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Amnesia disociativa

Por David Spiegel, MD, Professor, Jack, Lulu and Sam Willson, Stanford School of Medicine

La amnesia disociativa es la amnesia originada por un acontecimiento traumático o estresante, que produce una incapacidad para recordar información personal importante.

  • Las personas tienen lagunas en su memoria, que pueden abarcar desde minutos hasta décadas de su vida.

  • Una vez realizadas las pruebas convenientes para descartar otras posibles causas, los médicos diagnostican el trastorno en función de los síntomas.

  • Para rellenar las lagunas de memoria, se emplean técnicas de recuperación de memoria que incluyen la hipnosis y las entrevistas facilitadas con fármacos.

  • La psicoterapia ayuda a la persona afectada a lidiar con las experiencias que desencadenaron el trastorno.

La amnesia es la incapacidad total o parcial para recordar experiencias recientes o lejanas del pasado. Cuando se debe a una alteración psicológica más que a una alteración orgánica, recibe el nombre de amnesia disociativa.

En la amnesia disociativa, la pérdida de memoria suele afectar a la información que forma parte del conocimiento consciente rutinario o de la memoria autobiográfica:

  • ¿Quién soy?

  • ¿A dónde voy?

  • ¿Con quién he hablado?

  • ¿Qué he hecho, dicho, pensado o sentido?

Frecuentemente, se trata de información sobre acontecimientos traumáticos o estresantes, como haber sufrido abusos durante la infancia. A veces la información, pese a estar olvidada, continúa influyendo en el comportamiento. Por ejemplo, aunque una mujer que fue violada en un ascensor no pueda recordar ningún detalle del asalto, evita los ascensores y no está dispuesta a entrar en ellos.

El trastorno es más frecuente entre las mujeres que entre los hombres y por lo general lo sufren personas que han experimentado o presenciado acontecimientos traumáticos, como maltratos físicos o abusos sexuales, violaciones, guerras, genocidios, accidentes, desastres naturales o la muerte de un ser querido.

La amnesia disociativa puede persistir durante algún tiempo después del acontecimiento traumático. En ocasiones, las personas parecen recuperar la memoria de manera espontánea. A menos que sean confirmados por otra persona u otras pruebas, es difícil definir la certidumbre y la exactitud con la que tales recuerdos reflejan acontecimientos reales del pasado.

Síntomas de amnesia disociativa

El síntoma más frecuente es la pérdida de memoria.

La pérdida de memoria puede estar relacionada con cualquiera de los aspectos siguientes:

  • Un acontecimiento o acontecimientos concretos o un período de tiempo concreto, como los meses o años en los que se han sufrido abusos sexuales durante la infancia o los días pasados en combate (amnesia localizada)

  • Sólo ciertos aspectos de un acontecimiento o sólo ciertos acontecimientos, durante un período de tiempo (amnesia selectiva)

  • La identidad personal y toda la historia de vida, incluyendo en ocasiones habilidades e información sobre el mundo bien asentadas (amnesia generalizada)

  • La información sobre una categoría específica, como toda la información sobre una persona en particular o sobre su familia (amnesia sistematizada)

  • Cada nuevo acontecimiento a medida que se produce (amnesia continua)

La amnesia generalizada es muy poco frecuente. Es más frecuente entre los veteranos de guerra, las personas que han sido agredidas sexualmente y las personas que sufren estrés o conflictos extremos. Por lo general, comienza de repente.

Puede que la amnesia no aparezca inmediatamente después de un acontecimiento traumático o estresante. Pueden pasar horas, días o más tiempo hasta que aparece.

Poco después de acontecer esta pérdida de memoria, algunas personas pueden manifestar confusión. Algunas personas están muy angustiadas. Otras se muestran extrañamente indiferentes.

La mayoría de las personas con amnesia disociativa tienen una o más lagunas en su memoria. Estas lagunas o incapacidad para recordar acontecimientos de la vida abarcan por lo general desde unos pocos minutos a horas o días, pero también pueden abarcar periodos de años, décadas o incluso toda la vida. La mayoría de las personas no son conscientes de que tienen lagunas en la memoria (o solo son conscientes de ello en parte). Solo adquieren consciencia de ello pasado un tiempo, cuando los recuerdos reaparecen o cuando son confrontadas con la evidencia de cosas que han hecho pero que no logran recordar.

Las personas afectadas tienen dificultades para establecer y mantener relaciones.

Algunas personas experimentan imágenes retrospectivas, como ocurre en el trastorno por estrés postraumático (TEPT). Es decir, reviven los acontecimientos como si estuvieran sucediendo realmente y no son conscientes de su historia personal posterior, por ejemplo que sobrevivieron al trauma. Las imágenes retrospectivas pueden alternar con amnesia de lo que sucedió durante la imagen retrospectiva. Algunas personas con amnesia disociativa desarrollan TEPT después, sobre todo cuando se dan cuenta de los acontecimientos traumáticos o estresantes que desencadenaron su amnesia.

