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Dolor en los miembros

Por Lyall A. J. Higginson, MD, University of Ottawa Heart Institute

El dolor puede afectar a la totalidad o parte de una pierna o un brazo. La mayoría de los trastornos que causan dolor en las extremidades afectan con más frecuencia a las piernas. El dolor en las articulaciones se discute en otro capítulo (ver Dolor articular: Dolor que afecta a varias articulaciones).

El dolor en los miembros puede ser constante o aparecer de forma irregular. El dolor se puede desencadenar por el movimiento o no tener ninguna relación con él. Dependiendo de la causa del dolor en la extremidad pueden existir otros síntomas, tales como calor, enrojecimiento, entumecimiento u hormigueo.

Causas

Los traumatismos y las sobrecargas son las causas más comunes de dolor en una extremidad, pero por lo general las personas afectadas conocen la causa de estas lesiones. Este apartado se centra en el dolor de los miembros no relacionado con una lesión o un sobreesfuerzo. Son muchas las causas.

Las causas más frecuentes son las siguientes:

Causas poco frecuentes pero graves que requieren evaluación y tratamiento inmediatos incluyen:

  • Obstrucción repentina de una arteria de la extremidad (oclusión arterial aguda)

  • Infección profunda de las partes blandas

  • Ataque al corazón (solamente dolor en el brazo)

Otras causas menos frecuentes son los tumores óseos, las infecciones óseas (osteomielitis) y los problemas nerviosos tales como la compresión o la degeneración de los nervios (como la que produce la diabetes o el abuso del alcohol a largo plazo).

Valoración

Es especialmente importante asegurarse de que el paciente no tiene una obstrucción brusca de una arteria debido a que si se interrumpe el flujo sanguíneo a la extremidad durante más de unas pocas horas se puede producir una gangrena. La siguiente información puede ayudar a decidir si es necesaria la valoración de un médico y a saber qué esperar durante la evaluación.

Signos de alarma

En los pacientes con dolor en las extremidades, ciertos síntomas y características son motivo de preocupación. Entre estos factores se incluyen los siguientes:

  • Dolor intenso y repentino

  • Miembro frío al tacto o pálido

  • Dolor torácico, sudoración, dificultad respiratoria o palpitaciones

  • Signos de una enfermedad grave (por ejemplo, confusión, fiebre o colapso)

  • Miembro que sufre hinchazón repentina, con ampollas o manchas negras

  • Existencia de factores de riesgo para trombosis venosa profunda, como cirugía reciente, reposo en cama o un yeso en una pierna

  • Déficit neurológico de reciente aparición como debilidad o adormecimiento de la extremidad afectada

Cuándo acudir al médico

Las personas con signos de alarma deben ver a un médico de inmediato. Aquellos que no tengan signos de alarma deben llamar a su médico. El médico decidirá la rapidez con que se debe valorar al sujeto en función de los síntomas, la edad y la presencia de otras enfermedades. Por lo general, un retraso de varios días no es prejudicial.

Actuación del médico

En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas del paciente y su historial médico. A continuación, realiza una exploración física. Los antecedentes clínicos y la exploración física a menudo sugieren la causa del dolor en las extremidades y las pruebas que pueden ser necesarias.

El médico pregunta:

  • Cuánto tiempo hace que comenzó el dolor del miembro

  • Si el dolor se produce en determinados momentos o durante actividades específicas

  • Cómo es la intensidad del dolor

  • Si el dolor es agudo o pulsátil

  • Dónde se localiza el dolor

  • Qué actividades desencadenan o empeoran el dolor

  • Qué hace la persona afectada para aliviar el dolor

  • Qué otros síntomas (como entumecimiento u hormigueo) ocurren junto con el dolor

El médico busca los síntomas que pueden orientar hacia la causa del dolor. Algunos hallazgos evidentes pueden ser de gran ayuda para diagnosticar el origen del dolor en las extremidades. Por ejemplo, el dolor de espalda o de cuello sugieren que puede estar lesionada una raíz nerviosa, y la fiebre sugiere que existe una infección. La dificultad respiratoria y una frecuencia cardíaca rápida sugieren la obstrucción de una arteria por un coágulo de sangre que ha viajado desde una pierna a los pulmones (embolia pulmonar, ver Embolia pulmonar). Un pulso irregular sugiere que el paciente puede tener un determinado ritmo cardíaco anómalo (fibrilación auricular, ver Fibrilación auricular y aleteo auricular) que ha ocasionado que un coágulo de sangre salga del corazón y obstruya una arteria en la pierna.

