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Introducción a los trastornos de ansiedad

Por John H. Greist, MD, Professor Emeritus, Psychiatry;Distinguished Senior Scientist, University of Wisconsin School of Medicine and Public Health;Madison Institute of Medicine

Los trastornos de ansiedad comportan la existencia de un estado crónico de angustia, con fluctuaciones en su curso, cuya gravedad no se corresponde a la esperada por las circunstancias personales.

  • Los trastornos de ansiedad pueden provocar síntomas como sudoración, sensación de falta de aire, mareos, aumento de la frecuencia cardíaca, temblores y conductas de evitación de determinadas situaciones.

  • El diagnóstico de estos trastornos se realiza generalmente según los criterios específicos establecidos por la comunidad médica.

  • La terapia farmacológica, la psicoterapia o la combinación de ambas, resultan eficaces en el tratamiento de la mayoría de los casos.

La ansiedad es una respuesta normal a una amenaza o una situación de estrés psicológico, que ocasionalmente puede experimentar cualquier persona a lo largo de su vida. Está relacionada con la sensación de miedo y cumple una importante función en la supervivencia. Cuando alguien tiene que afrontar una situación peligrosa, la ansiedad induce una respuesta de lucha o huida. Esta respuesta proporciona al cuerpo, a través de distintos cambios fisiológicos como el incremento del flujo sanguíneo en los músculos y en el corazón, la energía y la fuerza necesarias para afrontar situaciones amenazantes para la vida, como huir de un animal agresivo o enfrentarse a un atracador. Sin embargo, la ansiedad se considera patológica cuando aparece en momentos inoportunos, de manera frecuente o es de tal intensidad y duración que interfiere en el desarrollo de la actividad habitual de la persona.

Los trastornos de ansiedad son más frecuentes que cualquier otra clase de trastorno mental y se cree, por ejemplo, que afectan aproximadamente al 15% de los adultos en el caso de Estados Unidos. Sin embargo, en muchas ocasiones no son identificados como tales ni por las personas que los padecen ni por los profesionales de la salud, de ahí que pocas veces sean tratados.

¿Cómo afecta la ansiedad al rendimiento?

Los efectos de la ansiedad sobre el rendimiento de una persona se pueden representar mediante una curva. A medida que el nivel de ansiedad aumenta, la eficiencia del rendimiento aumenta de forma proporcional, pero solo hasta cierto punto. A partir de ese punto, si la ansiedad sigue aumentando, la eficiencia del rendimiento disminuye. Antes del máximo de la curva, la ansiedad se considera adaptativa, porque ayuda a la persona a prepararse para una crisis y mejorar su actividad global. Más allá del máximo de la curva, la ansiedad se considera inadaptativa, ya que produce angustia y perjudica el desempeño de las actividades globales de la persona.

Causas

Las causas de los trastornos de ansiedad no se conocen completamente, pero se cree que pueden estar implicados diversos factores: genéticos (incluyendo antecedentes familiares), ambientales (como el hecho de experimentar un suceso traumático o sufrir estrés), el propio carácter y el estado físico. Un trastorno de ansiedad puede desencadenarse como una respuesta al estrés ambiental, por ejemplo ante la ruptura de una relación importante o la exposición a un desastre que amenaza la vida de la persona. El trastorno de ansiedad aparece cuando la respuesta al estrés es desproporcionada o cuando la persona se ve desbordada por los acontecimientos. Por ejemplo, algunas personas encuentran estimulante hablar en público; otras, en cambio, temen hacerlo, y ante tales situaciones experimentan ansiedad, miedo, sudoración, temblores y aumento de la frecuencia cardíaca. Pueden incluso llegar a evitar hablar en un pequeño grupo.

La ansiedad también puede deberse a la existencia de un trastorno orgánico o al consumo de algún medicamento o droga (ver Ansiedad inducida por trastornos orgánicos o por consumo de sustancias). Por ejemplo, la hiperactividad de la glándula tiroidea o de las glándulas suprarrenales, así como la existencia de un tumor que secreta hormonas (denominado feocromocitoma), pueden causar ansiedad. Entre los fármacos y las drogas que también pueden causarla se encuentran los corticoesteroides, la cocaína, las anfetaminas, la efedrina y en ocasiones la cafeína si se consume en cantidades abundantes. Las situaciones de abstinencia de alcohol o de ciertos fármacos sedantes también pueden producir síntomas de un trastorno de ansiedad. La demencia puede ser la causa más frecuente de ansiedad entre la población anciana.

