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Introducción a los trastornos somáticos y trastornos relacionados

Por Joel E. Dimsdale, MD, Professor Emeritus, Department of Psychiatry, University of California, San Diego

Los síntomas somáticos y los trastornos relacionados son trastornos de la salud mental caracterizados por estar enfocados principalmente en síntomas físicos (somáticos), que causan angustia significativa y/o interfieren con el funcionamiento diario.

La mayoría de trastornos mentales se caracterizan por la presencia de síntomas mentales. Es decir, la persona tiene pensamientos, estados de ánimo y/o comportamientos inusuales o inquietantes. Sin embargo, en los trastornos somatomorfos, la principal preocupación de la persona son los síntomas físicos (somáticos, de la palabra griega soma para el cuerpo), como el dolor, la debilidad, la fatiga, las náuseas u otras sensaciones corporales. La persona puede sufrir o no un trastorno médico que causa los síntomas o que contribuye a su aparición. Sin embargo, cuando está presente un trastorno médico, la persona responde a este en exceso.

Cuando experimentan síntomas físicos, todas las personas reaccionan a nivel emocional. Sin embargo, las personas con un trastorno somatomorfo tienen pensamientos, sentimientos y comportamientos excepcionalmente intensos en respuesta a sus síntomas. Para distinguir un trastorno de una reacción normal cuando uno se siente enfermo, las respuestas deben ser lo suficientemente intensas como para causar malestar significativo a la persona (y a veces a los demás) y/o hacer que a la persona le sea difícil funcionar en su vida diaria.

Las diferentes respuestas que presentan los individuos definen el trastorno específico que sufren, como:

  • En el trastorno de conversión aparecen síntomas físicos que se asemejan a los de algunos trastornos del sistema nervioso (ver Trastorno de conversión).

  • En el trastorno facticio (ver Trastorno facticio impuesto a uno mismo), la persona pretende tener síntomas sin razón externa aparente (por ejemplo, para poder faltar justificadamente al trabajo).

  • En el trastorno de ansiedad por enfermedad (ver Trastorno de ansiedad por enfermedad), la persona está excesivamente preocupada por la posibilidad de sufrir o llegar a sufrir una enfermedad grave.

  • A veces, las actitudes o los comportamientos pueden tener un efecto negativo sobre una enfermedad que ya padezca la persona (ver Factores psicológicos que afectan a otras enfermedades).

  • En el trastorno somatomorfo (ver Trastorno somatomorfo), los síntomas afectan, inquietan y preocupan constantemente a la persona y/o la llevan a visitar al médico con mucha frecuencia.

Como las personas que sufren uno de estos trastornos piensan que tienen síntomas físicos, tienden a acudir a un médico en lugar de acudir a un profesional de la salud mental.

Los niños también pueden padecer estos trastornos (ver Introducción a los trastornos de la salud mental en los niños).

El tratamiento varía en función del tipo de trastorno sufrido por la persona, pero suele incluir psicoterapia.

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