Se inspecciona el color, la inflamación, los cambios de la piel o del vello de la extremidad dolorosa. También se comprueba el pulso, la temperatura, si existe dolor a la palpación y crepitación (sensación sutil de crujido que indica la presencia de gas en las partes blandas causada por una infección grave). Se compara la fuerza, la sensibilidad y los reflejos entre el lado afectado y el no afectado. En algunas ocasiones, se mide la presión arterial en el tobillo o la muñeca de la extremidad afectada y se compara con la del brazo o la pierna no afectados. Si la presión arterial es mucho más baja en el miembro doloroso, es probable que exista una obstrucción de las arterias de la extremidad.

Algunas causas y características del dolor en los miembros

Causa*

Características comunes

Pruebas

Dolor súbito e intenso que se desarrolla en pocos minutos

Obstrucción de una arteria en una extremidad, por lo general una pierna, por un coágulo de sangre

Dolor intenso y repentino

Frialdad y palidez de la extremidad

Después de varias horas, disfunción de los nervios, como debilidad, adormecimiento, hormigueo o calambres

En el miembro el pulso es débil o ausente

Arteriografía de forma inmediata

Hernia de disco aguda

Dolor y a veces entumecimiento que desciende en forma lineal por el miembro

Dolor que con frecuencia empeora con el movimiento

A menudo, dolor cervical o lumbar

En algunas ocasiones, debilidad en parte de la extremidad afectada

Por lo general, RMN

Ataque al corazón (infarto de miocardio)

Dolor en un brazo, no en las piernas

A veces dolor o presión en el tórax o en la mandíbula

A veces, náuseas, sudoración y dificultad respiratoria

A veces en personas afectadas por cardiopatía conocida

Electrocardiograma (ECG)

Análisis de sangre en busca de las sustancias que indican daño cardíaco (marcadores cardíacos)

A veces, angiografía de las arterias del corazón

Depósitos de grasa en las paredes arteriales (ateroesclerosis), lo que reduce el flujo sanguíneo, casi siempre en una pierna

Episodios intermitentes de dolor en las piernas que se producen solo al caminar y se alivian con unos minutos de reposo (claudicación intermitente)

Ecografía

A veces, arteriografía

Dolor que se desarrolla gradualmente (en horas o días)

Infección bacteriana de la piel (celulitis)

Un área irregular de enrojecimiento, calor y sensibilidad a la palpación

A veces, fiebre

Exploración por un médico

A veces hemocultivos

Trombosis venosa profunda (coágulo de sangre alojado en una vena profunda de la pierna [normalmente] o del brazo)

Hinchazón de toda una parte de una extremidad (por ejemplo, toda la pantorrilla o la pantorrilla y el muslo)

Por lo general, dolor, enrojecimiento, calor y/o sensibilidad en la zona afectada

A veces en personas con factores de riesgo para la formación de coágulos de sangre, como una cirugía reciente, un traumatismo, el reposo en cama, un yeso en la pierna, uso de terapia hormonal, o cáncer

Ecografía

A veces un análisis de sangre para detectar coágulos de sangre (prueba del dímero-d)

Infección bacteriana profunda debajo de la piel y/o en el músculo (mionecrosis, ver Gangrena gaseosa)

Dolor profundo y constante

Enrojecimiento, calor, sensibilidad e hinchazón con sensación de tensión

Signos de una enfermedad grave (como fiebre, confusión, y frecuencia cardíaca rápida)

A veces secreción maloliente, ampollas o áreas de piel muerta y ennegrecida

Cultivos de sangre y de tejido

Radiografía

A veces RMN

Infección del hueso (osteomielitis)

