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Diagnóstico de trastornos cutáneos

Por Robert J. MacNeal, MD, Maine Medical Center

Se pueden identificar muchos trastornos cutáneos mediante una simple exploración visual. Para el diagnóstico se analiza el tamaño, la forma, el color y la localización de la anomalía, y se comprueba la presencia o ausencia de otros síntomas o signos. Con el fin de examinar la distribución de una alteración cutánea, se suele pedir al afectado que se desvista completamente, aunque solo haya notado anomalías en una pequeña zona de la piel.

Biopsia

Algunas veces deberá practicarse una biopsia, en la cual se extirpa una pequeña porción de piel para examinarla al microscopio. Para este simple procedimiento, generalmente se insensibiliza una pequeña zona de piel con anestesia local y, mediante un bisturí (escalpelo), tijeras, hoja de afeitar (denominada biopsia por raspado) o un instrumento de corte redondo (denominada biopsia en sacabocados) se extrae una porción de piel de un tamaño diferente según el tipo de lesión, la localización y el tipo de pruebas que deben practicarse.

Raspado

Si se sospecha una infección por hongos o sarna (ver Sarna), el médico puede hacer un raspado cutáneo. Durante esta prueba, el médico raspa un poco de material de la piel, como una escama, y lo examina al microscopio. A veces se aplican al material productos químicos o tinciones especiales.

Cultivo

Si se sospecha la presencia de una infección, puede enviarse una muestra del material del raspado (como por ejemplo una raspadura de piel) a un laboratorio, donde la muestra se coloca en un medio de cultivo (una sustancia que estimula el crecimiento de los microorganismos). Si la muestra contiene bacterias, hongos o virus, crecen en el cultivo y pueden, entonces, identificarse.

Luz de Wood

Cuando se considera la posibilidad de que se trate de ciertas infecciones cutáneas, se realiza una exploración con luz de Wood. La piel se ilumina con luz ultravioleta (también conocida como luz negra) en un cuarto oscuro. La luz ultravioleta hace que algunos hongos o bacterias desprendan un resplandor brillante. La luz acentúa también el pigmento de la piel (melanina), por lo que las anomalías de pigmentación, como el vitíligo (ver Vitíligo), son más visibles.

Prueba de Tzanck

La prueba de Tzanck se hace para ayudar al diagnóstico de ciertas enfermedades causadas por virus, como el herpes simple y el herpes zóster. Cuando estas enfermedades están activas, producen pequeñas ampollas. Durante una prueba de Tzanck, el médico elimina la parte superior de una ampolla con una cuchilla afilada y luego raspa la ampolla con un bisturí para obtener líquido. La muestra se examina al microscopio después de aplicarle tinciones especiales.

Diascopia

La diascopia se realiza para poder observar los cambios de color que se producen cuando se aplica presión a la piel. Durante esta prueba, el médico presiona un portaobjetos de microscopio contra una lesión para ver si palidece (se blanquea) o, por el contrario, cambia de color. Ciertos tipos de lesiones palidecen, mientras que otros no lo hacen. Algunas lesiones cutáneas, como las causadas por sarcoidosis, (ver Sarcoidosis), adquieren un color de gelatina de manzana cuando se realiza esta prueba.

Pruebas cutáneas

Cuando se sospecha que la causa de una erupción puede ser una reacción alérgica, se llevan a cabo pruebas cutáneas, tales como la prueba de uso, la del parche, la de punción (prick test) o prueba cutánea inmediata, y la intradérmica.

La prueba de uso, en la que se aplica la sustancia de la que se sospecha lejos de la zona donde se produjo originalmente la erupción (generalmente en el antebrazo), es eficaz cuando puede deberse a perfumes, champús u otras sustancias presentes en el hogar.

En el método del parche, se colocan sobre la piel (generalmente en la parte superior de la espalda), cubiertas con esparadrapo, una serie de pequeñas muestras de sustancias causantes de una reacción, denominadas alérgenos, de los que se sospecha que puedan ser los causantes o que lo son frecuentemente; las muestras se mantienen en el mismo lugar durante cierto tiempo. La piel de debajo de los parches se evalúa 48 horas después de haber retirado los parches, y luego otra vez a las 96 horas. Con frecuencia la piel tarda varios días en producir una reacción visible. Si una sustancia produce un color rojo característico, por lo general una erupción cutánea con picor, significa que probablemente se es alérgico a ella. A veces las sustancias producen una irritación que no es una reacción alérgica auténtica.

En la prueba de punción o prueba cutánea inmediata, se coloca una gota del extracto de la sustancia de la que se sospecha que pueda ser la causante sobre la piel. Se pincha o se perfora la gota con una aguja para introducir una cantidad muy pequeña de la sustancia en la piel, que queda bajo observación por si aparecen enrojecimiento, ronchas o ambos, lo que generalmente ocurre en 30 minutos.

En la prueba cutánea intradérmica, se inyectan bajo la piel pequeñas cantidades de una sustancia. Luego se vigila la zona en busca de enrojecimiento e inflamación, lo que indica una reacción alérgica.

Aunque no es habitual, la prueba de punción y las pruebas intradérmicas pueden causar una reacción alérgica grave, conocida como anafilaxis (ver Reacciones anafilácticas), potencialmente mortal. Por lo tanto, solamente un profesional de la salud capacitado para desempeñar este tipo de pruebas puede llevarlas a cabo.

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