entre el acné y lavarse poco la cara, masturbarse, mantener relaciones sexuales o comer alimentos concretos (por ejemplo chocolate o alimentos grasos o picantes).

¿Sabías que...?

  • No existe relación entre el acné y lavarse poco la cara, masturbarse, mantener relaciones sexuales o comer alimentos concretos.

Síntomas

La mayor parte del acné aparece en la cara, pero también es frecuente en los hombros, la espalda y la parte superior del tórax. Generalmente, el uso de esteroides anabolizantes causa acné en los hombros y la parte superior de la espalda.

Hay tres niveles de gravedad del acné: leve, moderado y grave. Sin embargo, incluso el acné moderado puede ser angustioso, sobre todo en los adolescentes, para quienes cada grano representa un desafío estético.

Comparación entre el acné leve y el acné grave

Los afectados por acné leve tienen solo unos cuantos (menos de 20) puntos negros o blancos no inflamados o un número moderado de granitos levemente irritados. También pueden aparecer pústulas, que parecen pápulas con la parte superior amarilla. Los puntos negros aparecen como pequeños bultitos de color carne con el centro oscuro. Los puntos blancos tienen un aspecto similar, pero sin el centro oscuro. Las pápulas son un poco molestas y tienen un centro blanco rodeado por una pequeña zona de piel enrojecida.

Los afectados por acné moderado tienen más comedones, granos y pústulas.

Las personas con acné grave tienen un gran número de comedones, pápulas y pústulas o acné quístico (profundo). En el acné quístico aparecen cinco o más quistes, que son nódulos grandes, rojos, dolorosos y llenos de pus, que pueden unirse bajo la piel y formar abscesos mayores y supurantes.

El acné leve no suele dejar cicatrices. Sin embargo, apretar los granos o intentar abrirlos aumenta la inflamación y la profundidad de la lesión, y con ello es más probable la formación de cicatrices. Los quistes y los abscesos del acné grave se rompen a menudo y, después de su curación, normalmente dejan cicatrices. Las cicatrices pueden ser agujeros diminutos y profundos (cicatrices de punzón de hielo), marcas más anchas de profundidad variable o grandes indentaciones irregulares. Las cicatrices del acné duran toda la vida y en algunos casos suponen una fuente de problemas psicológicos.

El acné conglobata es la forma más grave de acné y causa cicatrices importantes y otras complicaciones derivadas de los abscesos.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la exploración de la piel. Se buscan determinados síntomas, como comedones, para confirmar la presencia de acné y no de otra enfermedad de la piel, como la rosácea. Tras la confirmación del diagnóstico, la gravedad del acné se clasifica como leve, moderada o grave según el número y el tipo de lesiones.

Pronóstico

El acné de cualquier gravedad por lo general se reduce de forma espontánea entre los 20 y los 25 años de edad, pero algunas personas, normalmente mujeres, tienen acné después de los 40 años de edad. Algunos adultos desarrollan lesiones de acné leves, individuales y ocasionales. El acné causa estrés emocional en adolescentes y provoca aislamiento social. A veces puede ser necesario el asesoramiento profesional.

Tratamiento

El cuidado general del acné es muy simple. Las áreas afectadas deben lavarse cuidadosamente con un jabón suave una o dos veces al día. Los jabones antibacterianos o abrasivos, las almohadillas de alcohol y el frotamiento frecuente no proporcionan beneficio adicional alguno y pueden irritar aún más la piel. Los cosméticos deben ser a base de agua, pues los productos muy grasos empeoran el acné. Aunque no hay restricciones de alimentos específicos (por ejemplo, pizza o chocolate), debe seguirse una dieta sana y equilibrada (ver Necesidades nutricionales). Pueden considerarse una dieta de bajo índice glucémico y la moderación de la ingestión de leche si el tratamiento para el acné se muestra ineficaz.

¿Sabías que...?

  • Lavarse y frotarse de manera vigorosa puede irritar la piel y empeorar el acné.

Al margen de estas medidas habituales, el tratamiento del acné depende de su gravedad. Para el acné leve está indicado un tratamiento simple, con el menor riesgo de efectos secundarios. El acné más grave o el que no responde al tratamiento preliminar necesita medidas adicionales. Un plan de tratamiento debe incluir siempre la educación, el apoyo y la opción más práctica para el afectado. Es posible que se tenga que visitar a un especialista.

