Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Tratamiento farmacológico de la arteriopatía coronaria (coronariopatía)

Por Jonathan G. Howlett, MD, Clinical Professor of Medicine;President, University of Calgary;Canadian Heart Failure Society

(Véase también Introducción a la arteriopatía coronaria [coronariopatía]).

El miocardio necesita una irrigación constante de sangre con gran contenido en oxígeno. Las arterias coronarias, que se ramifican desde la aorta justo después de que esta salga del corazón, aportan esta sangre. La arteriopatía coronaria que provoca un estrechamiento en una o más de estas arterias puede causar una interrupción del riego sanguíneo, lo que se manifiesta como dolor torácico (angina) o síndrome coronario agudo. En un síndrome coronario agudo, una arteria coronaria se obstruye de forma repentina, lo que provoca una reducción considerable del riego sanguíneo a una determinada zona del miocardio, o incluso su interrupción. La falta de irrigación a los tejidos se denomina isquemia. Si la reducción del riego es considerable o si se interrumpe durante algunos minutos, el tejido cardíaco muere. El infarto de miocardio (IM), también denominado ataque al corazón, es la muerte del tejido cardíaco como consecuencia de la isquemia.

Existen muchas razones distintas para administrar fármacos a las personas que sufren arteriopatía coronaria:

  • Para aliviar el dolor torácico mediante la reducción de la carga de trabajo del corazón y el ensanchamiento de las arterias (nitratos, morfina)

  • Para prevenir la aparición de la angina de pecho y de síntomas coronarios agudos (betabloqueantes, antagonistas de canales de calcio, y en ocasiones un medicamento más reciente, la ranolazina)

  • Para prevenir y revertir el estrechamiento de las arterias coronarias provocado por la ateroesclerosis (inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina [IECA], bloqueantes de los receptores de la angiotensina II, estatinas y antiagregantes plaquetarios)

  • Para abrir una arteria bloqueada (medicamentos que disuelven los coágulos, anticoagulantes)

Nitratos

Por lo general, se administra nitroglicerina, que alivia el dolor al reducir la carga de trabajo del corazón y, probablemente, al dilatar las arterias. La nitroglicerina se suele administrar primero bajo la lengua y luego por vía intravenosa.

Morfina

Puesto que la mayoría de las personas que han sufrido un infarto de miocardio presentan una ansiedad y un malestar general grave, se suele administrar morfina. Este fármaco tiene un efecto calmante y disminuye la carga de trabajo del corazón.

Betabloqueantes

Dado que disminuir la carga de trabajo del corazón también contribuye a limitar el daño en los tejidos, se suele administrar un beta-bloqueante para disminuir la frecuencia cardíaca. De esta forma, el corazón trabaja menos y el área de tejido dañada es menor.

Bloqueantes de los canales del calcio

Los bloqueantes de los canales del calcio previenen el estrechamiento (constricción) de los vasos sanguíneos y evitan el espasmo de las arterias coronarias. Todos los bloqueantes de los canales del calcio disminuyen la presión arterial. Algunos de estos medicamentos, como el verapamilo y el diltiazem, también reducen la frecuencia cardíaca. Este efecto es beneficioso, sobre todo, cuando no se pueden tomar betabloqueantes o cuando los nitratos no logran un alivio adecuado.

Ranolazina

La ranolazina es un fármaco utilizado para tratar la angina de pecho en las personas que continúan teniendo síntomas a pesar de tomar todos los otros medicamentos contra la angina. Puede ser más eficaz en mujeres que en hombres.

Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina y bloqueantes o antagonistas del receptor de la angiotensina II

Los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) y los bloqueantes del receptor de la angiotensina II (ARA II) ayudan a reducir la hipertrofia cardíaca, lo que aumenta la posibilidad de supervivencia en muchas personas. Por lo tanto, estos medicamentos se suelen administrar durante los primeros días después de un infarto de miocardio y se recetan por tiempo indefinido.

Estatinas

Las estatinas se utilizan desde hace tiempo para prevenir la arteriopatía coronaria, pero recientemente se ha descubierto que también suponen un beneficio a corto plazo en los casos de síndrome coronario agudo. Se administrará una estatina, si no se está ya tomando una.