La ansiedad suele ser una característica familiar. Los médicos creen que esta tendencia a la ansiedad puede ser en parte hereditaria, pero también es probable que tenga un componente aprendido al vivir con personas ansiosas.

¿Sabías que...?

  • Los trastornos de ansiedad constituyen los trastornos mentales más frecuentes.

  • Las personas con trastorno de ansiedad presentan un riesgo más elevado de depresión que el resto de la población.

Síntomas

La ansiedad puede aparecer de manera repentina, como en el caso de la angustia, o gradual, en el transcurso de minutos, horas o días. La duración de la ansiedad es muy variable, de pocos segundos hasta varios años. Además varía en intensidad, desde una inquietud apenas perceptible hasta una verdadera crisis de angustia (ver Crisis de angustia y trastorno de angustia), durante el cual la persona puede experimentar sensación de ahogo o de falta de aire, mareos, aumento de la frecuencia cardíaca y temblores.

Los trastornos de ansiedad pueden provocar un intenso malestar e interferir significativamente en la vida habitual de la persona, a veces de manera tal que conducen a la aparición de una depresión (ver Depresión). De hecho, el riesgo de padecer depresión es al menos dos veces mayor en las personas con trastornos de ansiedad (con excepción de algunas fobias muy específicas, como el miedo a las arañas) que en la población general. Por lo general, el trastorno de ansiedad evoluciona antes de la depresión.

Diagnóstico

El diagnóstico de un trastorno de ansiedad se basa fundamentalmente en los síntomas. La capacidad de tolerar la ansiedad varía entre las personas, de modo que puede resultar complicado determinar cuándo existe una alteración en la respuesta normal de ansiedad. En general, los médicos emplean criterios específicos basados en la existencia de síntomas y en la exclusión de otras posibles causas.

Los médicos suelen interrogar acerca de la existencia de antecedentes familiares con síntomas parecidos. Los antecedentes familiares de trastorno de ansiedad (excepto en el caso del trastorno por estrés postraumático, que está relacionado con la vivencia de un acontecimiento determinado) pueden ayudar a establecer el diagnóstico. El médico también realiza una exploración física y diversas pruebas diagnósticas, como analíticas sanguíneas, con el objeto de detectar enfermedades que puedan provocar síntomas de ansiedad.

Tratamiento

Es importante la precisión diagnóstica ya que los tratamientos difieren en función del trastorno de ansiedad de que se trate. Además, es necesario distinguir entre la existencia de trastornos de ansiedad y la de aquellos otros trastornos de la salud mental que incluyen síntomas de ansiedad, y que requieren enfoques terapéuticos distintos. La terapia farmacológica y la psicoterapia (como la terapia cognitivo-conductual), ambas en combinación o empleadas de manera aislada, pueden reducir de manera significativa el malestar de la persona y la disfunción asociada.

Fármacos utilizados para el tratamiento de los trastornos de ansiedad

Fármaco

Usos

Algunos efectos secundarios

Comentarios

Benzodiazepinas

Alprazolam

Clordiazepóxido

Clonazepam

Clorazepato

Diazepam

Lorazepam

Oxazepam

Trastorno de ansiedad generalizada

Trastorno de angustia

Fobias

Somnolencia, alteraciones de la coordinación, tiempo de reacción retrasado

Puede producir fármacodependencia

Tipo de fármaco ansiolítico más frecuentemente utilizado

Promueve la relajación mental y física mediante la reducción de la actividad nerviosa que desarrolla el cerebro

Comienza a hacer efecto rápidamente, a veces, en menos de una hora

Las personas con adicción al alcohol no deben utilizarlo.

Buspirona

Trastorno de ansiedad generalizada

Mareo y dolor de cabeza

No produce somnolencia ni interacciones con el alcohol

No produce fármacodependencia

Puede tardar varias semanas en empezar a actuar

Antidepresivos*

Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (como el escitalopram)

Inhibidores de la recaptación de la serotonina y noradrenalina (como la duloxetina y la venlafaxina)

Inhibidores de la monoaminaoxidasa

Antidepresivos tricíclicos (como la clomipramina)

Trastorno de ansiedad generalizada

Trastorno de angustia

Fobias

Trastorno obsesivo-compulsivo

Trastorno por estrés postraumático

*No todos los antidepresivos que aparecen en la lista son eficaces para todos los usos que se enumeran.

Recursos en este artículo