Acné leve

Los fármacos utilizados para tratar el acné leve se aplican sobre la piel (fármacos tópicos). Actúan mediante la eliminación de las bacterias (antibióticos) o bien mediante el secado y la abertura de los poros.

El fármaco tópico más habitual para los puntos negros y blancos es la tretinoína, que es muy eficaz, pero irrita la piel y la vuelve más sensible a la luz solar. Por lo tanto, este fármaco se utiliza con precaución, al principio con aplicaciones poco frecuentes y en bajas concentraciones, que pueden aumentarse gradualmente. Las personas que no toleran la tretinoína reciben adapaleno, tazaroteno, ácido azelaico y ácido glicólico o salicílico.

Las que también tienen inflamación (con granos o pústulas) reciben tretinoína combinada con peróxido de benzoilo, un antibiótico tópico o ambos. Los dos antibióticos tópicos prescritos con mayor frecuencia son la clindamicina y la eritromicina. El peróxido de benzoilo está disponible con o sin receta médica. Se puede utilizar ácido glicólico en lugar de tretinoína, o de manera concomitante.

Las cremas tradicionales de venta sin receta que contienen ácido salicílico, resorcinol o azufre, actúan secando los granos y causan una leve descamación.

Un profesional puede retirar los puntos negros y blancos con unos instrumentos denominados extractores y agujas estériles.

Se pueden administrar antibióticos orales (como tetraciclina, minociclina, doxiciclina y eritromicina) a las personas que tienen un acné tan extenso que no puede controlarse con medicamentos tópicos.

Acné moderado

El acné moderado se trata habitualmente con antibióticos tomados por vía oral (por la boca). Los antibióticos habituales son la tetraciclina, la doxiciclina, la minociclina y la eritromicina. A menudo se combina un tratamiento tópico con un antibiótico oral. Hace falta tomar antibióticos durante unas 12 semanas para lograr los máximos beneficios. Si es posible, se interrumpe el uso de antibióticos y se utilizan solo tratamientos tópicos para mantener el control. Dado que el acné puede reaparecer tras un tratamiento a corto plazo, puede ser necesario continuarlo durante meses o años. Las mujeres que toman antibióticos durante mucho tiempo a veces desarrollan infecciones vaginales por hongos que pueden precisar tratamiento.

Acné grave

En los casos más graves de acné, cuando los antibióticos no funcionan, el mejor tratamiento es la isotretinoína por vía oral. Este medicamento, relacionado con el fármaco tópico tretinoína, es el único que potencialmente cura el acné. Sin embargo, la isotretinoína puede tener serios efectos secundarios: puede lesionar al feto en desarrollo, por lo que las mujeres que la toman deben adoptar medidas anticonceptivas estrictas para evitar quedar embarazadas. También pueden presentarse otros efectos secundarios menos graves. El tratamiento suele durar de 16 a 20 semanas. Si fuera necesario repetirlo, no debe reiniciarse antes de 4 meses como mínimo.

Otros tratamientos para el acné son útiles en ciertos casos. Los anticonceptivos orales, por ejemplo, pueden ser beneficiosos en mujeres con acné grave que empeora durante su periodo menstrual. Este tratamiento requiere más de 6 meses de administración para que se observen resultados.

En ocasiones, los nódulos grandes inflamados o los abscesos se tratan inyectando corticoesteroides en su interior. También puede practicarse una incisión en el nódulo o absceso para drenarlo.

El tratamiento de las cicatrices del acné grave depende de su forma, profundidad y localización. Las cicatrices independientes de cualquier profundidad pueden cortarse de raíz y luego coser las dos partes de piel para unirlas. Las cicatrices amplias con hendiduras mejoran estéticamente mediante un procedimiento denominado subcisión, en el cual se realizan pequeños cortes bajo la piel hasta liberar la cicatriz tisular. Esta técnica permite a la piel recobrar sus contornos normales. Las cicatrices superficiales múltiples pueden tratarse con descamación química (peeling) o con láser (ver Uso de láser para tratar problemas cutáneos). La dermoabrasión, un procedimiento que consiste en frotar la superficie de la piel con un instrumento metálico abrasivo y desprender la capa superior, también puede ser útil para eliminar las cicatrices pequeñas. En ocasiones las cicatrices se tratan inyectando sustancias como colágeno, grasa o algunos materiales sintéticos. Estas sustancias levantan el área cicatrizada para dejarla al nivel del resto de la piel. Estas inyecciones son temporales y deben repetirse cada pocos años.