Dolor profundo y constante que ocurre a menudo por la noche

Sensibilidad ósea y fiebre

A menudo en pacientes con factores de riesgo (como un sistema inmunitario debilitado, el uso de drogas inyectables, o un foco conocido de infección)

Rayos X y RMN y/o TC

A veces cultivo del hueso

Dolor crónico (presente durante una semana o más)

Tumor óseo (originado en el hueso o extendido al hueso desde un cáncer localizado en otra parte del organismo)

Dolor profundo, constante que a menudo empeora durante la noche

Sensibilidad ósea

Con frecuencia en pacientes con cáncer conocido

Rayos X y RMN y/o TC

Presión sobre ciertos nervios, como ocurre en:

  • Trastornos del plexo braquial (red de nervios situada en el hombro y en la espalda)

  • Síndrome del estrecho torácico (en el que están comprometidos los nervios que pasan desde el cuello hacia el brazo)

Por lo general, debilidad y en ocasiones entumecimiento u hormigueo a lo largo de parte de la extremidad

Generalmente se realizan electromiografía y estudios de conducción nerviosa

A veces RMN

Presión sobre una raíz nerviosa espinal (la parte del nervio espinal adyacente a la médula), que puede ser debida a una hernia de disco o a espolones óseos

Dolor y a veces entumecimiento que desciende en forma lineal por el miembro

Dolor que con frecuencia empeora con el movimiento

A menudo, dolor cervical o lumbar

Por lo general, debilidad en parte de la extremidad afectada

Por lo general, RMN

Degeneración o inflamación de muchos nervios por todo el organismo (polineuropatía)

Adormecimiento crónico y dolor ardiente, por lo general en ambas manos y/o ambos pies

A menudo en pacientes con una enfermedad que deteriora los nervios, como la diabetes, el consumo excesivo de alcohol o la vasculitis

Solo un examen médico

Síndrome del dolor regional complejo

Intenso dolor ardiente o sordo

A veces, aumento de la sensibilidad y dolor causado por un estímulo que normalmente no sería considerado doloroso

Con frecuencia la piel tiene color rojo, moteado o ceniciento y existe un aumento o disminución de la sudoración en la extremidad afectada

Por lo general en personas que han tenido un traumatismo (a veces muchos años antes)

Solo un examen médico

Insuficiencia venosa crónica (ocasiona que se acumule la sangre en las piernas)

Hinchazón de los tobillos o las piernas

Una leve molestia crónica, dolorimiento o calambres en las piernas, pero ausencia de dolor

A veces, zonas correosas de color marrón rojizo en la piel y úlceras poco profundas en la parte inferior de las piernas

A menudo, varices

Solo un examen médico

*No se incluye el dolor en brazos o piernas causado por un traumatismo.

Las características incluyen los síntomas y los resultados de la exploración realizada por el médico. Las características que se mencionan son habituales, pero no siempre están presentes.

TC = tomografía computarizada; ECG = electrocardiografía; RMN = resonancia magnética nuclear.

Pruebas complementarias

No es necesario realizar pruebas en todas las personas con dolor en las extremidades. A menudo se pueden diagnosticar algunas causas de dolor en las extremidades, incluyendo celulitis y polineuropatía dolorosa, en función de los síntomas y los hallazgos de la exploración física. Generalmente es necesario hacer pruebas complementarias para diagnosticar otras posibles causas de dolor.

Tratamiento

La mejor manera de tratar el dolor en los miembros es tratar el trastorno subyacente. Los analgésicos, como el paracetamol (acetaminofeno) y los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), pueden ayudar a disminuir el dolor. A veces se necesitan opiáceos.

Conceptos clave

  • En las personas afectadas por dolor intenso y repentino, con frecuencia existe una reducción o interrupción del flujo de sangre a la extremidad y es necesario realizar pruebas rápidamente.

  • Los síntomas y las características observadas durante la exploración del médico suelen proporcionar pistas sobre la causa del dolor.

Recursos en este artículo