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Entesopatía del tendón de Aquiles

Por Kendrick Alan Whitney, DPM, Associate Professor, Department of Biomechanics, Temple University School of Podiatric Medicine

La entesopatía del tendón de Aquiles es un dolor localizado en el lugar en el que el tendón de Aquiles se une a la parte posterior del calcáneo.

  • La persona afectada suele sentir dolor en la zona posterior del talón cuando camina.

  • El diagnóstico incluye una exploración física del tendón.

  • Los estiramientos, las férulas nocturnas y las cuñas para levantar los talones pueden ayudar.

La causa es un estiramiento crónico del tendón de Aquiles en su lugar de unión al calcáneo. La contractura y el acortamiento de los músculos de la pantorrilla provocados por el sedentarismo y el sobrepeso o por un ejercicio excesivo aumentan el riesgo. En ocasiones, quienes sufren de entesopatía del tendón de Aquiles tienen artritis en otras partes del cuerpo (espondiloartritis).

Suele sentirse dolor al caminar, en la zona posterior del talón por debajo de la parte superior del zapato.

Diagnóstico

  • Exploración por un médico

El diagnóstico de la entesopatía del tendón de Aquiles se basa en una exploración física del tendón. El diagnóstico se confirma cuando la persona afectada presenta dolor a la palpación en el lugar donde se unen el tendón de Aquiles y el calcáneo. Flexionar el tobillo hacia arriba durante la exploración suele empeorar el dolor.

Tratamiento

  • Estiramientos, férulas nocturnas y cuñas para levantar los talones

Suele ser beneficioso realizar ejercicios de estiramiento de los músculos de la pantorrilla durante 10 minutos, de 2 a 3 veces al día. Hay que estirar los músculos de la pantorrilla poniéndose frente a una pared a la distancia de la longitud de los brazos, con las rodillas estiradas y un pie doblado hacia arriba.

Para minimizar la tensión en el tendón de Aquiles al caminar, el pie y el tobillo deben movilizarse activamente en toda su amplitud de movimiento durante cerca de 1 minuto cuando la persona se levanta después de largos periodos de reposo.

También se pueden utilizar férulas nocturnas para estirar el tendón durante el sueño y evitar que los músculos de la pantorrilla se encojan en exceso.

De modo temporal, se utilizan cuñas para levantar el talón en ambos pies, con la intención de aliviar el dolor, reducir la tensión sobre el tendón y corregir el movimiento anómalo de la cadera o la espalda al caminar.

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