Algunas personas también pueden presentar síntomas generales, como fatiga, debilidad o problemas de sueño. La depresión y las conductas suicidas y otras conductas autodestructivas (como el abuso de sustancias y el comportamiento sexual imprudente) son frecuentes. El riesgo de comportamientos suicidas puede aumentar cuando la amnesia remite de forma súbita y la persona se siente abrumada por los recuerdos traumáticos.

En raras ocasiones, las personas con una forma extrema de amnesia disociativa se marchan repentinamente de su casa durante un período de tiempo. Durante este tiempo, no consiguen recordar parte o la totalidad de su pasado, incluyendo quiénes son (su identidad). Estos episodios se denominan fugas disociativas.

Diagnóstico de la amnesia disociativa

  • Evaluación por un médico

  • En algunas ocasiones, pruebas para descartar otras posibles causas de estas alteraciones

El diagnóstico se basa principalmente en los síntomas. También se realiza una exploración física para descartar causas neurológicas de la amnesia, como la demencia. En ocasiones hay que realizar pruebas para excluir otras causas de la amnesia. Las pruebas son las siguientes:

  • Resonancia magnética nuclear (RMN) o tomografía computarizada (TC) del cerebro para descartar tumores u otros trastornos estructurales del cerebro

  • Electroencefalografía (EEG) para descartar un trastorno convulsivo

  • Análisis de sangre para detectar la presencia de toxinas y fármacos para descartar, por ejemplo, el consumo de drogas recreativas o ilegales

También se realiza un examen psicológico. Algunos tests psicológicos específicos ayudan a caracterizar y a obtener una mejor comprensión de las experiencias disociativas y, por consiguiente, al desarrollo de un plan de tratamiento adecuado.

Pronóstico

A veces los recuerdos vuelven rápidamente, como puede ocurrir cuando se separa a la persona de la situación traumática o estresante (por ejemplo un combate). En otros casos, la amnesia, particularmente en personas con fuga disociativa, persiste durante un largo período de tiempo. Los síntomas pueden disminuir a medida que las personas envejecen.

La mayoría de las personas recuperan lo que parecen ser sus recuerdos olvidados y resuelven los conflictos causantes de la amnesia. Sin embargo, algunas personas nunca logran romper las barreras que les impiden reconstruir su pasado perdido.

Tratamiento de la amnesia disociativa

  • Un ambiente de apoyo

  • A veces técnicas de recuperación de la memoria (como la hipnosis)

  • Psicoterapia

Ambiente de apoyo

Los médicos inician el tratamiento procurando que las personas se sientan seguras y respaldadas, por ejemplo, ayudándolas a evitar posteriores traumas. Si aparentemente no existe una razón urgente para que la persona recupere la memoria de un acontecimiento doloroso, este tratamiento de apoyo puede ser todo lo que se necesita. La persona puede recordar poco a poco los recuerdos perdidos.

Técnicas de recuperación de la memoria

En aquellos casos en que los acontecimientos olvidados no logran recordarse o en los que existe una necesidad urgente de recuperar dichos recuerdos, las técnicas de recuperación de la memoria suelen tener éxito. Entre estos factores se incluyen los siguientes:

  • Hipnosis

  • Entrevistas facilitadas con fármacos (entrevistas que se llevan a cabo tras la administración de un sedante, como un barbitúrico o una benzodiazepina, por vía intravenosa)

La hipnosis y las entrevistas facilitadas con fármacos se emplean para reducir la ansiedad asociada al periodo afectado por la amnesia y para penetrar o eludir las defensas que las personas amnésicas crean como protección ante el recuerdo de experiencias dolorosas o conflictos.

Sin embargo, los médicos deben tener cuidado para evitar sugerir lo que debe ser recordado (creando así un recuerdo falso) o para evitar causar una ansiedad muy intensa. Además, los recuerdos que se recuperan mediante estas técnicas pueden ser imprecisos y se suele requerir la confirmación de otras personas o de otras fuentes de información. Por ello, antes de proceder a la realización de la hipnosis o de la entrevista facilitada con fármacos, los médicos advierten de la probabilidad de que los recuerdos recuperados mediante estas técnicas no sean exactos y les piden su consentimiento para efectuarlas.

La recuperación de la mayor extensión posible de acontecimientos olvidados contribuye a restablecer la continuidad de la identidad y de la conciencia personal.

Psicoterapia

Una vez que la amnesia ha remitido, la psicoterapia continuada ayuda a las personas a hacer lo siguiente:

  • Comprender el acontecimiento traumático o los conflictos que han causado el trastorno

  • Buscar la manera de resolverlos

  • Evitar una futura traumatización, si es posible

  • Seguir adelante con su vida