Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Trastorno por estrés postraumático (TEPT)

Por John H. Greist, MD, Clinical Professor of Psychiatry;Distinguished Senior Scientist, University of Wisconsin School of Medicine and Public Health;Madison Institute of Medicine

El trastorno por estrés postraumático (TEPT) se caracteriza por la presencia de recuerdos recurrentes e intrusivos referentes a un acontecimiento traumático. Recuerdos recurrentes que duran más de 1 mes y que comienzan durante los 6 meses posteriores al evento.

  • Los acontecimientos que amenazan la vida de las personas o que provocan lesiones graves pueden originar un malestar duradero e intenso.

  • Las personas afectadas pueden revivir el acontecimiento, tener pesadillas y evitar aquello que les recuerde lo ocurrido.

  • El tratamiento puede incluir psicoterapia (terapia de apoyo y de exposición) y administración de antidepresivos.

Los acontecimientos traumáticos que suponen una amenaza para la vida o que provocan lesiones graves pueden afectar a las personas durante un largo periodo de tiempo. La persona afectada puede experimentar el acontecimiento directamente (por ejemplo, cuando resulta gravemente herida) o indirectamente (por ejemplo, cuando es testigo de un asesinato o se entera de que un amigo o familiar cercano ha experimentado un evento traumático). El miedo intenso, la indefensión, o el terror experimentado durante el acontecimiento traumático pueden incluso llegar a obsesionar a la persona.

Entre las situaciones que pueden conducir al desarrollo de un trastorno por estrés postraumático se encuentran:

  • Combatir en una guerra

  • Experimentar o presenciar una agresión sexual o física

  • Experimentar un desastre, ya sea natural (por ejemplo un huracán) o debido a la acción humana (por ejemplo un grave accidente de automóvil)

El trastorno por estrés postraumático afecta a casi el 9% de la población en algún momento de su vida, incluyendo la infancia (ver Trastornos de estrés agudo y postraumático en niños y adolescentes). Presenta una prevalencia anual cercana a un 4%. Muchas personas que presenciaron o experimentaron sucesos traumáticos, como los veteranos de guerra y quienes han sido víctimas de violaciones u otros actos violentos, desarrollan un trastorno por estrés postraumático.

El trastorno por estrés postraumático dura más de 1 mes. Puede ser una continuación de un trastorno por estrés agudo o bien aparecer por separado hasta 6 meses después del evento.

El trastorno crónico por estrés postraumático puede persistir durante años, aunque suele perder intensidad con el tiempo, incluso sin tratamiento. No obstante, algunas personas quedan gravemente discapacitadas debido a este trastorno.

Síntomas

En el trastorno por estrés postraumático aparecen diferentes tipos de síntomas:

  • Síntomas de intrusión (el acontecimiento traumático invade repetidamente y de manera incrontrolada el pensamiento de la persona afectada)

  • Evitación de todo lo que pueda recordarles el acontecimiento traumático

  • Efectos negativos sobre el pensamiento y el estado de ánimo

  • Cambios en las reacciones y el estado de alerta

Síntomas de intrusión

La persona afectada presenta de manera frecuente recuerdos no deseados que rememoran el hecho traumático. También son frecuentes las pesadillas en relación con el acontecimiento traumático. Con mucha menos frecuencia, se vuelven a vivir los acontecimientos como si estuvieran ocurriendo en realidad (escenas retrospectivas), en lugar de limitarse a ser recordados. Por ejemplo, unos fuegos artificiales ruidosos pueden desencadenar un flashback que haga revivir la situación de estar en combate, haciendo que la persona busque refugio o se tire al suelo para protegerse. La persona afectada puede perder por completo la percepción del entorno en que se encuentra realmente.

A menudo las personas experimentan una intensa angustia física o emocional cuando se exponen a un acontecimiento o a una situación que les recuerda el trauma original. Ejemplos de estas situaciones son los aniversarios del suceso traumático, la visión de un arma con la que se ha sido golpeado durante un atraco y navegar en una embarcación cuando anteriormente se ha vivido una situación con peligro de ahogamiento.

Síntomas de evitación

Los afectados evitan constantemente todo aquello que les recuerde el trauma, ya sean actividades, situaciones o personas. Por ejemplo, pueden evitar entrar en un parque o en un edificio de oficinas donde fueron agredidos o pueden evitar hablar con personas de la misma raza que su agresor. Incluso pueden intentar evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el suceso traumático.