Antiagregantes plaquetarios

Si se sospecha que se está sufriendo un infarto de miocardio, se debe llamar a una ambulancia y masticar inmediatamente una aspirina (ácido acetilsalicílico). Si no se ha tomado aspirina (ácido acetilsalicílico) en casa o no se la ha dado el personal del equipo de urgencias, se le administrará en cuanto llegue al hospital. Este tratamiento aumenta las probabilidades de supervivencia, ya que reduce el tamaño del coágulo, si está presente, en la arteria coronaria. Las personas también pueden recibir otros tipos de fármacos antiplaquetarios como clopidogrel o inhibidores de la glicoproteína IIb / IIIa. En ocasiones, se toman los dos fármacos, la aspirina (ácido acetilsalicílico) y el clopidogrel.

Fármacos que disuelven los coágulos

Se administran fármacos que disuelven los coágulos (trombolíticos) por vía intravenosa (iv) para abrir las arterias si no puede realizarse una intervención coronaria percutánea dentro de los 90 minutos siguientes a la llegada de la persona al hospital.

Anticoagulantes

En general, también está indicado el uso de un anticoagulante, como la heparina, para prevenir la formación de más coágulos de sangre.

A menudo, se suministra oxígeno con una cánula nasal o una mascarilla. Al proporcionar más oxígeno al corazón, se limita al mínimo posible el daño del tejido cardíaco.

Fármacos para tratar la arteriopatía coronaria*

Ejemplos

Algunos efectos secundarios

Comentarios

Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA)

Benazepril

Captopril

Enalapril

Fosinopril

Lisinopril

Moexipril

Perindopril

Quinapril

Ramipril

Trandolapril

Tos, generalmente seca y metálica

Erupción

En escasas ocasiones, reacción alérgica grave (angioedema)

Es posible que la insuficiencia renal empeore si ya existe o cuando la arteria que irriga uno de los riñones presenta un angostamiento importante

Estos fármacos reducen la presión sanguínea, tratan la insuficiencia cardíaca y previenen el daño renal en personas hipertensas o diabéticas. También son eficaces cuando se ha sufrido un infarto de miocardio.

Si se administra un tratamiento con un inhibidor de la ECA en presencia de hipertensión, insuficiencia cardíaca o infarto de miocardio previo, la esperanza de vida es mayor que si no se administra este tratamiento.

Bloqueantes del receptor de angiotensina II

Candesartán

Eprosartán

Irbesartán

Losartán

Olmesartán

Telmisartán

Valsartán

Similares a los inhibidores de la ECA, pero la tos es mucho menos frecuente

Tienen efectos y beneficios equivalentes a los producidos por los inhibidores de la ECA. Si existe insuficiencia cardíaca o hipertensión grave, se pueden administrar en combinación con un inhibidor de la ECA.

Otros fármacos

Ranolazina

Mareos, dolor de cabeza, estreñimiento y náuseas

Este fármaco se utiliza para tratar a las personas que continúan teniendo síntomas de angina a pesar del tratamiento con otros medicamentos.

Este fármaco puede ser más eficaz en mujeres que en hombres.

Anticoagulantes

Argatrobán

Bivalirudina

Dalteparina

Enoxaparina

Fondaparinux

Heparina

Tinzaparin

Warfarina

Hemorragia, sobre todo, si se administran con otros fármacos de efecto similar (como el ácido acetilsalicílico y otros fármacos antiinflamatorios no esteroideos)

Evitan que la sangre se coagule. Se usan en el tratamiento de una angina de pecho inestable o de un infarto de miocardio.

Antiagregantes plaquetarios

Aspirina (ácido acetilsalicílico)

Clopidogrel

Prasugrel

Ticagrelor

Ticlopidina

Hemorragias, sobre todo, si se administran con otros fármacos de efecto similar (como los anticoagulantes)

Con aspirina (ácido acetilsalicílico), irritación gástrica

Con ticlopidina y, en menor grado, con clopidogrel, riesgo leve de disminución del número de glóbulos blancos (leucocitos)

Evitan que las plaquetas se aglutinen y que se formen coágulos de sangre. También reducen el riesgo de sufrir un infarto de miocardio. Se administran en el tratamiento de la angina estable o inestable o de un infarto de miocardio.

Se debe tomar aspirina (ácido acetilsalicílico) en cuanto haya sospecha de un infarto de miocardio. Si hay alergia a la aspirina (ácido acetilsalicílico), se puede tomar ticlopidina o clopidogrel.

