Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Trastorno de ansiedad por enfermedad

Por Joel E. Dimsdale, MD, Professor Emeritus, Department of Psychiatry, University of California, San Diego

El trastorno de ansiedad por enfermedad es la preocupación por sufrir o contraer un trastorno grave.

  • La persona está tan preocupada por estar enferma o por poder estarlo que puede angustiarse mucho y llegar a tener dificultades para funcionar en la vida diaria.

  • El diagnóstico se establece cuando la persona continúa preocupándose por sufrir o llegar a sufrir un grave trastorno después de que una valoración exhaustiva haya descartado la presencia de trastornos graves.

  • Una relación con un médico de confianza que ofrezca apoyo puede ayudar, así como una terapia cognitivo-conductual.

El trastorno de ansiedad por enfermedad (hipocondría) suele comenzar en los primeros años de la edad adulta y parece afectar por igual a hombres y mujeres.

La persona puede llegar a sentirse ansiosa en exceso porque malinterpreta síntomas físicos insignificantes o funciones corporales normales (como la conciencia del latido cardíaco).

Síntomas

La persona está tan preocupada por la idea de que está enferma o puede enfermar que se angustia y es incapaz de funcionar con normalidad. Como resultado, pueden deteriorarse las relaciones personales y el desempeño laboral.

Las personas afectadas pueden presentar síntomas físicos o bien no presentarlos. Si la persona presenta síntomas físicos, está más preocupada por lo que estos podrían significar (es decir, un trastorno grave) que por los propios síntomas. Si realmente hay un trastorno físico, su ansiedad es desproporcionada respecto a la gravedad del trastorno.

Algunas personas se autoexaminan en repetidas ocasiones. Por ejemplo, pueden comprobar su pulso varias veces para ver si su ritmo cardíaco es regular. Se asustan fácilmente por nuevas sensaciones corporales. Algunas personas buscan atención médica con frecuencia. Otras se sienten demasiado angustiadas para buscarla.

La enfermedad ocupa un lugar central en su vida y monopoliza su conversación con los demás. Investigan ampliamente el trastorno que piensan que pueden sufrir. Se alarman fácilmente por la presencia de una enfermedad, incluso en otras personas.

Buscan repetidamente que sus familiares, amigos y médicos les tranquilicen. Cuando el médico trata de tranquilizarles (por ejemplo, diciéndoles que los resultados de la exploración y las pruebas son normales), a menudo piensan que no se está tomando en serio sus síntomas. Entonces se sienten todavía más ansiosos. A menudo, su preocupación interminable es frustrante para los demás, lo que da lugar a relaciones tensas. Las personas afectadas pueden tender a evitar situaciones que podrían provocarles más estrés (como visitar a familiares enfermos). También pueden evitar actividades que temen que puedan poner en peligro su salud (como el ejercicio).

El trastorno de ansiedad por enfermedad tiende a ser crónico. Puede remitir y luego reaparecer. Algunas personas se recuperan.

Diagnóstico

Los médicos sospechan la presencia del trastorno cuando la persona en cuestión muestra una ansiedad excesiva acerca de si sufre o no un trastorno grave. El médico lleva a cabo una exploración completa para determinar si existe un trastorno orgánico. También evalúan la presencia de depresión u otros trastornos de salud mental. El diagnóstico se confirma cuando la persona continúa estando ansiosa durante 6 meses o más después de que la valoración médica haya descartado posibles trastornos o haya identificado un trastorno leve que no justifica el nivel de ansiedad.

Tratamiento

Una relación de apoyo y de confianza con un médico atento es beneficiosa, sobre todo si se programan visitas regulares. Si los síntomas no remiten de manera suficiente, puede ser conveniente la derivación a un psiquiatra u otro profesional de la salud mental para su valoración y tratamiento, sin prescindir del seguimiento del médico de atención primaria.

Puede ser eficaz el tratamiento con inhibidores de la recaptación de serotonina, una de las familias de fármacos antidepresivos. La terapia cognitivo-conductual también puede ayudar.