Efectos negativos sobre el pensamiento y el estado de ánimo

Las personas afectadas pueden ser incapaces de recordar partes importantes del evento traumático (amnesia disociativa), o bien

sentirse emocionalmente aturdidas o desconectadas de quienes las rodean. Es frecuente la depresión y la disminución o falta de interés hacia actividades que antes resultaban gratificantes.

Los afectados piensan de manera distorsionada en el hecho traumático que han experimentado, lo que les puede llevar a culparse a sí mismos o a los demás por lo ocurrido. Los sentimientos de culpabilidad son habituales. Por ejemplo, pueden sentirse culpables por el hecho de haber sobrevivido cuando otros perdieron la vida. Es posible que sientan solo emociones negativas, como miedo, horror, ira o vergüenza, y sean en cambio incapaces de sentir felicidad, satisfacción o amor.

Cambios en las reacciones y el estado de alerta

Las personas afectadas pueden tener dificultad para dormir o para concentrarse.

Pueden mostrarse además excesivamente pendientes de cualquier señal de peligro o sobresaltarse fácilmente.

Pueden mostrar una menor capacidad para controlar sus reacciones, lo que resulta en un comportamiento imprudente o en ataques de ira.

Otros síntomas

Algunas personas llevan a cabo actividades rituales para ayudar a reducir su ansiedad. Por ejemplo, una persona que ha sido agredida sexualmente puede bañarse repetidas veces para tratar de eliminar la sensación de estar sucia.

Diagnóstico

  • Evaluación de un médico, en base a criterios específicos

Los médicos diagnostican un trastorno por estrés postraumático cuando:

  • La persona ha estado expuesta directa o indirectamente a un evento traumático.

  • Los síntomas han estado presentes durante 1 mes o más.

  • Los síntomas provocan un malestar significativo o afectan de manera manifiesta el funcionamiento normal de la persona.

  • Las personas afectadas presentan algunos síntomas de cada tipo asociado con el trastorno de estrés postraumático (síntomas de intrusión, síntomas de evitación, efectos negativos sobre el pensamiento y el estado de ánimo, y cambios en el estado de alerta y las reacciones).

Los médicos también deben comprobar que los síntomas no sean consecuencia del uso de un fármaco o de otro trastorno.

Tratamiento

  • Psicoterapia, especialmente la terapia de exposición

  • Terapia con fármacos

El tratamiento consiste en psicoterapia (en especial la terapia de exposición) y terapia farmacológica.

Psicoterapia

En la terapia de exposición (ver ¿Qué es la terapia de exposición?), el terapeuta pide a la persona afectada que imagine que se encuentra en situaciones o con personas que evita porque las asocia con el trauma. Por ejemplo, puede pedir a la persona afectada que imagine que visita el parque donde fue agredida. El terapeuta también ayuda a los afectados a volver a imaginar el propio evento traumático. Puesto que a menudo existe una elevada ansiedad asociada a los recuerdos traumáticos, la psicoterapia de apoyo desempeña un papel especialmente importante en el tratamiento. El terapeuta demuestra abiertamente su empatía y su simpatía al reconocer el dolor emocional, tranquiliza a las personas acerca de la validez o legitimidad de su respuesta al suceso, al tiempo que les ayuda a afrontar sus recuerdos (como una forma de terapia de exposición). También les enseña métodos para controlar la ansiedad, lo que permite modular e integrar los recuerdos dolorosos dentro de su personalidad. La terapia de exposición incluye también evitar que las personas realicen cualquiera de los rituales que han desarrollado.

Si la persona se siente culpable por haber sobrevivido, la psicoterapia puede ayudarla a entender y cambiar sus pensamientos negativos y distorsionados.

La terapia de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR, por sus siglas en inglés) es una forma de terapia de exposición. En esta terapia, la persona afectada sigue el movimiento del dedo del terapeuta con los ojos mientras imagina que está expuesta al trauma. Algunos expertos piensan que los propios movimientos oculares ayudan a la desensibilización, pero es probable que esta terapia funcione principalmente debido a la exposición, no a los movimientos oculares en sí.

Terapia con fármacos

Los antidepresivos, en particular los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) resultan especialmente eficaces.

La prazosina (que también se utiliza para tratar la hipertensión arterial) puede ayudar a reducir el número de pesadillas.

Se ha intentado el uso de muchos otros fármacos, como los que estabilizan el estado de ánimo (por ejemplo, el valproato) o los que se administran para tratar los trastornos psicóticos, pero su eficacia no está demostrada.