Betabloqueantes

Acebutolol

Atenolol

Bisoprolol

Carvedilol

Metoprolol

Espasmo de las vías respiratorias (broncoespasmo)

Frecuencia cardíaca lenta (bradicardia)

insuficiencia cardíaca

Manos y pies fríos

Insomnio

Fatiga

Dificultad respiratoria

Depresión

Síndrome de Raynaud

Sueños vívidos

Alucinaciones

Disfunción sexual

Con muchos betabloqueantes, aumento de la concentración de triglicéridos y disminución del nivel de colesterol HDL

Reducen la carga de trabajo del corazón y el riesgo de sufrir un infarto de miocardio y muerte súbita. Se administran en el tratamiento de la angina estable o inestable, del síndrome X o de un infarto de miocardio.

Bloqueantes de los canales del calcio

Amlodipina

Diltiazem

Felodipino

Nifedipino (solo de liberación prolongada)

Verapamilo

Mareos

Acumulación de líquidos (edema) en los tobillos

Rubor

Cefalea

Pirosis

Aumento de tamaño de las encías

Ritmos cardíacos anómalos (arritmias)

Con verapamilo, estreñimiento

Con los bloqueantes de los canales del calcio de acción rápida, pero no con los de acción prolongada, es posible que aumente el riesgo de muerte por infarto de miocardio, sobre todo, en presencia de angina inestable o de un infarto de miocardio reciente

Evitan el estrechamiento de los vasos sanguíneos y consiguen la remisión de los espasmos de las arterias. El diltiazem y el verapamilo disminuyen la frecuencia cardíaca. Los bloqueantes de los canales de calcio se administran en el tratamiento de la angina estable.

Inhibidores de la glucoproteína IIb/IIIa (un tipo de antiagregante plaquetario)

Abciximab

Eptifibatida

Tirofibán

Hemorragias, sobre todo, si se administran otros fármacos de efecto similar (como los anticoagulantes o los trombolíticos)

Menor número de plaquetas

Evitan que las plaquetas se aglutinen y que se formen coágulos de sangre. Se administran en el tratamiento de la angina de pecho inestable o si se realiza una intervención coronaria percutánea después de un infarto de miocardio.

Nitratos

Dinitrato de isosorbida

Mononitrato de isosorbida

Nitroglicerina

Rubor

Cefalea

Aceleración temporal de la frecuencia cardíaca (taquicardia)

Alivian la angina de pecho, previenen las crisis anginosas y disminuyen el riesgo de infarto de miocardio y de muerte súbita (sin embargo, la reducción del riesgo es mucho menor que con los betabloqueantes). Se administran en el tratamiento de la angina estable o inestable o del síndrome X. Para que mantengan su eficacia durante largo tiempo, es necesario dejar de tomarlos entre 8 y 12 horas cada día.

Opiáceos

Morfina

Hipotensión arterial al ponerse de pie

Estreñimiento

Náuseas

Vómitos

Confusión (sobre todo, a edad avanzada)

Cuando se ha sufrido un infarto de miocardio, estos fármacos alivian la ansiedad y el dolor si este último persiste a pesar de haber tomado otros medicamentos.

Estatinas

Atorvastatina

Fluvastatina

Lovastatina

Pravastatina

Rosuvastatina

Simvastatina

En ocasiones, molestias y dolores musculares, pero casi nunca dolor muscular intenso (miositis)

En escasas ocasiones, daño hepático, pero la frecuencia no es mayor que si no se toma el fármaco

Disminuyen los niveles de colesterol y contribuyen a cicatrizar las arterias dañadas, lo que provoca una disminución de la probabilidad de sufrir un primer infarto de miocardio o accidente cerebrovascular, o de que se repita.

Fármacos trombolíticos

Alteplasa

Anistreplasa

Reteplasa

Estreptoquinasa

Tenecteplasa

En escasas ocasiones, hemorragia en el cerebro (hemorragia intracerebral) o en el tubo digestivo

Disuelven los coágulos de sangre. Se administran en el tratamiento de un infarto de miocardio.

* Pueden utilizarse diferentes combinaciones de fármacos en función del tipo de enfermedad de la arteria coronaria que sufra la persona.

También conocidos como inhibidores de la hidroximetilglutaril-CoA-reductasa (HMG-CoA).

HDL = Lipoproteína de alta densidad.

Recursos en este artículo