Fármacos utilizados para tratar el acné

Fármaco

Algunos efectos secundarios

Comentarios

Destruyen las bacterias (aplicación tópica)

Clindamicina

Diarrea (rara)

Debe evitarse en las personas con enfermedad inflamatoria intestinal

Eritromicina

Bien tolerada

Desarrollo frecuente de resistencia bacteriana

Peróxido de benzoilo

Piel seca

Puede decolorar la ropa y el cabello

Reacciones alérgicas (raras)

Especialmente eficaz cuando se combina con eritromicina o clindamicina

Destapan los poros (aplicación tópica)

Tretinoína

Piel irritada

Hipersensibilidad de la piel a la luz solar

Empeoramiento aparente del acné al empezar el tratamiento con tretinoína; incluso pueden pasar de 3 a 4 semanas antes de que se note mejoría

Se requiere el uso de ropa protectora y filtro solar durante la exposición al sol

Debe evitarse su uso durante el embarazo

Tazaroteno

Piel irritada

Hipersensibilidad de la piel a la luz solar

Empeoramiento aparente del acné al empezar el tratamiento con tazaroteno; a veces pueden pasar de 3 a 4 semanas antes de que se note mejoría

Se requiere el uso de ropa protectora y filtro solar durante la exposición al sol

Causa defectos en el feto, es obligatorio extremar las precauciones contra embarazos

Adapaleno

Leve enrojecimiento, ardor y aumento de la sensibilidad a la luz solar

Es tan eficaz como la tretinoína, pero menos irritante

Se requiere el uso de ropa protectora y filtro solar durante la exposición al sol

Ácido azelaico

Puede aclarar la piel

Mínima irritación

Puede usarse solo o con tretinoína

Debe utilizarse con cuidado en pieles más oscuras debido a que puede aclararlas

Ácido glicólico

Escozor

Irritación leve

Producto de venta libre presentado en forma de crema, loción o solución, utilizado junto con productos de prescripción médica

Ácido salicilico

Escozor

Irritación leve

Producto de venta libre presentado en forma de lavado, peeling, máscara o loción utilizado de manera concomitante a los productos con prescripción médica

Destruyen las bacterias (administrados por vía oral)

Tetraciclina

Posible hipersensibilidad de la piel a la luz solar

De bajo coste y segura, pero debe tomarse con el estómago vacío

Se requiere el uso de ropa protectora y filtro solar durante la exposición al sol

Doxiciclina

Posible hipersensibilidad de la piel a la luz solar

Se requiere el uso de ropa protectora y filtro solar durante la exposición al sol

Minociclina

Cefaleas

Mareos

coloración de la piel

Es el antibiótico más eficaz, pero el más caro

Eritromicina

Malestar gástrico

Frecuentemente, desarrollo de resistencia bacteriana a la eritromicina

Destapan los poros (administrados por vía oral)

Isotretinoína

Posibles trastornos en el desarrollo fetal

Posible efecto sobre las células sanguíneas, el hígado y los niveles de lípidos (triglicéridos y colesterol)

Sequedad ocular, labios fisurados y sequedad de las membranas mucosas

Dolor o rigidez de las articulaciones grandes y de la zona lumbar con dosis altas

Asociada a cuadros de depresión, pensamientos suicidas, intentos de suicidio y (raras veces) suicidios consumados

No está clara la asociación con la aparición de enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa) o con su empeoramiento

Para mujeres sexualmente activas se requiere una prueba de embarazo antes de iniciar el tratamiento con isotretinoína y mensualmente mientras están siguiendo el tratamiento, además del uso de dos métodos de anticoncepción o abstinencia sexual, a partir del mes anterior al inicio del tratamiento con el fármaco, durante su transcurso y hasta un mes después de terminarlo

Se requieren análisis de sangre para comprobar si el fármaco está afectando las células sanguíneas, el hígado o los niveles de lípidos

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