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Callos y callosidades

Por Kendrick Alan Whitney, DPM, Temple University School of Podiatric Medicine

Los callos son bultos de piel endurecida, en forma de cono, que se forman frecuentemente en la superficie superior de los dedos más pequeños del pie, especialmente sobre una articulación. Las callosidades, también llamadas durezas o duricias, son engrosamientos planos y algo redondeados de la piel, localizados en la planta del pie.

Los callos y las callosidades suelen estar causados por fricción y presión, particularmente al utilizar zapatos estrechos o mal ajustados. El dedo en martillo y otras deformidades de los dedos de los pies provocan con frecuencia el desarrollo de callos en la parte superior o en la punta de los dedos. Las callosidades suelen formarse debajo de la bola del pie a causa de posiciones defectuosas del pie y de una mala distribución del peso. Entre los síntomas se incluyen una sensación generalizada de quemazón o, a veces, un dolor intenso en un área específica. Las personas con diabetes y pérdida de sensibilidad al tacto sufren mayor riesgo de desarrollar úlceras e infecciones en la zona de la callosidad o el callo si estos no se tratan.

El tratamiento suele consistir en la extirpación mediante el raspado con un bisturí. Después de este procedimiento, se aplica un parche almohadillado, que puede ser de varios tipos (por ejemplo, de fieltro o de tela suave de algodón), para eliminar la presión en la zona que está curándose. Los dispositivos como plantillas ortopédicas u otras plantillas con relleno y almohadillas de apoyo para los metatarsianos ayudan a reducir la presión causada por la formación de callosidades bajo la bola del pie. Vaciar mediante un hueco una zona determinada del calzado, por debajo del área dolorida, también ayuda a reducir la presión y el dolor.

Si el aporte sanguíneo a la zona afectada es escaso, es posible que no sea aconsejable extirpar quirúrgicamente el tejido muerto. En este caso, puede ser necesario y beneficioso utilizar zapatos especiales que reducen la presión sobre la zona afectada.