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Introducción a la enfermedad inflamatoria intestinal (EII)

Por Aaron E. Walfish, MD, Clinical Assistant Professor, Mount Sinai Medical Center ; David B. Sachar, MD, Clinical Professor of Medicine;Director (Emeritus), Dr. Henry D. Janovitz Division of Gastroenterology, Mount Sinai School of Medicine;The Mount Sinai Hospital

En la enfermedad inflamatoria intestinal, se inflama el intestino, lo que ocasiona con frecuencia retortijones abdominales y diarrea recurrentes.

Los dos tipos principales de enfermedad inflamatoria intestinal (EII) son:

Estas dos afecciones tienen muchas similitudes y a veces son difíciles de distinguir entre sí. Sin embargo, hay varias diferencias. Por ejemplo, la enfermedad de Crohn afecta prácticamente a cualquier parte del tubo digestivo, mientras que la colitis ulcerosa casi siempre afecta solo al intestino grueso.

No se conoce la causa de la enfermedad inflamatoria intestinal, pero existen evidencias que hacen pensar que las bacterias normales del intestino desencadenan una reacción inmunitaria anormal en personas con predisposición genética.

La enfermedad inflamatoria intestinal afecta a personas de todas las edades, pero por lo general comienza antes de los 30 años, habitualmente, de los 14 a los 24 años. Un número reducido de personas sufren su primer brote entre los 50 y los 70 años. La EII es más común en personas de ascendencia norte europea y anglosajona y es de 2 a 4 veces más común entre judíos asquenazíes y las personas de raza blanca no judías que viven en la misma región. Afecta a ambos sexos por igual. Los familiares de primer grado (madre, padre, hermana o hermano) de las personas con EII tienen de 4 a 20 veces mayor riesgo de desarrollar este trastorno. La tendencia a darse en familias es mucho mayor en la enfermedad de Crohn que en el caso de la colitis ulcerosa.

Síntomas

Los síntomas causados por la enfermedad inflamatoria intestinal varían dependiendo de qué parte del intestino está afectado y de si se tiene la enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa. Cuando se está afectado por la enfermedad de Crohn se suelen tener diarrea crónica y dolor abdominal. Cuando se trata de colitis ulcerosa se suelen tener retortijones intermitentes y diarrea con sangre. En ambas enfermedades, las personas con diarrea prolongada pueden perder peso y estar desnutridas.

A veces, la EII causa inflamación en otras partes del cuerpo, como articulaciones, ojos, boca, hígado, vesícula biliar y piel. La EII también aumenta el riesgo de cáncer en las zonas afectadas del intestino.

Diagnóstico

  • Análisis de sangre y de heces

  • Biopsia tisular

Para establecer el diagnóstico de enfermedad inflamatoria intestinal, el médico debe primero excluir otras posibles causas de inflamación. Por ejemplo, las infecciones por parásitos o bacterias pueden causar inflamación. Para ello, el médico debe realizar varias pruebas.

Se analizan muestras de heces para detectar signos de infección bacteriana o parasitaria (adquirida durante un viaje, por ejemplo), incluyendo un tipo de infección bacteriana (infección por Clostridium difficile) que puede producirse por el uso de antibióticos.

Deben llevarse a cabo también pruebas para descartar las enfermedades de transmisión sexual (ETS) del recto, como la gonorrea o las infecciones causadas por el virus herpes o clamidias.

A veces, se toman muestras de tejido del revestimiento del recto mediante una sigmoidoscopia (examen del colon sigmoide con un tubo de visualización) y se examinan al microscopio para buscar signos de otras causas de inflamación del colon (colitis). Este procedimiento de extirpación y análisis de una muestra de tejido se denomina biopsia.

Los médicos tienen también en cuenta otras posibles causas de síntomas abdominales similares, como el síndrome del intestino irritable, la colitis isquémica (que ocurre con más frecuencia en personas mayores de 50 años), la malabsorción, ciertos trastornos ginecológicos en mujeres y la enfermedad celíaca. Además, el médico puede realizar pruebas de diagnóstico por la imagen, como radiografías, tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética nuclear (RMN), para descartar otros trastornos. El médico puede recurrir también a una endoscopia con videocápsula para evaluar el intestino de las personas con enfermedad de Crohn.

Tratamiento

  • Fármacos o sustancias

  • En ciertas ocasiones, intervención quirúrgica

  • Dieta y gestión del estrés

Aunque no existe una cura para la EII, existen muchos fármacos (ver Fármacos que reducen la inflamación intestinal causada por la enfermedad de Crohn y ver Fármacos que reducen la inflamación intestinal causada por colitis ulcerosa), como aminosalicilatos, corticoesteroides, fármacos inmunomoduladores, fármacos biológicos y antibióticos, que pueden ayudar a reducir la inflamación y aliviar los síntomas de la EII.

Las personas con la enfermedad realmente grave a veces necesitan cirugía.

Dieta y gestión del estrés

La mayoría de las personas y sus familias están interesadas en la dieta y la gestión del estrés. Aunque algunas personas afirman que ciertas dietas, como la estricta restricción de hidratos de carbono, han ayudado a mejorar su EII, lo cierto es que las dietas no han resultado eficaces en los ensayos clínicos. No obstante, algunas veces los médicos sí recomiendan técnicas de manejo del estrés para ayudar a las personas a conllevar el estrés de vivir con una enfermedad crónica.

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