Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Pruebas relacionadas con el ácido y con el reflujo

Por Walter W. Chan, MD, MPH, Assistant Professor of Medicine;Director, Center for Gastrointestinal Motility, Division of Gastroenterology, Hepatology, and Endoscopy, Harvard Medical School;Brigham and Women's Hospital

Las pruebas relacionadas con los ácidos y con el reflujo se utilizan principalmente para diagnosticar el reflujo ácido en el esófago (el tubo hueco que va desde la garganta hasta el estómago). En estas pruebas se puede utilizar un pequeño tubo flexible (sonda) que se introduce en el esófago o un dispositivo de monitorización del ácido que se inserta temporalmente en la parte inferior del esófago. La persona no debe comer ni beber nada después de la medianoche antes de la prueba, pero puede marcharse a su casa y comer y beber como de costumbre una vez le haya sido colocado el dispositivo de monitorización. Los dispositivos se mantienen habitualmente entre 24 y 48 horas. Las complicaciones son muy poco frecuentes.

Monitorización con sonda

Los médicos pasan un tubo de plástico delgado por la nariz de la persona en cuestión, hasta el esófago. El tubo suele dejarse en esta posición durante 24 horas. El tubo (cánula) contiene una o más sondas de pH (el pH es una medida de la acidez). La sonda detecta el ácido que asciende desde el estómago (llamado reflujo de ácido) hacia el esófago. Los cables de la sonda transmiten los resultados a un registrador de datos que lleva la persona. La persona deja constancia de los síntomas, las comidas y los periodos de sueño durante 24 horas. Los médicos cotejan los datos obtenidos por la sonda con el registro de los síntomas de la persona para ver si los síntomas se han producido cuando hay presencia de ácido. Algunas de las cánulas más nuevas también contienen sondas que pueden detectar la presencia de cualquier líquido que sale del estómago, con independencia de su acidez. Con estas cánulas más nuevas, por lo tanto, se puede medir tanto el reflujo ácido como el reflujo no ácido en el esófago.

Monitorización inalámbrica

Los médicos también pueden monitorizar el ácido en el esófago utilizando una cápsula de detección de pH inalámbrica. El médico utiliza un tubo flexible de visualización (endoscopio, ver Endoscopia), introducido a través de la boca para fijar la cápsula a la zona inferior del esófago. La cápsula monitoriza continuamente la exposición al ácido durante 48 horas y transmite los resultados de forma inalámbrica a un receptor que lleva la persona. Por lo tanto, a diferencia de la prueba con sonda, la persona no tiene una cánula insertada en la nariz durante la prueba. Al igual que en la prueba con sonda, la persona registra sus síntomas, las comidas y las horas de sueño a lo largo de la prueba para que los médicos puedan determinar si los síntomas se producen cuando hay presencia de ácido. No es necesario extraer la cápsula. Por lo general, se desprende al cabo de una semana y se elimina con las heces. Debido a que la cápsula transmite datos de manera inalámbrica mientras está conectada, no necesitan ser recuperados de las heces.