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Síndrome de hemorragia alveolar difusa

Por Marvin I. Schwarz, MD, The James C. Campbell Professor of Pulmonary Medicine, Division of Pulmonary Sciences and Critical Care Medicine, University of Colorado Denver

La hemorragia alveolar difusa es un síndrome de sangrado persistente en el interior de los pulmones, causado en la mayoría de los casos por un trastorno autoinmunitario.

  • La dificultad para respirar y la tos, a veces con expectoración de sangre, son los síntomas habituales.

  • A estos pacientes se les suele realizar una radiografía de tórax, análisis de sangre y, en ocasiones, un examen de las vías respiratorias con un tubo flexible de visualización (broncoscopia).

  • El tratamiento de las causas autoinmunitarias implica la supresión del sistema inmunitario con corticosteroides y a menudo ciclofosfamida (un medicamento de quimioterapia).

La hemorragia alveolar difusa es un síndrome, no una enfermedad en particular. Se trata de una lesión de los pequeños vasos sanguíneos que irrigan los pulmones, haciendo que la sangre se acumule en los pequeños sacos de aire (alvéolos) de los pulmones. Tales daños en los vasos sanguíneos pueden estar causados por varios trastornos.

Causas

Entre los trastornos que provocan hemorragia alveolar difusa se encuentran los siguientes:

  • Las causas más comunes son las enfermedades autoinmunitarias (por ejemplo, la vasculitis y el síndrome de Goodpasture)

  • Las infecciones pulmonares (por ejemplo, la aspergilosis y la infección por hantavirus)

  • Las toxinas (por ejemplo, isocianatos, crack, anhídrido trimelítico, y ciertos pesticidas)

  • Los fármacos (por ejemplo, amiodarona, bleomicina, difenilhidantoína, infliximab, metotrexato, montelukast, nitrofurantoína, y propiltiouracilo)

  • Los trastornos cardíacos (por ejemplo, estenosis mitral)

  • Las alteraciones de la coagulación causados por trastornos o fármacos anticoagulantes

  • El trasplante de órganos o médula ósea

  • La capilaritis pulmonar aislada pauciinmune (un trastorno inmunológico que afecta a sujetos entre 18 y 35 años de edad y que lesiona los pequeños vasos sanguíneos de los pulmones, haciendo que la sangre se filtre dentro de los pulmones, en ausencia de otras alteraciones corporales)

  • La hemosiderosis pulmonar idiopática (un trastorno poco común que causa hemorragia alveolar difusa y solamente afecta a los niños menores de 10 años)

Síntomas

El síndrome de hemorragia alveolar difusa leve puede causar tos, dificultad para respirar y fiebre. Cuando el trastorno es grave, el sujeto puede tener más dificultad para respirar. Puede jadear y presentar una coloración azulada de la piel (cianosis). Algunas personas mueren. Al menos dos tercios de los sujetos con hemorragia alveolar difusa expulsan sangre con la tos. También pueden tener otros síntomas típicos de la enfermedad que causó la hemorragia alveolar difusa. Si se han repetido los episodios de sangrado en los pulmones puede desarrollarse anemia (a menudo causando fatiga) y cicatrices pulmonares que causan una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC-ver Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)).

Diagnóstico

Los médicos a menudo pueden diagnosticar el síndrome de hemorragia alveolar difusa por los síntomas y los hallazgos de la radiografía de tórax. Las radiografías de tórax suelen mostrar manchas blancas anómalas en los pulmones debidas a la hemorragia pulmonar. Si el diagnóstico no está claro con los síntomas y los resultados de la radiografía de tórax (por ejemplo, si el sujeto no ha presentado sangrado con la tos), puede ser necesario introducir un tubo flexible de visualización en los pulmones (broncoscopia) y lavar los pulmones con líquido (lavado broncoalveolar) para comprobar si hay pequeñas cantidades de sangre. El nivel de glóbulos rojos en la sangre se mide para detectar si existe anemia.

Después de diagnosticar una hemorragia alveolar difusa, debe determinarse su causa. También pueden hacerse otras pruebas, dependiendo de los posibles trastornos causantes. Se realiza un análisis de orina para saber si el sujeto tiene daño renal, una característica del síndrome pulmón-riñón (ver Síndrome pulmón-riñón).

Tratamiento

Se trata el trastorno que causa la hemorragia alveolar difusa. Las enfermedades autoinmunitarias se tratan comúnmente con corticosteroides (como la prednisona) y algunas veces con ciclofosfamida (un fármaco quimioterápico) u otros medicamentos que suprimen el sistema inmune. También necesitan tratamiento otros problemas presentes en sujetos con hemorragia alveolar difusa, como la dificultad para respirar y los trastornos de la coagulación. Por ejemplo, puede administrarse oxígeno, o bien puede ser necesario utilizar ventilación mecánica durante cierto tiempo. Pueden ser necesarias transfusiones de sangre u otras medidas.